Imagen representativa de la inteligencia artificial
DANIEL ALONSO REDONDO  |  Fotografía: Pixabay  |

Hace tiempo que las redacciones de los medios de comunicación no están ocupadas principalmente por periodistas. Ahora, el profesional de la información tiene un nuevo compañero de trabajo, el bot de inteligencia artificial. Muchas de las noticias elaboradas para los medios son cubiertas, escritas y publicadas por esta nueva tecnología que ha irrumpido en la labor periodística.

¿Pero qué es exactamente un bot de inteligencia artificial? Un bot es un programa informático que busca replicar la inteligencia humana para razonar, aprender y resolver problemas de la misma manera que lo haríamos nosotros. De esta forma, los bots se encargan de automatizar la profesión abarcando áreas que el ser humano no puede alcanzar debido a nuestras capacidades limitadas.

Por ejemplo, en la lucha contra la desinformación, numerosas empresas de medios y universidades han invertido recursos para desarrollar algoritmos que sean capaces de detectar las noticias falsas. Google, con su aplicación Google News, utiliza inteligencia artificial para detectar información falsa. Por otra parte, Full Fact UK y otros socios están desarrollando un motor automatizado de verificación de hechos. El laboratorio Duke Reporter en Estados Unidos también se ha unido a la lucha en contra de la desinformación y en 2017 presentó un centro para proyectos de verificación de datos.

En esta página web también se pueden encontrar numerosas herramientas de inteligencia artificial para luchar contra la desinformación.

Otro de los usos de los que se sirven los medios en el campo de la inteligencia artificial es la simulación conversacional a través de chatbots, herramientas que han influenciado a los medios enormemente a la hora de hacer periodismo en el mundo de internet. En España su uso todavía es inusual, aunque medios como COPE y El País, este último a través de mensaje directo en Twitter, los utilizan para aprender las preferencias de los usuarios y ofrecerles contenidos personalizados.

En medio de la crisis sanitaria actual, Turn.io ha desarrollado un chatbot que se encarga de desmentir todas las fake news que circulan sobre el coronavirus y está avalado por la Red Internacional de Verificación de Datos. El bot está conectado a verificadores de datos independientes en más de 70 países y a la base de datos más grande de fake news que han sido desmentidas y que están relacionadas con el virus.

Usos alternativos de la IA en periodismo

  • Organizar el trabajo: The New York Times utiliza API Perspective para controlar los comentarios que se publican en la web. Reuters utiliza Reuters Connect para actualizar en tiempo real todo el contenido de la agencia, tanto las noticias publicadas recientemente como su archivo histórico.
  • Detectar temas virales: en The Washington Post se usa Virality Oracle para predecir si un post va a ser viral. En The New York Times también utilizan una herramienta parecida, Blossom, que se sirve de su base de datos para aconsejar al periodista qué noticia es la que debe publicar y en qué momento para que alcance la mayor viralidad posible.
  • Reconocimiento de imágenes: The New York Times utiliza Rekognition API de Amazon que permite al medio identificar miembros del congreso en fotos. Vision API de Google también reconoce objetos, lugares y rostros y se puede probar de forma gratuita.
  • Producir vídeos: USA Today, Bloomberg y NBC utilizan Wibbitz para escribir guiones y piezas audiovisuales de forma automática a partir de artículos y vídeos. En la Universidad de Standford, investigadores están desarrollando un proyecto de inteligencia artificial destinado a la edición de vídeo.

Los principales dilemas que acarrea el uso de bots en el periodismo

El uso de la inteligencia artificial en el periodismo presenta una serie de ventajas, como el aumento de la velocidad de producción de noticias, la liberación de carga de trabajo a los periodistas para que puedan elaborar contenidos de mejor calidad o una mayor neutralidad.

Sin embargo, también presenta una serie de dilemas éticos en cuanto a su uso, como la falta de interpretación y de valores éticos, la pérdida de puestos de trabajo, la creación de una burbuja de información debido a la personalización de contenidos o la ausencia del juicio humano.

En definitiva, aunque los medios utilicen estos bots, nunca pueden olvidar que detrás de su trabajo siempre debe de haber un denominador común, la experiencia que aporta el relato humano a sus historias.