PATRICIA FERNÁNDEZ SACRISTÁN  |  Fotografía: Ainhoa de la Huerga  |

El ‘infografista más influyente del mundo’ por la Society of New Desing, Jaime Serra desvela sus trucos visuales para desenmascarar el ‘yo’ a través de la infografía. Forma parte del proyecto de innovación docente que une a las áreas de Periodismo y de Telecomunicaciones.

Datos en los bolsillos es el nombre del seminario virtual con el que este emblemático periodista adentra en un mundo multidisciplinar. Así, demuestra que el Big Data y el periodismo se necesitan el uno al otro. La ponencia es presentada por Pilar Sánchez, quien traslada a la audiencia y a Serra el siguiente interrogante: ¿pueden salir grandes historias de datos tan pequeños?

Bajo este contexto, Jaime Serra explica que para resolver esa pregunta es importante conocer aquellas cuestiones que influenciaron su trabajo. Desde la importancia de la estética, la retórica audiovisual, los datos, las temáticas y las agendas de los medios hasta la empatía con el propio lector.

Sus primeros trabajos comenzaron cuando sentó las bases de los límites infográficos en el periódico argentino Clarín en 1998. Su estancia en el departamento de infografía despertó su interés en la retórica audiovisual con la que se dio cuenta de que las infografías previamente publicadas abandonaban la estética y olvidaban que esta misma siempre comunica. De esta reflexión nacen sus primeros trabajos con los que pretendía anticipar el contenido informativo al lector y aportar información extra a partir de diferentes juegos con la estética. La Barcelona de Antonio Gaudí (1998), Mapa del genocidio de Ruanda (1996) o Miami top (1999) son ejemplos de esa lucha por el fondo más que por la forma.

Obra presentada en la conferencia

Según avanza la ponencia, el infografista expone que el éxito de una infografía se encuentra en saber elegir temas intrínsecamente humanos.

La infografía tiene el poder de explicar temas que son complejos a través de las palabras.

Uno de los trabajos que más éxito le proporcionó fue A world of sensations o ‘que ocurre a nuestro cuerpo cuando nos besamos’. Consiste en un gráfico que publicó en 1998 en el periódico Clarín y que fue republicado años más tarde en Suplemento Es (2012) y La Vanguardia (2014). Lo mismo ocurrió con Green Gold o el consumo de yerba mate o Qué hay detrás de la g.

Obra presentada en la conferencia

Pero lo que de verdad despertó el ‘yo’ del que hablaba al principio fueron las constantes preguntas acerca de la singularidad del infografista. ¿Por qué puedo reconocer al autor de un texto con solo leerlo? ¿Por qué puedo reconocer a un fotógrafo por su forma de iluminar? ¿No existe presencia del autor en la infografía?

Como respuesta a estas dudas surge La ballena Franca (1996). Se trata de un trabajo en el que la retórica visual se convierte en un capricho personal en el que los colores que utiliza nada tienen que ver con la estética que representa. Es a través de esta obra con la que Sierra confiesa que:

Sus mejores obras vienen de darle un espacio al aburrimiento.

En esta misma línea, afirma uno de los temores del infografista pues para él ‘es difícil manifestar la opinión con la infografía cuando se trata más de explicar temas de la agenda periodística que de construir un contenido’.  Lo cierto es que para estos casos existe un truco que comparte con los asistentes: utilizar la paradoja de lo ingenuo para que el lector termine con su opinión propia.

De la importancia de ese proceso se dio cuenta en las sucesivas exposiciones de su obra Vida Sexual de Una Pareja Estable. Jaime y Francisca (detalle) (2010). Una creación a través de la cual el periodista mostraba ante el público los detalles de la práctica sexual con su pareja a través de un código de 335 líneas negras en representación de un año natural, subdivididas en nueve colores distintos.

Una publicación que derivó en el pensamiento de que…

crear obras como alguien que no es nadie permite al lecto-espectador una transferencia para apropiarse de la visualización y una construcción de forma inconsciente de la realidad propia.

Para cerrar la conferencia Jaime Serra decide compartir los datos que recoge en sus bolsillos. Unos datos que permiten hablar de personas concretas para las que una mirada es la mirada de todos.