Diseño periodístico en web vs en papel

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MANUEL DE LA FUENTE BAÑOS  |  Fotografías: Manuel De La Fuente  |

Desde la revolución de Internet, los medios de comunicación han tenido que adaptarse en una constante evolución tecnológica y afrontar la transformación que está sucediendo. Vienen caracterizados por una división estructurada entre los soportes de prensa, radio y televisión.

Tal y como ocurrió con la aparición de las primeras tecnologías: primero el telégrafo, luego la aparición del teléfono, de la máquina de escribir, del teletipo; y de la radio y de la televisión; los diseños periodísticos se tuvieron que ir adaptando a todos los cambios hasta el año de 1950, cuando el auge de la televisión obligó a la prensa escrita a replantear su estructura. En esta década, la televisión y, poco después, una prensa más vanguardista, hizo que cambiaran en totalidad las antiguas maneras periodísticas.

Diseño periodístico impreso / Gráfica: Manuel De La Fuente

Ahora, casi 70 años después de la irrupción de Internet, la prensa digital convive con la prensa impresa en una misma cabecera. Esta existencia paralela da lugar a la aparición de formas periodísticas híbridas que muestran un relato multiplataforma. Este relato del diseño periodístico discurre a través de varias plataformas distintas y ofrece un macrorrelato que se beneficia de los estilos y características de la prensa impresa y de la prensa digital. Es decir, el diseño periodístico es benefactor directo de la actual convergencia mediática que vivimos. La convergencia mediática no es una novedad, no es un fenómeno actual. Se puede detectar y analizar desde hace décadas, pues nuestro ecosistema comunicativo cambia y se adapta, en el cual los medios como Internet conviven y se relacionan con los medios tradicionales como la prensa. Constantemente nacen nuevas formas de estructurar, diseñar y contar noticias. 

“Desde mi punto de vista el diseño de periódicos o revistas y el diseño de la página web correspondiente tienen poco o nada que ver”

La prensa digital y prensa impresa comparten el lenguaje textual y audiovisual. La prensa digital ha heredado el lenguaje de los medios tradicionales. Es, pues, una realidad que prensa digital y prensa impresa conviven ante una misma noticia. ¿Cómo es esta convivencia? Y ¿cómo se refleja en el diseño de su presentación? Para dar respuesta a esta cuestión y ver la relación que existe entre la prensa impresa y la prensa digital entrevistamos a Kote Istúriz, profesor de Diseño Periodístico en la Universidad de Valladolid y diseñador en la redacción de El Norte de CastillaEste señala: “Desde mi punto de vista el diseño de periódicos o revistas y el diseño de la página web correspondiente tienen poco o nada que ver. Podemos emplear los mismos textos e imágenes, pero la forma en que se presentan ante el lector es radicalmente distinta”.

Es cierto que vivimos un momento de gran riqueza evolutiva, en el cual la prensa se encuentra en un período de cambio y depende del soporte final. La transición de los medios de comunicación al web está modificando el diseño periodístico, así como las propias narrativas que facilitan la creación de la cultura y la opinión pública. Istúriz reflexiona sobre esto: “Pensemos en una noticia de cierta relevancia, un atentado o una catástrofe natural, por ejemplo. Al día siguiente podemos debatir si el titular de El Mundo resulta más acertado que el de El País, o si la foto de portada de ABC es mejor o peor, más truculenta o menos que la de La Vanguardia. Esas portadas son el resultado de analizar y discutir en las redacciones de esos medios muchas posibles fotografías y titulares y la hemeroteca dejará para la historia que finalmente escogieron ese titular concreto y esa foto concreta (y diseñados, así mismo, de una forma concreta)”.

A lo que el profesor también añade que “si creemos que el periodismo es seleccionar, escoger, apostar, etc. y, en definitiva, los diarios cumplen esa misión todos los días. Pero, ¿qué sucede mientras en la página web? Podemos comprobar las diferencias de tratamiento de la información en un momento puntual, pero las webs experimentan transformaciones continuamente. Pongo una foto, pero si al rato llega otra mejor, la cambio. O cambio el titular porque me he percatado de que este es más exacto. No hay riesgo, no hay apuesta. La web funciona como una falsa agencia de noticias, actualiza constantemente la información (lo cual es bueno y es algo que el diario no puede hacer), pero a la vez pretende tener una portada que jerarquiza las noticias según su trascendencia (cuando a menudo lo primero que vemos es lo más actual, no lo más relevante). Esa contradicción entre relevancia y actualidad no se produce en el diario”.

