Ani Queen: «El género musical es como un bebé. No tiene la culpa de que sus padres sean de una manera u otra»

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NOELIA LÓPEZ GÓMEZ  |  Fotografía: Ani Queen

Tiene 22 años y hace ya tiempo que decidió que su futuro se encontraría en la música. Así, decidió partir de Valladolid, su ciudad natal, y probar suerte en Madrid para seguir apostando por ser reconocida. Su música es una fusión de géneros entre los que destaca el urbano. Hoy, Ani Queen se sienta a hablar con nosotros y nos cuenta el panorama actual de este género desde su perspectiva.

Pregunta: ¿Cuáles crees que son los estereotipos con los que carga la música urbana hoy en día?

Respuesta: He oído de todo. Que la letra es machista. Que es música para gente tonta con letras muy sencillas o sinsentido. Que no son obras de arte. Que no están compuestas por gente con talento. Que es algo que ha salido de chorra. Hay algunos artistas que no son unos artistas por antonomasia a ojos de todo el mundo. Pero sí lo son; realmente son genios, ya sea por el tipo de estrategia de marketing que han llevado, o por el tipo de música, o por las letras de las canciones, o por cómo ha ido su carrera artística. Por ejemplo, Yung Beef. Con él dices: “Es que el tío no está cantando. Está gritando al micro y dice cosas sinsentido”. Pero las letras están bastante bien vistas por el público joven.

Aunque la apología que se hace a las drogas en el género urbano no me gusta. Tampoco la temática retrógrada con respecto a las mujeres. Pero al igual que hay letras de “te voy a follar a cuatro”, también hay letras de “cuando cortaste con ella en vez de buscar a otro, se buscó a sí misma”. Yo no siento que se posicionen ellos, sino que están contando su realidad, ya que viven en ello. Estoy generalizando, pero, por ejemplo, yo también hago urbano y no hablo de estos temas. La última canción que saqué mezcla varios estilos. En esa canción hablo del sexo y de la mujer, pero estoy empoderándome a mí misma.

Hay unos mixed feelings en la música. No es algo que hagas hoy y mañana desaparezca y ya se deje de hablar de ciertos temas. Lo bueno es que según vamos avanzando, la música también avanza. Lo que antes era: “Me follo a tu puta”, ahora es un Ferxxo: “Ella sale para sacar a esa perra que tiene dentro a pasear, porque ha dejado a su novio y quiere disfrutar”.

P: Me ha gustado mucho lo que has dicho de que las letras avanzan a medida que avanza la sociedad. Sin embargo, todavía sigue existiendo ese estereotipo de que las letras son machistas. ¿Crees que al género urbano se le debería catalogar como machista o que realmente hay otros géneros que también lo pueden ser?

R: No culpes al arte, sino al artista. Lo que yo haga y yo somos personas diferentes. El sonido que hace un violín no es una cosa u otra. Las letras pueden ser machistas o no. Pero ello no hace que el género en sí lo sea. A la hora de hacer una canción urbana no tienes que llevar un orden de cosas que hacer y, por lo tanto, emplear letras machistas.

NO CULPES AL ARTE, SINO AL ARTISTA

El género es como un bebé, no tiene la culpa de que sus padres sean de una manera o de otra. Creo que el urbano u otros estilos no tienen que ver con el machismo. Pero sí creo que, durante mucho tiempo, ha habido muchos hombres escribiendo letras urbanas con mentalidades retrógradas. Y a día de hoy sigue habiéndolo. Incluso hay artistas que dices: “qué letra más bonita y qué vulnerable”, pero en realidad es una estrategia de marketing y también tienen esa mentalidad machista.

P: Dejando atrás el tema de las letras. Existe otro estereotipo de que la música urbana es más fácil de componer que la música de antes. Entonces, en términos prácticos. ¿Cuánto tardas en componer una canción? Desde que se te ocurre la idea hasta incluso su promoción.

R: El último tema que he sacado han sido cinco meses. Pero podrían ser siete perfectamente. El que vamos a sacar ahora llevamos ya bastantes meses. Pero cada artista es diferente. A lo mejor piensas que la letra de alguien no dice nada profundo, pero la canción se ha pegado. El proceso de hacer una canción empieza desde una idea, que puede ser una melodía o unos drums, por ejemplo. Y termina cuando ha salido y ya se escucha y está siendo promocionada. Pero hay mucho proceso detrás: saber cómo se llama, la letra, producción, mezcla, remezcla masterizar, remasterizar, etc.

