ÁLVARO SAMAHA GALLEGO  |  Fotografía: Pixabay  |

El pasado 25 de noviembre falleció la figura más polémica y uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol, Diego Armando Maradona. A causa de esto, el mundo ha quedado dividido. ¿Es correcto presentar respeto a un presunto maltratador o solo hay que recordarle por el asombroso jugador que un día fue?

No toda su vida ha estado marcada por la polémica. Es más, su círculo más cercano siempre ha afirmado que ‘Diego’ era un gran compañero, sobre todo dentro del campo. No fue hasta sus últimos años como jugador donde empezó su debacle.

La fama le venció y el personaje superó a la persona. Se vio involucrado en escándalos de drogas, alcohol, altercados con otros jugadores, violencia de género y supuesta pedofilia. Esta serie de hechos han marcado su vida y ha llevado a muchas personas a criticar que se homenajeara la figura del futbolista el día de su fallecimiento.

Otros muchos defienden que solo se le está recordando por el jugador que fue y no por la persona en que se convirtió. Bien es cierto que ya en sus años como jugador protagonizó numerosas polémicas, dentro y fuera del campo, y su adicción terminó llevándolo a quedarse fuera de su amada selección argentina. A partir de ese momento, toda su vida estuvo marcada por los excesos.

El porqué de que Maradona terminara llevando esta vida se puede explicar por el nivel de adoración profesada por sus hinchas. Muchos de ellos lo consideraban un ídolo, una leyenda, pero otros muchos lo denominaban ‘Dios’. No es excusa para todas las cosas deplorables que ha llegado a hacer y que se sospecha que ha hecho, pero sí uno de los motivos que llevó a que la fama lo terminara superando.

Esto mismo se reflejó el día de su fallecimiento. Miles de personas de todo el mundo, también del fútbol, homenajearon al jugador. Esto también se llevó al extremo, pues muchos aficionados, que tenían a Maradona por un ‘Dios’, crearon altares dedicados a él en sus casas o en la mesa del restaurante que solía frecuentar. Sin embargo, no todos lo veían así. Ese día hubo también muchas críticas negativas hacia su persona, algunas de ellas llevadas también al extremo y fuera de lugar.

Tanto lo bueno como lo malo se fue con Maradona el 25 de noviembre. Todos tienen derecho tanto a admirarle como a odiarle. ¿Se le debe que recordar como jugador o como la persona en que se convirtió? Eso ya es elección de cada uno.

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