Luis González Carpizo  |  Fotografía: Pixabay  |

Parece ser que la Ley Orgánica 2/2010 (popularmente conocida como Ley del aborto) está constantemente en el punto de mira mediático. No hace mucho tiempo descubrimos que en 8 provincias (4 de ellas de Castilla y León) no se practican abortos desde hace 30 años.

Pues a día de hoy, la polémica vuelve a salpicar dicha ley. Aunque en esta ocasión no es respecto a su aplicación, sino respecto a  la posibilidad de que esta se declare inconstitucional. La sentencia ha recaído en nada más y nada menos que el tan polémico magistrado Enrique Arnaldo. Éste ha heredado la cartera que dejaba vacante el magistrado saliente Andrés Ollero. Esta cartera incluye el dar una solución final al recurso que en 2010 recurrió en el Constitucional el Partido Popular.

Este magistrado fue uno de los elegidos por parte del Partido Popular como candidato a ser miembro del Tribunal Constitucional. Esto causó una cierta polémica debido a que este durante bastante tiempo ha dedicado columnas en las que cargaba contra ciertas leyes, que a sus conservadores ojos no cumplen con la moralidad que procesa. Una de dichas columnas fue la que escribió para el medio digital: El imparcial. En dicha columna, carga contra la Ley del aborto, con especial hincapié en el hecho de que se pueda abortar con tan solo 16 años.

O en palabras textuales de Arnaldo: “Hace unos días, cuando la Ministra de o para la Igualdad, Bibiana Aído, presentó su propuesta de ley de plazos del aborto, adelantó que las mayores de 16 años podrían decidir por sí mismas, sin autorización de los padres o tutores: ‘Si pueden casarse o tener hijos, pueden también abortar’. Por la misma regla de tres podrían constituir hipotecas, comprar o vender inmuebles, bonos Madoff, letras del Tesoro, trabajar en turno de noche, hacer horas extraordinarias, ser plenamente responsables en el orden penal (y no con los privilegios de la legislación penal de menores), incorporarse a cualesquiera de los Ejércitos o a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. ¡Ah! y por supuesto, votar en las elecciones, consultas populares y referéndum varios. ¿Por qué no?”

Esta polémica no es lo único que ha ocurrido respecto a dicha ley en los últimos días. El propio tribunal constitucional inadmitió una querella presentada contra el mismo tribunal. Esta fue presentada por Abogados cristianos y Hazteoír (quien sino…). Esta se presentaba como una querella contra Ollero por “retraso malicioso”. Ambas organizaciones han anunciado que llevarán esta querella a los tribunales europeos.

Habrá que ver si el polémico magistrado renuncia a la responsabilidad de dictar la sentencia o por el contrario se decanta por seguir con el proyecto. Y en este segundo caso veremos si actúa con la imparcialidad que se le presupone como magistrado del constitucional o por el contrario interpone su ideología al correcto cumplimiento de su cargo. En todo caso de lo que no cabe ninguna duda es de que sea cual sea la decisión de Arnaldo esta levantará polémica.