Primera Página, una librería de periodistas y lectores

0
255
AINHOA JIMÉNEZ ARRANZ  |  Fotografía y vídeo: Alejandro García Mateos  |

Primera Página es una librería especializada en periodismo, fotografía y literatura de viajes. Tamara Crespo y Fidel Raso son los dueños de este pequeño lugar de encuentro situado en Urueña, la Villa del Libro. Se trata de una librería con mucho más que obra literaria: está llena de historia y periodismo gracias a las fotografías y diversos objetos que la recorren. Y, además, es de las pocas librerías en España enfocada en periodismo.

A pesar de su magia, la librería no fue lo que les llevó a la Villa del libro. Crespo y Raso se trasladaron a Valladolid para trabajar en El día de Valladolid, a finales del 2000. Y fue en una excursión por la provincia cuando llegaron a Urueña e, impresionados por el pueblo, decidieron comprarse una casa. Durante unos años, vivieron primero en Valladolid y luego en Urueña. Sin embargo, cuando Prisa vendió el periódico a Promecal, se tuvieron que marchar a Ceuta. Y, aunque su ideal siempre fue regresar al pueblo cuando las circunstancias se lo permitiesen, eso implicaba buscar una nueva forma de sobrevivir. Pues el periodismo en una localidad tan pequeña no podría servir de sustento, ni si quiera en Valladolid. Así que pensaron en varias opciones, pero el destino parecía tenerlo claro: antes de que volvieran, Urueña se convirtió en Villa del Libro. Así que la respuesta era obvia: una librería dedicada “al periodismo, fotografía y los viajes que es a lo que nos hemos dedicado toda la vida”, como cuenta la periodista.

En sus estanterías se encuentran libros dirigidos al aprendizaje de la profesión, como manuales de estilo. Pero, lo que más abundan son libros escritos por periodistas en los que recogen sus investigaciones. Más ahora, que está creciendo el interés de las editoriales por publicar libros de periodistas, que suponen una salida para aquellos contenidos que ya no tienen cabida en los medios. Algunas de estas editoriales y revistas son FronteraD, Libros del KO, Libros.comJotDown y Negratinta, que podemos encontrar en la librería. Primera Página ofrece, pues, montones de libros indispensables para estudiantes de periodismo, ya que “es importante leer a los maestros y las maestras”. De estas últimas, encontramos gran variedad desde Luisa Carnés o Josefina Carabias a Joana Biarnes, primera fotoperiodista española, y Mariluz Morales, la primera directora de un periódico (La Vanguardia) en España. También, entre estos libros están algunas de las investigaciones de Nellie Bly, la primera persona en dar la vuelta al mundo en menos tiempo que el personaje de Verne; lo hizo en 72 días. Además, esta periodista destaca por su labor como investigadora, pues con 10 days in a madhouse, libro que escribió después de su infiltración en un manicomio, cambió la concepción que la sociedad del momento tenía sobre estos centros. Esta variedad de obras muestra la simbiosis entre periodismo, fotografía y viajes, pues tal como explicó Tamara Crespo: “somos una pareja de periodistas complementarios en el sentido de que Fidel se ha dedicado más al fotoperiodismo (que en muchos casos implica viajar) y yo me he dedicado a prensa escrita.”

Pero, las librerías actuales son “lugares de encuentro”, así que Primera Página no podía reducirse a la venta de libros. Tamara Crespo está continuamente organizando presentaciones, talles y otro tipo de actividades, según cuenta, el primer año hicieron unas 22. Con la idea de un espacio que fomentase la cultura, el objetivo inicial era tener una librería-café con sofás, sillas, mesas, etc. Pero el reducido espacio de la tienda no lo hizo posible. Sin embargo, la librería se ha convertido en un lugar acogedor y los inconvenientes se han saldado con originalidad: los ponentes que vienen a Primera Página tienen la posibilidad de dormir en la propia librería. Algo parecido sucede en otros lugares del mundo, como en Shakespeare and Company, una famosa librería de París en la que se da alojamiento a sus trabajadores.

El poco espacio también tiene sus ventajas, pues permite que sus productos y actividades sean muy selectos. En especial, se intenta llevar sobre todo periodistas, pero no siempre se puede reducirlo tanto. Así, se han realizado talleres de literatura japonesa; de observación de estrellas –actividad que más público ha tenido; presentaciones de poesía; y existe una sección de astronomía dentro de la librería, etc. Además, estas actividades han llevado a personas muy diversas e interesantes hasta Urueña, como es el caso de Sharon Old. Según Tamara Crespo, la premio Pulitzer de poesía realizó un largo viaje y perdió un avión, así que tuvieron que llevarla en coche hasta la Villa del Libro. Pero, durante el viaje se durmió y cuando abrió los ojos se quedó impresionada por el pueblo.

Es, pues, una librería con muchas historias, no solo gracias a sus visitas sino también a los enseres que decoran el espacio: máscaras africanas, un banderín de las islas Galápago, fotos de la casa de Karen Blixen, la autora de Memorias de África, etc. La mayoría de estas piezas de la historia de la librería son recuerdos de los viajes de Fidel Raso:

Al fondo de la librería, se encuentran fotografías de gran tamaño que este hizo en Ceuta. Entre ellas, destaca una imagen en la que un policía sujeta la mano de un migrante sobre un precipicio. Esta fotografía cuenta con una gran historia detrás, ya que fue la primera vez que el fotoperiodista dejó la cámara en el suelo antes de ‘disparar’. Pues estaban intentando convencer al chico de que se estuviera quieto para que no se cayese, según relata Crespo.

En el otro lado de la librería, al lado de la entrada, hay una pared con más fotografías. Una de las más grandes representa a un hombre que tiene un bebé en brazos y parece amenazar con tirarlo. Se trataba de unos refugiados acampados en la delegación del gobierno, a donde la policía había acudido a llevarse a los niños por las malas condiciones en las que se encontraba el lugar. Un gran ejemplo de la rapidez que implica la fotografía: “no le dio tiempo a pensar”, cuenta la periodista. Pero, probablemente, si la escena hubiese acabado mal, “hubiera dejado la fotografía”. Sin embargo, todo salió bien. La pared cuenta con más fotografías muy ilustradoras en materia histórica: el desmoronamiento de la URSS retratado en dos imágenes, una de la caída del muro de Berlín, del que también se pueden ver piedras, y otra de las primeras elecciones democráticas en la URSS. España tampoco podía faltar en esta exposición periodística en la que aparece retratados los años del terrorismo vasco: el entierro de Miguel Ángel Blanco o unas balas parabellum que le lanzaron al fotoperiodista en una manifestación en Bilbao.

También, en el centro de la librería se puede ver una vitrina llena de diferentes cámaras que Raso ha usado durante sus años como fotoperiodista. Más adelante, se encuentra otra vitrina con acreditaciones de ambos y grabadoras que han ido usando mientras ejercían la profesión. Además, una máquina de escribir preside la muestra fotográfica, al lado de la puerta; sin duda, es una librería de periodistas.

 

Compartir