SOFÍA CASASOLA HERNÁNDEZ  |  Fotografía: Pixabay  |

‘Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia’, es uno de los lemas de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y afirmación lapidaria que resume perfectamente el papel de la prensa en una sociedad cada vez más polarizada.

Desde 1993, cada 3 de mayo se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa. La fecha, de la que el próximo año se cumplirán tres décadas, coincide con el aniversario de la Declaración de Windhoek. Documento redactado en Namibia por representantes de medios de comunicación africanos, donde se recogen los principios de la libertad de prensa.

El Colegio de Periodistas de Castilla y León ha aprovechado esta fecha para emitir un comunicado, en el que alerta de los ‘ataques continuos a los que se ve cometida la libertad de prensa’. Se dirige a los políticos, a los que pide que dejen de actuar contra esta libertad, como las ruedas de prensa sin preguntas o el veto a medios de comunicación y periodistas. Recuerda que la precariedad perjudica también a la libertad de prensa y la calidad de la información.

Acompañan el comunicado de unas palabras de Pedro Lechuga, presidente de la entidad, que asegura que ‘una sociedad sin libertad de prensa es cualquier cosa menos una sociedad democrática‘. Llama tanto a los periodistas como a la población general a defenderla frente a quienes pretendan dañarla.

La Declaración Universal de Derechos humanos dice que ‘Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión’, pero lo cierto es que es un derecho que no está garantizado. Según Reporteros Sin Fronteras (RSF), en 2021 fueron asesinados 46 periodistas, el dato más bajo desde 2003. Y según la UNESCO, 1519 periodistas han sido asesinados desde 1993.

En encarcelamientos se ha producido el caso contrario, ya que han aumentado. En 2021 se ha alcanzado el mayor número de periodistas encarcelados, 478. China es el país con mayor número de profesionales de la información presos: 131. Seguido de lejos por Birmania (86) y Bielorrusia (45).

Aunque los encarcelamientos en países como Eritrea o Corea del Norte tengan números bajos, esto no refleja la realidad, ya que son los dos países más peligrosos del mundo para ser periodista.

Según RSF, el principal desafío que vive el periodismo en España es la ‘polarización creciente junto a falta de transparencia’. El discurso de odio de VOX contra la prensa y el posicionamiento de los medios desde la creación de la coalición PSOE-UP, ‘está erosionando la confianza de la sociedad en los periodistas’.

El Eurobarómetro realizado por la Comisión Europea en 2022 muestra que, los españoles son los europeos que menos confían en los medios de comunicación. La radio, que tampoco aprueba (48% desconfían), es el medio más fiable para los españoles.

La creciente desconfianza de los españoles en la información se concentra principalmente en los bulos (84%), según el Eurobarómetro. Y es que la desinformación no consiste en decirle al ciudadano que pensar, sino en sembrar la duda sobre a quién creer y no poder distinguir entre informaciones veraces y mentiras.