LAURA GARCÍA BORGES  |  Fotografía: Laura García Borges  |

Alrededor de trece docentes de la Universidad de Valladolid componen el GIR (Grupo de Investigación Reconocido) NUTECO (Nuevas Tendencias en Comunicación). Salomé Berrocal, coordinadora del equipo, indica que convertirse en un GIR “es un reconocimiento que se hace a determinados grupos de investigación que cuentan con una serie de personas de excelencia investigadora demostrada”.

NUTECO nació hace cinco años gracias a que el equipo presentó “una serie de avales a la Universidad de Valladolid para demostrar que era un grupo de investigación estable, que lograba financiación externa para investigar y que contaban con docentes que eran evaluados por las agencias, logrando evaluaciones positivas en sus trayectorias científicas”. La concesión de este reconocimiento otorga al grupo una compensación económica anual destinada a la investigación.

Salomé Berrocal admite que tuvo suerte al llegar a la Universidad de Valladolid y encontrarse con compañeras con líneas de investigación similares a la suya y que hoy forman parte de NUTECO “Marta Redondo estaba trabajando en todo lo que tiene que ver con la espectacularización de la política, Virginia Martín había tratado temas de videopolítica y Eva Campos venía de trabajar asuntos que tenían que ver con la ciberdemocracia y la transparencia informativa”. Para conformar un grupo de investigación es muy importante que los docentes implicados en él tengan un punto en común para enfocar el análisis y abordar el planteamiento que le quieren dar a ese proyecto.

En su página web NUTECO expone los progresos de las investigaciones que llevan a cabo desde hace años. Su primer proyecto consistió en una investigación a nivel regional que “trataba de abordar cuál era la imagen de Castilla y León en la prensa de referencia”, y que contó con financiación de la Junta de Castilla y León. Tiempo después comenzaron con otra investigación que duraría cuatro años, esta vez en el ámbito nacional, centrada en el análisis del infoentretenimiento político y la presencia de la información espectacularizada en los medios de comunicación. En la actualidad, varios miembros del equipo participan en un nuevo proyecto concedido a principios de año por  el Ministerio de Economía y Competitividad que versa sobre “la conformación de esta sociedad de la posverdad, en la que se mezclan elementos relevantes de la periodística como el clickbait, las fake news, las nuevas narrativas transmedia o la gamificación. “El objeto del equipo es examinar nuevos fenómenos que están conformando o incidiendo en esa sociedad espectacularizada que ya habíamos examinado antes pero que ahora se dirige a crear un estado de posverdad.” En este último proyecto de investigación participan un gran número de investigadores del área de Periodismo de la Universidad de Valladolid junto a científicos de distintas universidades del territorio español, como la Pompeu Fabra (Barcelona), San Pablo CEU (Madrid), Universidad de Murcia, Universidad Autónoma de Barcelona y de la Universidad de Navarra, así como de Universidades internacionales: George Washington University, Universidad de Buenos Aires, Universidad de Milán o Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (México).

INFOPOLNET es el acrónimo que eligió el equipo para trabajar en el primer proyecto de investigación nacional, ejecutado entre 2012-2016. Este trabajo examinaba el infoentretenimiento político en la televisión y en internet, siguiendo las líneas de investigación de anteriores trabajos de la investigadora principal, Salomé Berrocal. Esta afirma rotundamente que el infoentretenimiento ha ganado la batalla a la información tradicional “Creo que vivimos en la sociedad del entretenimiento, en la sociedad multipantalla donde si queremos atraer a la audiencia, hay que lanzar el mensaje en un marco de entretenimiento, porque si no resulta casi imposible captar la atención del público”. Así, los políticos han cambiado su discurso para adecuarse a las nuevas fórmulas de la comunicación y la coordinadora de NUTECO asegura que esta situación imita la política estadounidense “allí normalmente se entra en la vida privada del candidato, se observa si es alguien saludable, deportista, buen esposo, etc. Y eso nuestros políticos lo saben. Los políticos españoles acuden a un determinado tipo de programas vinculados al entretenimiento con el objeto de exponer su vida personal y jugar con las emociones para ganarse a los votantes, tal y como hacen en Estados Unidos”.

El proyecto de investigación concedido recientemente, y que trabaja bajo el acrónimo PolitGament (2018-2020), “aborda el estudio de la política-entretenimiento, el politainment, en el entorno de la posverdad entendiendo el objeto de estudio como el desarrollo de la actividad comunicativa política en el marco del entretenimiento y en un contexto dominado por los estímulos, emociones y sensaciones, alejado de los conceptos racionales.

Los científicos y científicas encargados de esta investigación analizan las fake news; el clickbait, titulares cebo que “nos llevan a una información que realmente no coincide con lo que se informa en el titular”; las narrativas transmedia, que son “otra estrategia que utilizan los políticos para llegar a nosotros a través de distintos soportes y formatos, por ejemplo, en la figura de Obama uno puede ver su vida a través de una película o de un cómic”; y por último, la gamificación, que supone el examen de los videojuegos y aplicaciones móviles sobre política. “Estamos examinando las distintas fórmulas en las que nos llega la comunicación política y queremos saber cómo afecta a los ciudadanos y cómo contribuyen a crear un estado de posverdad”.

El periodismo está cambiando, antes todos los profesionales teníamos claro qué debíamos contar en nuestras informaciones, aquello que interesaba a la mayoría de los ciudadanos y cuyo conocimiento era necesario para afrontar el día a día. Ahora, aunque esa idea sigue presente para la mayoría de los profesionales, en muchos casos se añaden ingredientes que frivolizan la información; pero, además, existen “pseudoprofesionales” dispuestos a engañar a la ciudadanía con informaciones falsas. Y esto sí que es un situación ya no solo preocupante, sino alarmante, porque producen un efecto muy nocivo en nuestra democracia. La gente empieza a confundir noticias verdaderas con falsas, lo que significa que la desinformación está ganando terreno al verdadero periodismo, al necesario para sobrevivir en un mundo tan complejo como en el que estamos”.

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