Marta Ropero González |  Fotografía: Bing.com

Estás en un calle desconocida y, de repente, escuchas una explosión. Se oyen gritos y ves humo: estás en Siria en plena guerra, te asustas pero no te preocupas ya que la imagen va a cambiar. Y ahora empiezas a sentir calor: estás en una cola interminable dentro de un banco de alimentos esperando a tu turno y ves cómo un pobre señor diabético sufre un desmayo. Te asustas otra vez y ya no quieres estar allí­ así que decides quitarte las gafas y volver al mundo real, sí, porque aunque suene raro, tú no estabas allí o al menos, no presencialmente, sino más bien virtualmente. Y entonces te preguntas: ¿cómo es esto posible? Pues muy fácil: gracias, simplemente, a la realidad virtual.

Las nuevas tecnologías van ganando terreno poco a poco en casi todas las sociedades y sectores de la población y entre todas ellas la realidad virtual viene pisando fuerte. Aunque todo esto suena a ciencia ficción no lo es para nada ya que lo que empieza como un pequeño proyecto, se ha convertido en unas de las grandes innovaciones de la década y su aplicación en el sector de la comunicación ha supuesto un enorme avance.

Normalmente asociamos la realidad virtual con diversión y entretenimiento, pero en el sector de la comunicación, se está empezando a usar como una herramienta para lograr así­ acercar de la manera más real posible la noticia al espectador. Solo necesitamos unas gafas Oculus rift ¡y ya está! Ya puedes acceder directamente a esa recreación de los hechos

Es muy importante recordar que esos relatos no son ficticios, es una tecnología que todavía está en desarrollo y por eso tenemos que recalcar la importancia del uso de vídeos y audios capturados en el mismo momento en el que el acontecimiento está teniendo lugar para impresionar al espectador y que sea consciente de que lo que esta viviendo es completamente real. Hasta ahora las recreaciones que se están obteniendo no son más que pequeños proyectos. Uno de los mas importantes fue el de Hunger que se llevó a cabo en Los Ángeles y que recrea la noticia en el que el diabético se desmaya.

Por otra parte, este periodismo se centra más en historias que en noticias del momento, sobretodo en documentales de poca duración y que sitúan en el contexto dentro de un plano de 360 grados y permiten experimentar la sensación de que se está allí­ y sin correr ningún riesgo de que suceda nada malo. Se trata de una ciencia en desarrollo, y esto explica por qué es capaz de centrarse más en situaciones existentes como por ejemplo dar un paseo por un selva o recrear una explosión que en la verdadera noticia en sí, aunque esto es algo temporal ya que se está invirtiendo mucho tiempo y esfuerzo en que esta nueva forma de proyectar las noticias salga adelante.

El periodismo de inmersión tiene el objetivo de destapar los hechos que otros intentan ocultar y en este ámbito destaca la obra “Periodismo de inmersión para desenmascarar la realidad” que define este tipo de periodismo como aquel en el que el propio periodista forma parte de la noticia, y sobre cómo él te hace sentir, de alguna manera, que también formas parte de ella, que estás allí con él.

Este libro ademas recoge dos variantes del periodismo de inversión que son:

  • El periodismo encubierto: el profesional oculta su identidad a través de diferentes técnicas
  • Periodismo Gonzo: el periodista es el protagonista de los hechos que se relatan, pudiendo modificar la historia según crea conveniente

Vivimos rodeados de información, y la tecnología cada vez se hace notar más en nuestro día a día y más en el campo de la comunicación que ya tiene que adaptarse a las nuevas tecnologías si quiere seguir sobreviviendo.

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