Obviamente las cosas son más instantáneas ahora porque tenemos muchas facilidades. Ya no somos Mozart. No tenemos que estar copiando partituras para cada instrumento. Ahora hay otras cosas complicadas: el proceso de mezcla es una de los más complejas en el proceso creativo de una canción. Es instantáneo porque tenemos facilidades, pero no diría que tienen facilidades con respecto a otros géneros. No creo que haya que comparar géneros. No es fácil hacer una canción de reguetón. Porque yo he hecho una que no ha salido todavía y no lo es. ¿Cómo decir: “que estás harta de este tío” sin decirlo explícitamente? No es fácil.

NO CREO QUE HAYA QUE COMPARAR GÉNEROS

Por ejemplo, en “Bizcochito” de Rosalía. Con la letra dices: “parece que es la letra de un anuncio de bizcocho”. Pero es que luego esa canción se te queda en la cabeza años y años. La ponen en la televisión o en la radio y la cantas. Y eso no es casualidad. Son quebraderos de cabeza por los que, tanto ella como su equipo, han tenido que pasar.

Soto Asa me parece que ha hecho muy buena música. Chapó. “Estaba esperando a que llamaras para que vinieras”. Pero realmente lo que quiere decir es un “Estoy esperándote. Te quiero”. No es más que la letra de un bolero en España: un chico estaba enamorado y le escribía a la chica. La letra es similar, pero la diferencia es de décadas.

P: Es como que los temas se repiten, pero de distinta manera. ¿Qué temas se utilizan más en la música urbana?

R: Amor, despecho, actualidad y cosas de la vida personal de cada uno. Últimamente estoy escuchando muchas cosas del cielo. También depende de cada proyecto, de qué sonido tengas o de lo que quieras hablar. No hablo de lo mismo que La Zowi. Sí hablo de las mujeres y del empoderamiento femenino, pero no me vas a oír hablar de la droga ni de la trata porque no lo comparto.

P: Hablando de los sonidos. Mucha gente dice que la música de hoy en día no tiene calidad. Muchos sonidos son digitales y también existe el autotune. ¿Crees que esto le quita valor a la música?

R: El autotune se lleva utilizando desde Cher. La gente tiene una idea confusa. Creen que se utiliza porque la gente no sabe cantar, pero son herramientas. Yo no quiero que mi voz suene como suena sin un procesamiento vocal. Quiero que suene más robótica. Y no porque no pueda cantar ciertas notas. También hay gente de urbano que no sabe cantar, pero creo que la peña no sabe los efectos vocales que lleva una canción. Cuando Ariana Grande hace una floritura lo valoran más. Pero otro artista canta con un autotune más marcado y dicen: “no sabe cantar”. Ariana también utiliza autotune, pero no es tan marcado porque en cada canción se busca un resultado diferente.

EL AUTOTUNE DEBERÍA MIRARSE COMO UNA HERRAMIENTA VOCAL

 P: Hay personas que llevan estudiando música desde pequeños y pueden llegar a menospreciar el trabajo de otros artistas que no lo han hecho. ¿Crees que se debe valorar a un artista por los estudios?

R: Si tú quieres ser cantante y no has tenido una clase de canto en tu vida, pero tienes el talento, sé cantante. ¿Por qué tiene que haber alguien que te diga que no? Yo estoy feliz con lo que he estudiado, independientemente de si llego a algún sitio o no. Las oportunidades las tienes que buscar o las creas tú. Tampoco puedes llamar cantante a una persona que rapee, porque esa persona no esta entonando.

P: ¿Qué crees que se debe valorar de una canción para discriminar si es algo bueno o algo malo?

R: Es algo subjetivo. Pero yo me fijo mucho en el sonido y la mezcla. También la decisión del productor y el artista a la hora de crear algo nuevo. La letra para mí es muy importante y en gran parte para mí depende de eso. Pero yo no soy quién para juzgar. Todavía estoy encontrando mi camino. Creo que ya he encontrado mi sonido, pero estoy en constante cambio. Y a mí me juzgan constantemente.

