ALEJANDRO LOSADA FERNÁNDEZ  |  Fotografía: Pixabay  |

¿Por qué estudiamos Periodismo? Puede parecer una pregunta de fácil respuesta: queremos ser testigos de primera mano de lo que sucede sin que nadie nos lo cuente, o relatar la verdad de lo que sucede. En cualquier caso, lo que queda claro es que esta es una carrera completamente vocacional. Una profesión que permite desempeñar el trabajo desde todas las vertientes: radio, televisión y prensa (ya sea en el periódico o revista de papel, o en la versión web).

Hay muchos campos en los que podemos especializarnos: economía, política, cultura…, pero vamos a centrarnos en el deporte. Un mundo que moviliza a millones y millones de personas con cada acontecimiento. Los Mundiales son el mejor ejemplo. Sin embargo, si hay un evento que logra detener el tiempo, ese es los Juegos Olímpicos. Para todo periodista deportivo es el sueño por excelencia. Poder acudir para el medio de comunicación en el que trabaja e informar de todo lo que allí sucede: no solo la competición en sí, sino cómo es el ambiente que se respira, cuáles son las sensaciones. Una sola ciudad que, durante unas semanas, acoge a la élite de todos los deportes y se convierte en el centro del mundo.

Si me preguntan si siempre he querido ser periodista deportivo, la respuesta es clara: por supuesto. Soy un fanático del deporte, en general, y del fútbol, en particular, y, hace unos quince años, solía ver solo los partidos que emitían los canales de televisión que había en casa. Del resto de la jornada me enteraba al día siguiente, al leer el periódico. Sí, con seis o siete años me encantaba ojear sus páginas, ver los resultados y cuál sería la siguiente jornada. Todo cambió el día que descubrí la radio. Poder escuchar en directo cómo narran los encuentros, no solo del balompié, sino del deporte en general, cómo transmiten esa pasión, esa emoción, esos nervios, que hacen que parezca que uno está en el estadio o en el pabellón viéndolo in situ. Pues bien, aquello terminó por ayudarme a decidir que quería hacer eso mismo en el futuro.

Y en los últimos años, el periodismo deportivo está viviendo un cambio significativo, ya que ha sido un medio dominado por el hombre, pero cada vez son más las mujeres que se adentran en este mundo. Sin embargo, el machismo sigue imperando. Son frecuentes noticias en las que parece importar más saber si la deportista tiene novio, está maquillada o cómo logra compaginar las tareas del hogar con su profesión, en lugar de, como se haría en caso de que el protagonista fuera un hombre, informar del aspecto puramente deportivo. Es más, algunos medios deciden dedicar su portada o centrar su atención en las vacaciones de los futbolistas y dejan de lado los logros que las deportistas españolas logran todas las semanas.

Por ello, consideramos que el periodismo deportivo es un mundo realmente fascinante, pero que necesita evolucionar y dejar atrás esa mentalidad. Si la sociedad avanza y entiende que la mujer merece el mismo trato que el hombre, el periodismo, en general, debe hacer lo mismo y ser quien guíe a la población a un mundo sin sexismo. Y quién mejor para cambiar esa mentalidad que las nuevas generaciones de futuros profesionales que, en la actualidad, nos estamos formando en las universidades.

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