MAYELA DE CASTRO GARCÍA | Fotografía: Mayela de Castro |

Desde hace años, el skate se ha expandido poco a poco. Cada vez es más común ver por las calles una tabla con cuatro ruedas y la inauguración de nuevos lugares para practicar este deporte. Tras las quejas de los skaters de Valladolid por la lejanía del skatepark y por la dificultad de poder patinar por las calles del centro de la ciudad, el Ayuntamiento ha puesto solución.

El skate es un deporte, olímpico desde Tokio 2020, que consiste en deslizarse sobre un monopatín. Esto se realiza con el fin de realizar diversos trucos, como elevar la tabla o hacer piruetas en el aire. Desde su creación en los años 50, este deporte tiene millones de practicantes en todo el mundo, con miles de eventos, exhibiciones y pistas de skate.

El mes pasado Valladolid inauguró una pista de skate, también llamada skatepark. Se ha construido en La Rosaleda, lugar más accesible que las otras pistas de Valladolid (Pinar de Antequera y Auditorio Miguel Delibes). Las administraciones locales y autonómica han invertido un total de 339.000 euros para crear una zona para los aficionados de este deporte. Además, han invertido también en mejorar la iluminación de Las Moreras.

La pista se ha desarrollado para realizar acrobacias con monopatín, patines y bicicletas. Este espacio destinado al ocio joven, saludable y al aire libre fue elegido por los ciudadanos de Valladolid en los Presupuestos Participativos. Estas propuestas son bien recibidas, ya que también se ha construido una pista de parkour en Arturo Eyries.

El proyecto del Ayuntamiento de Valladolid ha contado con la aportación de la juventud que practica este deporte. María Sánchez, concejala de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, ha celebrado varias reuniones con la asociación local de skaters Vallapatín, representada por Manuel Castaño, y Adolfo Rueda, dueño de la tienda Slappy SkateShop.

Tras largas charlas para poder asegurar un diseño y ejecución de la pista acorde a las necesidades de los usuarios, la pista ha conseguido su objetivo. Pero no del todo, ya que los patinadores tienen algunas quejas sobre los errores que hay.

La queja principal de los usuarios es el uso prematuro que se hizo de la pista antes de su inauguración. Desde Slappy se comentaba que aún ‘no estaba inaugurado, pero la gente ya lo usó’. ‘Si ya está en ese estado, no quiero imaginar cuando lleguen las heladas a la orilla del Pisuerga, será fatal’, lamenta.

Esta prematura inauguración dio paso a una serie de errores. Estos errores, como grietas en las rampas y en las barandillas, el cemento no adecuado para patinar y la gran posibilidad de que se creen charcos pueden perjudicar a los deportistas en un futuro.

Junto a esto, hay otra queja, pero no molesta tanto a los patinadores. Durante la construcción del skatepark, este fue pintado con varios graffitis. Algunos han sido borrados, otros aún siguen, aunque sin suponer muchos problemas a la hora de realizar flips, ollie o kickflips.

Los skaters, bikers y patinadores que van a la pista aseguran que es una gran oportunidad para Valladolid. Creen que en un futuro se podrán realizar campeonatos y exhibiciones que atraerán turismo nacional e internacional.

Además, los usuarios de la pista buscan poner a Valladolid en el mapa del mundo en este deporte, ya que podría dar algo nuevo a la ciudad.

Sin duda el monopatín, los patines y las bicis van a dar la oportunidad a la ciudad. Puede ser lugar de una de las pistas más importantes a nivel nacional. Además de que cada vez más personas de todas las edades puedan empezar a practicar este deporte sin alejarse de la ciudad.