Javier Sanz: “Mi cuerpo me pedía más acción que estar sentado en una silla e hincar codos”

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Entrevista a deportista de la UVa / C.C.F.
Entrevista a deportista de la UVa / C.C.F.
CRISTÓBAL CEREZALES FRANCO | FOTO: Cristóbal Cerezales

El deporte en la Universidad de Valladolid lleva tiempo siendo uno de los pilares fundamentales de los estudios superiores de nuestros jóvenes. Ya sea en el Trofeo Servicios, Rector o Decana; en Fuente la Mora o en Ruiz Hernández; chicos o chicas; los alumnos de las distintas facultades de la UVa practican sus deportes favoritos y obtienen créditos a través de los cuales pueden completar sus ciclos universitarios.

Hoy en InformaUVa charlamos con un polideportista, si permiten el término, en el sentido más estricto de la inventada palabra. Ganador del Trofeo Rector de Voleibol en 2015, semifinalista este año del Trofeo Rector de Baloncesto y tirador de esgrima en uno de los múltiples cursos que organiza la UVa, a sus 21 años recién cumplidos también ha participado en la Media Maratón Universitaria. Hablamos con Javier Sanz Bedate, estudiante de Organización Industrial en la Escuela de Ingenieros.

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¿Por qué seguiste practicando deporte de manera activa en la Universidad?

La verdad es que el primer año dejé de practicar deporte y dejé el equipo de baloncesto en el que estaba para centrarme en los estudios. Después de ese primer curso, me di cuenta de que no había sido buena idea dejarlo del todo y, en los sucesivos años, volví a practicar deportes como el voleibol, el baloncesto y la esgrima de manera más relajada, porque el deporte me ayuda a despejarme y, además, mi cuerpo me empezaba a pedir un poco más de acción que sentarme en una silla e hincar los codos.

«El primer año dejé de practicar deporte para concentrarme en mis estudios, pero no fue buena idea. El deporte me ayuda a despejarme».


¿Has recibido ya tus créditos?, ¿sabías cómo solicitarlo?

Los de años anteriores, sí. Los de este supongo que me los concederán al final del curso, como en pasadas ocasiones. El primer año fue un poco lioso solicitarlos, pero preguntando a algunos compañeros de equipo y buscando durante cinco minutos en la web de la UVa acabé encontrando el formulario de solicitud.

¿Te supone un gran esfuerzo compatibilizar la práctica deportiva con tus estudios?

El Trofeo Rector no supone un gran esfuerzo, la verdad, pues se asemeja bastante a echar una ‘pachanga’ con tus amigos una vez a la semana. Sí es cierto que tuve que abandonar el equipo en el que jugaba ‘profesionalmente’ porque entrenar tres veces por semana y tener un partido el fin de semana me quitaba bastante tiempo de estudio, cosa que con el Trofeo Rector no pasa al ser una competición más relajada.

«El Trofeo Rector, al ser una competición más relajada, no me quita tiempo de estudio».


Después de haber competido en voleibol y baloncesto, ¿con qué deporte te quedas? ¿Por qué?

Me quedaría con el voleibol, pese a que, antes de entrar en la universidad, jugaba al baloncesto y no había jugado nunca al vóley hasta el año pasado. Me quedo con él porque es un deporte que fomenta más el trabajo en equipo y, en este tipo de competiciones en las que al principio no sueles conocer a tus compañeros, hay gente que tira más hacia el individualismo. Es algo que no genera buenas sensaciones en los demás compañeros y, a veces, lleva al equipo a la derrota.

«En los deportes de equipo, el individualismo a veces lleva a la derrota».


En esta edición del Trofeo Rector participan 500 chicos y 300 chicas, ¿a qué crees que se debe esta diferencia?

La verdad es que creo que en la sociedad actual la diferencia en los deportes es incluso mayor que en este trofeo, ya que mucha gente se apunta solamente por los créditos y creo que esta diferencia entre los diferentes sexos viene de cuando somos pequeños, cuando los padres suelen apuntar a sus hijos a algún deporte con más frecuencia que a sus hijas, a las que prefieren llevar a otro tipo de actividades que no precisen de un esfuerzo físico, como un conservatorio o clases de idiomas. Eso puede condicionar las distintas posturas frente al deporte de esas personas una vez han crecido.


Gracias y suerte en el futuro, Javier. Ha sido un placer.