PABLO CHINARRO LERA  |  Fotografía: Unsplash  |

David Blanco Herrero, profesor de la Universidad de Salamanca, comenzaba el pasado viernes en las jornadas de alfabetización mediática, abordando el concepto de fake news. Cada vez cobra más voz en el ámbito periodístico, aunque se realiza desde hace mucho años. La primera fake news de la historia fue un reportaje sobre seres que habitaban en la Luna publicado por el periódico neoyorquino The Sun.

Desde entonces, se han visto muchas más, pero su gran popularización surgió con la campaña de Donald Trump, donde las usó como un arma de doble filo. Blanco continúa a posverdad es ideal para que florezcan las noticias falsas. Además, la desinformación, bajo su punto de vista, busca confundir a la población a través de información deshonesta en base a ciertos objetivos. Los periodistas son las principales víctimas, pero también los responsables por ser expertos en comunicación, asegura el profesor.

A continuación, sitúa la responsabilidad en los periodistas a raíz de la precarización. En la actualidad, los medios buscan la inmediatez y el clic fácil, ya que necesitan recursos. De ahí la importancia de las noticias impactantes, al igual que la emocionalización del discurso para atraer más público.

Blanco resalta que en el siglo XXI los profesionales están haciendo el mejor periodismo que jamás se ha hecho, pero está oculto y los medios han perdido calidad. Finalmente, cierra su discurso de una manera reflexiva para destacar el rol vital que juegan las redes sociales para la proliferación de este tipo de contenidos y de la desinformación en general.

Videojuegos y medios de comunicación

Salvador Gómez García, profesor de Periodismo en la UVa, prosigue con la I Jornada ‘Alfabetización mediática contra las fake news’. En primer lugar, plantea que a partir de los videojuegos se pueden extraer lecciones positivas en cuanto al aprendizaje. Pueden ayudar a detectar las noticias falsas e, incluso, pueden servir como medios de comunicación.

Un experimento realizado en el año 1994 muestra dos triángulos y un círculo que chocan entre sí y van surgiendo movimientos. Así, se demostró que los seres humanos empatizan con las figuras y las otorgan cualidades humanas. De esta forma, Gómez resalta esta capacidad de empatizar, ya que está presente en los videojuegos actuales.

Asimismo, tienen una poderosa capacidad para trasladar emociones. Existe una serie de videojuegos que han intentado potenciar este tipo de cualidades. Estos son los videojuegos informativos, que se han situado en un punto intermedio entre los videojuegos y los medios de comunicación.

Algunos ejemplos sobre juegos de este tipo, son el de la BBC sobre el discurso del odio, donde se plantea la tesitura de que los jugadores son una familia de refugiados sirios que van una barca hinchable y se hunde. A partir de ahí dan dos opciones: saltar al agua para ayudarles a nadar hasta la orilla o aprovechar la conmoción para traspasar la frontera. A través del juego, Gómez extrapola una conclusión a la realidad: en la vida hay que tomar decisiones difíciles en tiempos de crisis.

Para finalizar su discurso, vuelve a hacer hincapié en que este tipo de juegos sirven para informar. Éstos, frente a otros, tienen una premisa en la que la finalidad es informar, persuadir o transmitir un contenido, no para entretener. Por eso, los denomina ‘juegos serios‘.

Los dispositivos inteligentes y las fake news

Virginia Martín Jiménez, profesora de Periodismo en la UVa, cierra las intervenciones con ‘Infopolución y fake news en la era de la posverdad’. Establece, con serenidad y claridad, una comparativa entre dos imágenes: la proclamación como Papa de Benedicto XVI en 2005 y la del Papa Francisco en 2013. Matiza que en la segunda se aprecia una gran cantidad de smartphones y tablets.

La moraleja a la que llega es que en 2005 no se aprecian cámaras de fotos. Sin embargo, la llegada de los dispositivos inteligentes y del Internet móvil ha cambiado la mentalidad de la sociedad. También ha transformado la manera de transmitir contenidos entre las personas, de forma mucho más inmediata.

El problema de las fake news proviene mayoritariamente de las redes sociales o de sitios web que buscan un clic fácil para conseguir beneficio económico. Su rápida difusión se debe a que este tipo de noticias buscan apelar a los sentimientos del consumidor y por los procesos de automatización, aclara Martín.

Para concluir su presentación, expone ciertas claves para la detección de fake news. Entre ellas, destaca la presencia de muchas gráficas para camuflar la falta de información y contexto. También es característica la presencia de fotos y vídeos para conseguir un mayor impacto, pero muchas veces están manipuladas o pertenecen a informaciones anteriores. Las fake news atentan contra valores clave del periodismo como la objetividad y también contra el derecho de la sociedad a estar informada, concluye la ponente.

La última parte de la ponencia se centra en Soledad Gallego Díaz, la primera mujer en ocupar la dirección de El País. Entonces, abordan multitud de cuestiones relacionadas con el periodismo a través de preguntas planteadas en el chat. Entre ellas, el concepto de fake news, todo el fenómeno que lo engloba o el estado actual de la profesión.