Las labores del policía y del periodista: compatibles y paralelas

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RUBÉN VEGA JUSTO 

Fotografías: Rubén Vega

Como os adelantábamos, policías hablando de periodismo. La charla, celebrada el martes 1 de diciembre, fue muy popular. Casi todos los asientos del Salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras estaban ocupados por alumnos y profesores. El público estaba compuesto, en su mayoría, por pupilos de la asignatura Fotoperiodismo, impartida en 4º de Periodismo, aunque también había pequeñas facciones de estudiantes de otros cursos. La atención del público fue máxima durante la hora y media que duró el acto. Desde un primer momento, los asistentes agarraron fuerte sus lapiceros y desgastaron sus minas contra el papel.

Los derechos y los límites del periodista en ocasiones pueden ser ambiguos e, incluso, confundirse. Hablamos, por ejemplo, los derechos al honor, a la intimidad y a la propia imagen, tres pilares cimentados en la Constitución que pueden ser violados con ávida rapidez. Muchas veces, la línea que separa lo correcto de lo incorrecto es difusa y no se ve con claridad. Entonces, ¿cuáles son los límites que permiten informar sin transgredir los derechos de esas personas que se encuentran delante del foco? Dos representantes de la Policía Nacional en  Castilla y León intentaron aclarar todos estos conceptos.

La jornada comenzó con la presentación de Ismael García Herrero, docente del Grado de Periodismo. Refirió la presencia de la inspectora Carmen Mediavilla del Barrio, jefa de Prensa y Relaciones Institucionales de la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Castilla y León, del inspector José Miguel San José Bartolomé, letrado de la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Castilla y León, y del inspector Luis Miguel Lozano Fernández, responsable de prensa y relaciones institucionales de Valladolid.

Además del procedimiento en la elaboración de notas de prensa en el gabinete del cuerpo policial o el derecho a la libertad de expresión propio de todos los ciudadanos -y, más específicamente, de los periodistas-, también se dialogó sobre el ‘modus operandi’ de la Policía en procesos de gran peligro que requieren una actuación inmediata.

En concreto -y respondiendo a una pregunta formulada por el equipo de InformaUVa-, se habló sobre la Operación Roava. Recordemos que esta actuación se saldó con la detención de varios narcotraficantes en las regiones de Madrid y de Guadalajara, detenciones que ayudaron al proceso de investigación de la policía. En Valladolid atraparon a trece integrantes de la banda. ¿A quién le compete estas tareas? Carmen Mediavilla explicó que la Policía Nacional  tiene competencia en materia de estupefacientes en toda España; también en la región de Castilla León. Aplicándose al ejemplo propuesto, en el caso Roava el encargado de tomar la iniciativa para detener a toda la banda ilegal fue el cuerpo nacional, con la destacable colaboración del cuerpo de Castilla y León.

Los ponentes no solo mencionaron algunas de sus operaciones de éxito, sino que también describieron su relación actual con los periodistas, un vínculo complicado y repleto de mitos. Carmen Mediavilla considera que el cuerpo policial de Castilla y León pone facilidades a los periodistas para establecer “una relación de mutua colaboración”. En relación a ello, destacó su disponibilidad a través de redes sociales, citas presenciales y llamadas telefónicas. Otra forma de comunicación habitual son las notas de prensa, sobre las cuales la Mediavilla se explayó durante más de quince minutos.

Tanto el Cuerpo Nacional de Policía como los autonómicos disponen de una base de datos con los números de teléfono y los correos electrónicos de múltiples periodistas. Es conveniente aclarar que nunca hacen distinciones en cuanto a preferencia, ideología o medios. Los integrantes de ese listado reciben una nota de prensa sobre los actos realizados.

Carmen Mediavilla criticó, a través de una diapositiva, el escaso uso que hacen de ellas los profesionales de la información. En la proyección se reflejaba que solo un 40% de los periodistas utilizan las notas de prensa elaboradas por la Policía para realizar un trabajo escrito o audiovisual. Mientras, el 98% prefieren usar fuentes más genéricas, como Internet. Por si quedaba alguna duda, no se le olvidó aclarar que la elaboración de estos comunicados sigue los criterios de veracidad, objetividad y neutralidad.

Por último, ¿la relación entre periodistas y policía es tan mala como se percibe en la sociedad? José Manuel Bartolomé, con gran expresividad, quiso mencionar que son muchas las discusiones entre policía y periodistas que recogen las redes sociales y páginas web como YouTube. Sin embargo, insistió más de una vez en que las relaciones entre ambos profesionales es bien diferente a la creencia popular: “La Policía también da concesiones para realizar reportajes de televisión”, afirmó. Ejemplo de ello es el canal televisivo La Sexta y su programa Equipo de Investigación.

Profundizando en el tema, ¿esa buena relación es posible que se extienda hasta el punto de realizar una entrevista a un cargo de la policía sin el conocimiento y aprobación del gabinete de prensa? La respuesta fue clara: “Ni lo intentes”. El policía se negaría y, poniéndose en el caso de que la respuesta fuese afirmativa, se procedería -en caso de ser descubierta- al cese al cargo del policía en cuestión y a las consecuentes repercusiones en su trayectoria como periodista.

Bartolomé quiso replicar la actuación desmedida, en algunos casos, de  los periodistas al ejercer su labor informativa; a veces no tan informativa y sí más sensacionalista, según quiso dar a entender. Ante la práctica generalizada de periódicos y revistas de fotografiar la escena en la que el agente procede a la detención de un individuo, Bartolomé puso el ejemplo de que es preferible ‘pixelar’ la fotografía de un agente mientras realiza la labor represiva.

Fuera ya del ejemplo, tanto el periodista como el policía deben trabajar con ciertas normas y una gran ética y deontología. El trabajo de ambos profesionales es perfectamente compatible y corre paralelamente. Esto se puede observar con claridad en las manifestaciones. Bartolomé puso el ejemplo de un caso que salió a la luz a través de los medios de comunicación: un policía fue denunciado por disparar con una pistola de pelotas de goma a un civil. Rápidamente, fue criticado por la sociedad, en parte debido a la información inexacta transmitida por los medios. Sin embargo, un fotoperiodista renegó dicha denuncia aportando una imagen en la que se apreciaba cómo el disparo se producía contra el suelo, lo cual es totalmente legal.

Y así concluyó la charla. Los tres integrantes del cuerpo policial retrataron su función en el mundo informativo, desentrañaron los mitos que existen sobre la “nefasta” relación con los periodistas y respondieron a las preguntas, formuladas por los más de cien alumnos presentes, sobre actos concretos.