LAURA CENALMOR SÁNCHEZ | Fotografía: Ainhoa de la Huerga  |

Informar a los ciudadanos sobre la realidad en la que viven no siempre es una tarea segura. Durante los últimos catorce años, la ONU ha registrado 1200 asesinatos a periodistas. La única razón de estos crímenes ha sido la involucración de los comunicadores  su trabajo. En estas cifras no se incluyen otros atentados contra los derechos humanos como la tortura, las desapariciones, el acoso y las agresiones sexuales. Además, es preocupante que casi nueve de cada diez casos mortales no se resuelven.

Los lugares más peligrosos para ser periodista

Los países con mayor índice de criminalidad hacia los comunicadores desde el año 1993 hasta la actualidad, son Iraq, México, Siria y Filipinas. La principal razón de esta violencia suele ser la idea que se tiene sobre que los medios de comunicación son algo negativo.

La Unesco señaló que en 2019 la zona más peligrosa para los informadores fue América Latina y el Caribe, con 23 asesinatos. Le siguen Asia y el Pacífico con 15; los Estados Árabes con diez; y África con siete. México fue el país que más sufrió esta situación. Esto se debe a la crisis que sufre contra la libertad de expresión.

El Comité para la Protección de los Periodistas asegura que en lo que va de 2020, han asesinado a 32 expertos de la comunicación. Esta cifra es la más baja de los últimos seis años, pero es posible que aumente en los próximos seis meses. México, el país más mortífero para este gremio, ha registrado cinco asesinatos en los últimos diez meses. Le siguen Honduras, Irak y Siria, con tres muertes en cada uno.

Según un informe de la Unesco, esta situación es preocupante.  Asesinan a periodistas por el mero hecho de informar sobre temas como corrupción o violaciones de los Derechos Humanos. Mujeres del mundo de la comunicación son objeto de ataques de género que van desde el acoso hasta la agresión física y sexual. Reporteros Sin Fronteras asegura que la presencia del COVID-19 y el confinamiento que lo acompaña han cambiado la situación de este ámbito. Aunque, han muerto menos periodistas, hubo más presiones y abusos. Las amenazas son cada vez más difíciles de combatir.

La impunidad de los crímenes

Lo más preocupante del tema es la inmensa cantidad de asesinatos cuyos autores no reciben ningún tipo de condena. Estos datos se reflejan anualmente en el Índice Global de la Impunidad de CPJ. En el último decenio, cada cuatro días ha muerto un periodista en todo el mundo. Se trata de una cifra relativamente baja. Sin embargo, la impunidad de estos crímenes sigue presente.

El Comité para la Protección de los Periodistas dio a conocer hace unos días su Índice de Impunidad Global 2020. Se centra en países en los que asesinan a periodistas y los responsables de tales crímenes siguen libres. Somalia, Siria, Irak, Sudán del Sur, Afganistán y México ocupan los primeros seis puestos del ranking. El trece por ciento de los casos se resolvieron judicialmente en 2020. Una notable mejoría en comparación con el doce por ciento de 2019 y apenas el once por ciento de 2018.

Gráfica del Índice de Impunidad Global 2020 del CPJ

Courtney Radsch, directora de Campañas del CPJ, pidió que los gobiernos democráticos que pretendan que se les reconozoca como partidarios de la libertad de presa, no permanezcan callados ante la impunidad. Según los expertos del CPJ, la corrupción, instituciones ineficientes y la falta de interés político por tener investigaciones profundas son las principales causas de la falta de justicia en estos crímenes.

Morir para contar

´Morir para contar´ es un documental que dirige Hernán Zin. Salió a la luz en el año 2017. Con esta obra cinematográfica, se pretende homenajear a todos los reporteros de guerra que pierden la vida mientras informan por vocación. Durante el transcurso de la película, varios periodistas cuentan sus traumáticas experiencias.

Zin creó este documental tras sufrir un incidente como corresponsal en Afganistán. Los traumas que acumuló durante dos décadas como reportero de guerra explotaron y decidió llevar a la pantalla esta realidad. Para dar respuestas a lo que había sucedido, Hernán Zin entrevista a otros periodistas. Les pregunta por sus impresiones, sus pérdidas, sus miedos y sus familias. Son reporteros secuestrados por el ISIS, heridos en Siria, que han perdido a amigos y compañeros en las guerras de Bosnia, Sierra Leona, Irak o Afganistán…

Campañas que buscan poner fin a la situación

La Asamblea General de la ONU elaboró una resolución en la que sugiere a los países que se comprometan con la situación para así impedir este tipo de violencia. Además, declaró el 2 de noviembre como el día internacional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas. Todo ello con el objetivo de erradicar este grave asunto. Es imprescindible difundir estos casos para acabar con ellos. Además, la exención hace que los criminales multipliquen sus delitos y daña a la sociedad en su conjunto por encubrir casos de corrupción y muchos otros atentados contra los Derechos Humanos.

El 9 y 10 diciembre se celebrará de forma online y presencial una conferencia organizada por la UNESCO y los Países Bajos.  Consistirá en un evento en conmemoración del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebra el 3 de mayo, y el día que busca poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas, que tiene lugar cada dos de noviembre.

La triste realidad de México

Cartel del Seminario de México de 2018.

México es uno de los países más afectados por este tema  en los últimos años. Por ello se organizó en 2019 un seminario para poner fin a los crímenes contra los periodistas en América Latina. Consistía en tratar de identificar los pasos a seguir y las medidas concretas para fortalecer la batalla contra la impunidad ante crímenes y ataques en contra de periodistas de la región de Latinoamérica.

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