Diseño periodístico web / Fotografía: Manuel De La Fuente

“El mejor diseño es el que no se ve. La belleza reside en la eficacia comunicativa. Desde este punto de vista, el diseño web debería perseguir exactamente los mismos fines”

A pesar de que la presentación de contenidos en prensa impresa y digital es totalmente diferente, ambas están supeditadas por el soporte final donde será narrada. Y es aquí donde el diseño entra en juego. Istúriz señala que “no (sirve) para hacer páginas ‘bonitas’, aunque la estética tenga importancia, sino para confeccionar un diario que resulte más fácil de leer: más ordenado, mejor jerarquizado, que realce las imágenes y que transmita con claridad los contenidos; que atrape al lector sin que sepa por qué. El mejor diseño es el que no se ve. La belleza reside en la eficacia comunicativa. Desde este punto de vista, el diseño web debería perseguir exactamente los mismos fines”.

Una de las cosas más importantes aquí son las herramientas de las que disponemos para conseguir que el diseño periodístico cumpla su función. Ante lo que el profesor Istúriz comenta: “En el caso del papel tenemos enormes posibilidades: el formato, el columnado, el color, las tipografías, filetes y corondeles y la disposición de todo ello en la página permiten elaborar diarios tan bien diseñados y la vez tan diferentes como Liberation y The New York Times, por poner dos ejemplos”. También, respecto al diseño web añade que “las páginas web de los diarios son mucho más parecidas entre sí que sus correspondientes en papel. Casi todas tienen una estructura similar y, además, han tenido que adaptarse al ‘responsive design’, en el que las dos o tres columnas habituales se reducen a una en el teléfono para poderse leer en el móvil. En cuanto al impacto visual no hay color, el diseño en papel gana por goleada, aunque parece que los jóvenes lectores no aprecian esa virtud del formato papel, del que se han desvinculado por completo”.

Cuando se logra una utilización correcta de las herramientas y se crea una simbiosis entre el formato digital y el papel, no solo se consigue un contenido homogéneo, tal como explica Istúriz: “Pensemos que hasta hace no mucho, todas las páginas web usaban un reducido grupo de tipografías que se visualizaban bien en cualquier navegador (Times, Arial…). Antes los dos formatos solo tenían en común la cabecera. Ahora la web quiere parecerse al papel”.

“el diseño en papel gana por goleada, aunque parece que los jóvenes lectores no aprecian esa virtud del formato papel, del que se han desvinculado por completo”

El formato papel tiene un soporte que permite más creatividad, no está tan imposibilitado por el continente, lo que para Kote Istúriz es una diferencia importante: “Otra diferencia sustancial consiste en la facilidad para conseguir diseños originales y rompedores en el papel, lo que resulta muy difícil en la web. (…) Si mañana sucediera algo excepcional en Valladolid, la edición papel de El Norte de Castilla podría responder con un diseño excepcional; me temo que nuestra página web no podría hacer lo mismo. Pero quizá en el futuro sí, es difícil predecir cómo serán las webs dentro de unos años y qué herramientas manejaremos para modificar su diseño”.

“habría que preguntarse qué es lo que nos gusta de esa web: me temo que cuando navegamos por internet la rapidez con que se carga una página puede determinar que la leamos o no, independientemente de su contenido”

El medio de comunicación que se desarrolla en la red aún debe de evolucionar para mejorar. En este sentido, Istúriz comenta: “Algunos medios han conseguido páginas web excelentes, como El País, que claramente ha apostado por la web en detrimento del papel, al que parece dejar morir. Pero habría que preguntarse qué es lo que nos gusta de esa web: me temo que cuando navegamos por internet la rapidez con que se carga una página puede determinar que la leamos o no, independientemente de su contenido. Por el contrario, El Mundo todavía se esfuerza por conseguir todos los días un producto digno en papel, siempre hay páginas originales y trabajadas, que pueden convencer al lector para acercarse al quiosco y comprar un ejemplar. Su web, como en el caso de la mayoría de periódicos españoles, está por debajo del papel”.

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