Vocento cierra su imprenta vallisoletana, Printolid

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Vocento cierra la imprenta Printolid
Vocento cierra la imprenta Printolid
JAVIER SANZ GARCÍA  |  Fotografía: Pixabay  |

La semana pasada el grupo Vocento remitía a los trabajadores de la imprenta Printolid el expediente de Regulación de empleo (ERE) en el que se informa que sus treinta y cinco empleados se quedan en la calle. El miércoles, trabajadores de la empresa dueña del diario El Norte de Castilla, impreso en esa misma planta, se reunieron a las puertas del edificio industrial para protestar por los despidos y por el silencio que ha habido. “Cerráis y no lo publicáis en El Norte de Castilla”, rezaba alguna pancarta.

El grupo presidido por Santiago Bergareche ha emprendido una serie de recortes de plantilla y material que afectan tanto a periodistas como trabajadores de las imprentas que tiene el grupo distribuidas por toda España.

En 2001 el Grupo Correo y Prensa Española se unían para formar el Grupo Vocento, que es dueño de cabeceras tan conocidas como ABC, El Correo, El Norte de Castilla o El Diario Montañés. ABC remontó con un beneficio de 42.000 euros en 2015 los 4,1 millones de euros perdidos en 2014, pero este dato no convenció a la empresa. En enero, el grupo cerró la imprenta de Sevilla. Un total de 37 personas se fueron a la calle apenas cinco años después de que se abriese el centro de impresión en Andalucía. De esa misma estación, se había despedido ya a 24 asalariados y los sueldos bajaron un 18,5% antes de cerrarla definitivamente.

También este mismo año, CSC Madrid S.L. despedía a 31 trabajadores y reubicaba a otros 17. El trabajo realizado en Madrid pasó a CSC Norte en Bilbao.

Printolid, inaugurada el 8 de junio de 2009 y con una inversión de 24 millones de euros, según prnoticias, se enfrenta a su cierre definitivo. En 2014 había acumulado unas perdidas de 100.000 euros y de 150.000 euros en el año 2015.  

Vocento, a pesar de recuperar los números verdes el pasado año con un beneficio de 4 millones de euros y superar las pérdidas de 22,3 millones de euros en 2014 después de 6 años, ha cerrado ya varias imprentas y despedido a empleados. Además, los sitios clausurados también fueron capaces de salir de los números rojos, a excepción de la imprenta vallisoletana.

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Reconversión digital

Esta serie de despidos y cierres de imprentas responde a la táctica del grupo vasco de apostar por los medios digitales y, escalonadamente, deshacerse de ciertos puntos de impresión en el país. Por poner un ejemplo, actualmente el diario ABC ya no distribuye en las Islas Canarias ni en las Baleares, únicamente se puede comprar mediante la aplicación Kiosko y Más.

Las quejas por parte de los sindicatos y las plantillas nunca han faltado. En Sevilla, el comité de prensa se quejó por las medidas tomadas, acusando de pagar con despidos los errores empresariales.

Según el diario ÚltimoCero, Vocento está dispuesto a compensar a la plantilla de Printolid con las máximas indemnizaciones posibles. La mayoría de los trabajadores tiene una media de 53 años y, por tanto, serias dificultades para encontrar trabajo si se lleva a cabo finalmente el Expediente de Regulación de Empleo.

Tampoco descartan recolocar a parte del personal, aunque admiten que el número de reubicados será muy reducido. Cabe destacar que una buena parte de los trabajadores de la imprenta que estaba a cargo de publicaciones como la Revista Mongolia viene de la antigua planta impresión de El Norte de Castilla.

El ahorro que supone al grupo de comunicación cerrar todos los centros de impresión y centrarse más en áreas grandes como Madrid o el mercado digital será de 10 millones de euros.

Situada en Medina del Campo, Calprint será la empresa que tenga todo el peso a la hora de imprimir los ejemplares distribuidos por la zona de Castilla y León.

Mientras tanto, los todavía trabajadores de Printolid tratarán -en 15 días- de obtener las mejores condiciones posibles de despido y recolocación. No obstante, todo apunta a que Vocento no tiene intención alguna de mantener la planta, tal y como ha ocurrido en Sevilla y en Madrid. Después de recibir financiación en 2014 por un valor de 175 millones de euros, el grupo tiene pensado seguir reduciendo la plantilla y el número de plantas distribuidas por todo el territorio nacional

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