Un café con Concha Chamorro

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ESTEFANIA CHAMORRO | Fotografía: Estefanía Chamorro

Cercana, humilde y crítica, así es Concha Chamorro (León, 1948), una profesional de la radio que lleva décadas en los micrófonos de la capital pucelana. A caballo entre Valladolid, Madrid y Guinea Ecuatorial, siempre ha estado a pie de calle, ha entrevistado tanto a grandes personalidades como a gente menos conocida. En la COPE, donde ha ejercido la mayor parte de su carrera, es muy querida, se nota porque todos la saludan afectuosamente al llegar. Concha Chamorro cuenta con 40 años de trayectoria profesional hasta su retirada en 2008, aunque sigue visitando los estudios de su sentida radio. Es fácil sentirse cómodo con ella, habla con simpatía y seguridad, me presenta a toda la redacción antes de comenzar la entrevista.

Al hablar de sus orígenes se dibuja una sonrisa en su cara. Nació la pequeña de 13 hermanos y vivió en Zotes del Páramo, un pueblecito leonés, hasta su traslado a Bilbao con 9 años, “Yo nací en León capital y siempre me he sentido muy leonesa; los leoneses somos muy fuertes, tenemos un carácter muy del norte, nos echen lo que nos echen luchamos para sacarlo adelante” comenta. Años después, se mudaría a Valladolid, donde cursaría Bachiller y Filología Inglesa. «Si hubiera habido periodismo en aquella época me hubiese metido, a mí siempre me ha gustado estar en contacto con la gente”, explica.

-¿Cómo surgió tu interés por la radio?

Tuve interés por la radio desde niña, eran sus inicios, estaba muy viva. Siendo pequeña mi hermana mayor me llevó con ella a Bilbao donde pude estudiar en un colegio de élite, aunque nunca olvidé mis raíces. Recuerdo que nuestra mayor diversión era la radio y solíamos escuchar “Matilde, Perico y Periquín”, una serie que me llamó mucho la atención. Cuando terminé Filología me fui con una beca del British Council a Inglaterra durante un año como ayudante de profesor. Tenía unos 24 años y aquella experiencia me abrió muchas puertas. Había profesores que eran periodistas ahí me picó la curiosidad. Cuando volví a Valladolid no me apetecía enseñar inglés y decidí llevar mi currículum a todas las radios que había por aquel entonces: Radio Cadena (anterior a Radio Nacional), la SER y Radio Popular. Solía escuchar mucho Radio Popular, era muy joven, muy fresca, tenían música, entrevistas, etc. Y me gustaba mucho. Intenté probar en todas y solo me admitió Radio Popular. Había otras 7 chicas para entrar en la cadena, pensaba que no tenía nada que hacer porque todas tenían conocidos allí y yo no. Juan Pascual me hizo una prueba; Juan interpretaba a Kiko Ledgard, presentador del “Un, dos, tres… responda otra vez”, y yo tenía que entrevistarle. Estaba yendo todo muy bien, pero al final le hice una pregunta que solo podía saber el propio Kiko y Juan me dijo “Ya está Concha, contratada”. Yo salí muy contenta.

-¿Cómo fueron los inicios para una mujer en tu época?

Tuve muchos compañeros chicos y yo aprendía de ellos. Uno de ellos, Ángel Rojo, había sido actor y me enseñó a pronunciar y vocalizar. También tuve de compañera a Cristina Burgueño, de ella aprendí a dirigirme al público. Había una presencia femenina bastante importante. Todos ellos me enseñaron a hablar en la radio y les estoy muy agradecida.

-¿Cuál es la persona más interesante a la que has podido entrevistar a lo largo de tu carrera?

No te podría decir ahora mismo. He entrevistado al sector religioso, al político, al cultural, el folclórico…   siempre he considerado importantes a todas las personas que están a mi alrededor. Recuerdo que fui la única de la COPE en entrevistar a Felipe González. Le entrevisté cuando estaba en Radio África 2000, en Guinea Ecuatorial.

