MAYELA DE CASTRO GARCÍA | Fotografía: Pixabay  |

Picasso fue un genio artístico. Fue pintor, escultor, dibujante, ceramista y grabador. Uno de los artistas más influyentes del siglo XX y de la historia del arte. Cambió radicalmente el mundo de la pintura con una nueva corriente: el cubismo, una representación de la realidad a través de elementos geométricos.

Pablo Ruiz Picasso nació hace 140 años, el 25 de octubre de 1881, en Málaga. Fue el primer hijo de José Ruiz y Blasco y de María Picasso López, de quien adoptó el apellido para su nombre artístico por ser inusual. Fue un artista temprano; en 1889, a los siete años, pintó El picador amarillo, su primera pintura al óleo. Dos años después, su familia se muda a Galicia, lugar donde Picasso comenzó a mejorar con su pintura.

Con 14 años superó el examen de acceso a la Escuela de Bellas Artes de Barcelona. En su alarde de precocidad artística, Picasso superó el examen en un día. Después, entró en la Academia de San Fernando de Madrid, pero volvió a Barcelona en 1900. Allí empezó a ir al café Els Quatre Gats, lugar de encuentro de artistas e intelectuales.

Barcelona fue la inspiración para su enfoque experimental e innovador. Al paso, abandonó España para comenzar con su conocido período azul, entre 1901 y 1904. Durante casi dos años, sus pinturas estaban predominadas por este color, representando la depresión y la tragedia. La influencia de otros artistas de la época como El Greco, Gauguin o van Gogh aparecen en las obras de esta época.

El período rosa de Picasso surge de su historia de amor con la modelo Fernande Olivier, quien se convierte en fuente de inspiración del artista hasta 1910. Durante estas épocas es cuando nace el estilo más conocido del pintor, el cubismo, comenzando con Las señoritas de Aviñón, en 1907. Junto a Braque, otro propulsor del cubismo, este cuadro fue el punto de partida de este estilo. Este cuadro no fue expuesto hasta 1916, nueve años más tarde de su creación. En la actualidad se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Hacia 1925, Picasso adoptó otro nuevo estilo en el arte, el surrealismo, un sucesor natural del cubismo. Sus pinturas La danza y El beso son las primeras de ese estilo.

El 19 de septiembre de 1936, poco después de comenzar la guerra civil española, es nombrado director del Museo del Prado, aunque no ejerció el trabajo. En enero de 1937 es el encargado del gran mural para el pabellón de la Segunda República Española de la Exposición Internacional de París.

En abril de ese mismo año, ocurre el bombardeo de Guernica (País Vasco), hecho que conmociona a Picasso y lo convierte en tema para el mural, creando una pintura antibelicista y símbolo internacional. Actualmente se exhibe en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.

Después de la Segunda Guerra Mundial, vivió en París, donde aprovechó para crear figuras en cerámica. Desde 1947 hasta 1950 exploró nuevos métodos en la realización de litografías, además de implicarse públicamente en la política. Se unió al Partido Comunista, y sus vínculos políticos hicieron que cada vez tuviera menos interés por el arte. En 1957 comienza a trabajar en 58 interpretaciones del cuadro de Las Meninas de Velázquez.

Pasó sus últimos años de vida al sur de Francia, trabajando en un estilo personal. El 8 de abril de 1973 falleció a los 91 años, en Mougins, Francia. Murió a causa de un edema pulmonar.

El artista español es el autor con más obras en museos de todo el mundo. Tuvo una longeva y productiva trayectoria contando con 1876 cuadros, 1355 esculturas, 7089 dibujos, 25388 grabados, 2880 cerámicas y 149 cuadernos con un total de 4659 dibujos.