Violencia de género, paridad, tecnología y feminismo a debate en SIDIC

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El Salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras acogió el martes, 1 de abril, una nueva jornada de los Seminarios de Innovación Docente e Investigación en Comunicación (SIDIC) bajo el título ‘Docencia en Comunicación: inclusión de género y desarrollo digital’. En esta ocasión, a diferencia de encuentros anteriores cuando la conferencia es única, se sucedieron cuatro intervenciones que abordaron desde el aspecto psicológico de la violencia de género hasta el campo tecnológico en torno al feminismo.

Comenzó las ponencias la psicóloga Sonia Fernández de la Vega que analizó, a modo de conclusiones de casos que pasan por su consulta, algunas de las causas y los vínculos que existen entre ciertas actitudes sociales y la violencia de género. En ese contexto abordó mediante una exposición llamativa y repleta de ejemplos los diferentes mensajes que la sociedad y los medios de comunicación emiten y que, por tanto, van calando a su vez en esa sociedad que, considera Fernández, aún no tiene interiorizado el concepto de paridad. Desde la infancia, sostuvo, los niños y niñas reciben mensajes diferentes como «el color rosa, se relaciona con las niñas; mientras, el resto de colores, para los niños». También repasó las razones que esgrimen algunos maltratadores para justificar sus agresiones u otros mensajes que están adheridos a la sociedad, como el concepto de la mujer interesada, de la mente femenina como una mente retorcida.

Para la segunda conferencia se contó con la exposición de Noemí Garcimartín, quien estudió, dentro de la Universidad de Valladolid, la perspectiva de género. De esta manera fue repasando los diversos datos que extrajo en su investigación y que revelan, por ejemplo, que el mayor porcentaje de excedencias se dan por parte de mujeres que consideran que su «deber» es estar cuidando a sus hijos. También la amplia diferencia que existe en el equipo rectoral en la Universidad de Valladolid, donde destacó el revelador dato de «11 miembros y sólo 3 de ellos, mujeres». Finalmente, se abrió un debate sobre la percepción de la imagen de la mujer dentro de los medios de comunicación y la contribución de estos a la hora de fomentar diversas actitudes negativas.

La tercera intervención estuvo protagonizada por la exalumna Dunia Etura y la doctoranda Raquel Quevedo. En el caso de Dunia, expuso el tema de la tesina, tras finalizar su máster en el que repasaba el tratamiento informativo de un diario castellano, El Norte de Castilla, a la hora de abordar temas referentes a la violencia de género y, más concretamente, el del Día Internacional de la Mujer. Con la referencia de numerosos manuales y recomendaciones de redacción, analizó a lo largo de 15 años este tratamiento, acompañado de entrevistas a redactores encargados y al director de la publicación, Carlos Aganzo. La propuesta de Raquel Quevedo partía del tratamiento de las entrevistas a personajes políticos en revistas femeninas como ‘Vogue’ o ‘Elle’, y la diferenciación entre personajes masculinos y femeninos. Abordó el concepto de las «soft interviews», aquellas entrevistas ligeras en las que el peso recae en la figura y su ámbito personal y no tanto en el profesional. Una de sus mayores dificultades, admitió Quevedo, fue la falta de un estudio exhaustivo previo en torno al género de la entrevista.

Por último y para completar el marco temático de estas jornadas, intervino la ingeniera informática y hacker Margarita Padilla, quien expuso, desde un punto de vista tecnológico, algunos de los fenómenos que Internet ha traído a la sociedad. Por ejemplo, en el plano político, la pérdida de control de los gobiernos sobre los medios de comunicación por la brecha que aprovechan los blogs y el periodismo ciudadano y que sirve para rellenar los huecos informativos. A su vez, mostró la dicotomía existente en estos momentos en Internet: mientras que este lugar permite el anonimato, la disolución de la identidad personal, las Redes Sociales están recabando una grandísima cantidad de datos de cada uno de los usuarios que tienen un valor comercial. Padilla afirmó que Internet «podría compararse con un campo de monocultivo, controlado por un monopolio» y destacó el escaso conocimiento que la sociedad tiene de este lugar, sus usos y su historia en el más amplio sentido.

Por: Ana Isabel M. Cordobés (@Ana_Cordobes)