Comenzó su carrera en 1974, ha vivido los tiempos de la Dictadura, la Transición y los nuevos tiempos que ve como una pérdida de la información local en favor de la publicidad. Tras 9 años en Valladolid, sentía la necesidad de nuevos retos. Se traslada a Madrid, donde continua su labor periodística y radiofónica, siempre pendiente del ámbito. José Luis Gago, director de la COPE en ese momento, conocía la inquieta y arrolladora personalidad de Concha y le propuso participar en Radio África 2000, un proyecto de colaboración entre España y Nueva Guinea. Si bien no era sencillo ser periodista en la dictadura guineana, Concha se las arregló para dar voz a las ONGs y hacer la primera entrevista de la COPE al entonces presidente Felipe González. Entre sus logros se cita intimidar al mismo Teodoro Obiang, presidente del país y su entrevista pendiente.

-¿Cómo surge ese proyecto en Radio África? ¿Qué sentiste al principio?

En aquella época yo me hice muy popular precisamente porque estaba en la calle, en todos los sitios. Echo de menos el periodismo presencial, el de estar en contacto con las personas. A mí eso me enriqueció muchísimo. Yo nunca he tenido grandes ambiciones, nunca he querido ser jefa, en ese sentido siempre he sido muy anárquica. Irme a Guinea significaba llevar esa radio junto con otro compañero español, entonces, ¿Cómo se llevaba eso? Bueno, mi compañero Tomeu no le gustaba estar en el micro, así que nos repartimos los papeles; él se encargaba de la administración y yo era la voz. El programa tuvo mucho éxito, los compañeros guineanos vieron que la radio podía tener mucha fuerza. Guinea Ecuatorial es una dictadura y se notaba, había mucha pobreza. Eran a ONG las que ayudaba, yo hacía las entrevistas con los responsables para hacer ver a Obiang esta situación. Gracias a las ONGs la gente podía sobrevivir, ellos me decían “siempre echaremos la culpa a España de habernos abandonado”.

-¿Qué es lo mejor que te llevas de tu experiencia en Guinea Ecuatorial?

Que la lucha diaria es necesaria. No hablo de luchar con armas, sino luchar por la supervivencia, para que te conozcan, para que te respeten. Esa fuerza es algo que yo he llevado a todas partes. Si tu recibes algo, que sea a cambio del esfuerzo, no de gratis. Las ONGs y las organizaciones religiosas han hecho mucho en Guinea, a través de ellas se ha avanzado mucho.

«Echo de menos el periodismo presencial, el de estar en contacto con la calle, con las personas»


-Te despediste de la radio en 2008, ¿Qué es lo que más echas de menos?

A los compañeros y el estar en contacto con la gente. Cuando veo un grupo de gente me acerco para saber quiénes son, que hacen en Valladolid. Suelo ir a la COPE de vez en cuando y me dejan hablar de lo que quiera y eso es algo que valoro mucho. Nunca me han censurado y eso lo pueda decir con la cabeza bien alta. Yo he podido hacer llegar lo que he querido.

-¿Cómo ves el panorama radiofónico actual?

Me da mucha pena que se vaya perdiendo la información local. Estamos en un tiempo de crisis, hay mucho paro, muchos medios que cierran o que se fusionan. Tenemos que depender de la publicidad que te da de comer y te permite sostener la plantilla, con tanta publicidad apenas te queda hueco para meter la información local. En esto solo se salva Radio 5, el resto se da a la publicidad.

Concha Chamorro, voz de la radio Vallisoletana / Imagen: Estefanía Chamorro
Concha Chamorro, voz de la radio Vallisoletana / Imagen: Estefanía Chamorro

-¿Y la posición de la mujer en el periodismo?

Yo, por lo que veo con los compañeros, la veo bien. No veo que sean desplazadas por los hombres, para nada. Considero que lo de la mujer y el hombre es una transmisión cultural, es como si la mujer siempre tuviese que estar supeditada al hombre y no es así. Todo depende de la educación social, institucional y familiar. Los padres y las madres tienen mucho que ver en esto.

-¿Cuáles crees que son los valores necesarios para un periodista que quiera dedicarse a la radio?

Lo primero, vocación. Lo que he observado es que hay muchos compañeros jóvenes que se dejan llevar por la moda del “quiero ser famoso”. Les digo que tienen que tener vocación de dar a conocer y comunicar lo que pasa. Lo que te dan y lo que no, lo que tienes que investigar, enterarte, contrastar. Nada de hacer copia/pega de la agencia sino tratar de ver mucho más.

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