P: Actualmente también hay mucho flujo de artistas y muchos de ellos no son reconocidos. A lo mejor es por tener una mala estrategia de marketing. ¿Crees que la música está muy ligada al negocio?

R: La música sí son negocios si quieres meterte en la industria. La gente se piensa que yo estoy consiguiendo muchas cosas, pero yo no puedo vivir de la música. No pienses que te va a firmar Sony a no ser que te haya escuchado medio millón de personas. Y eso que yo me he reunido con muchos multinacionales y me han visto. Su respuesta es: «saca música porque no tienes catálogo». Pero si quieres dedicarte a la música, tiene que ver con la industria. No puedes separarte y si lo haces te puede ir muy bien o muy mal.

Ani Queen y su equipo actuando en un show / Fotografía: Ani Queen

P: ¿Qué tiene que tener un artista para que sea escuchado por más gente? Ya no basta solamente con tener talento.

R: Destacando. Buscando un nicho de mercado y algo que te diferencie de los demás. También en tus raíces. Buscando dentro de ti y fuera y aprovechando todo. Muchos proyectos no salen adelante porque cuesta que vean que eres diferente, que te den un espacio y te escuchen y que vean que lo tuyo importa. Por eso mucha gente acaba tirando la toalla y haciendo lo mismo que hacen siempre. A mí no me va tan bien como piensan. Si me fuese bien me habrían dado un adelanto y estaría haciendo videoclips. Estoy buscando a gente que quiera invertir en mi proyecto, porque actualmente tengo música que no he sacado. Pero no puedes estar esperando a que las cosas te pasen. A mí nunca me ha llamado nadie ni me van a llamar.

CUESTA QUE VEAN QUE ERES DIFERENTE, QUE TE DEN UN ESPACIO Y QUE TE ESCUCHEN Y QUE VEAN QUE LO TUYO IMPORTA

P: Cada vez hay más convergencia de géneros y es difícil diferenciarlos. ¿Crees que esto enriquece o que hace que nos olvidemos de dónde viene cada género?

R: Por un lado, beneficia porque experimentar con el arte te educa y te forma como persona. Ahora hay una ola de peña que quiere dedicarse a hacer música y cree que es muy fácil: coger un beat de YouTube, una letra y grabarte con el móvil en tu casa. Si no tienes facilidades, bien, porque hay que empezar de alguna manera. Pero no es lo mismo que estar en un estudio y tener que pagar a un equipo para hacer un álbum. Ni a todo se le puede llamar arte ni se puede juzgar qué es y qué no es arte. Ahí entra la subjetividad de cada uno.

P: ¿Cuál dirías que es la parte buena y la parte mala de este género?

R: La parte buena es que en cierta parte me siento libre de poder hacer lo que quiera. Es un género que si hablas de feminismo, de lo que te haya pasado o experimentas no te juzgan tanto. Aunque luego, hagas lo que hagas te van a juzgar por todos los lados. Pero siento que en el urbano se tiene mucho respeto a la gente. Aunque también es verdad que se pierde muy rápido y hay que tener mucho cuidado con la peña.

HAY  MUCHA GENTE QUE TIENE MIEDO A QUE TE COMAS SU PLATO

Lo malo de la música es que no es tan grande como parece, sobre todo en España. Hay mucha gente que tiene miedo a que te comas su plato, así que son muy acaparadores. Y el hecho de que haya artistas reconocidos que se tengan que meter droga para poder hacer un tema también me parece muy triste. Quieras o no hace que la gente normalice este mundo.

P: ¿Hacia dónde crees que se dirige la música urbana y la industria de aquí a cinco años? ¿Cómo crees que está cambiando?

R: No soy una experta, pero sé que las mujeres van a empezar a comerse el panorama. El otro día estuve en una charla en Warner Music Station y hablaron de las mujeres y de las estadísticas. Que había muy pocas, pero que poco a poco está empezando a crecer ese número de mujeres. Van a empezar a entrar en el urbano sobre todo. Y en cuanto a los géneros, todo es cíclico. Por ejemplo, ahora el techno se está pegando un montón.