ESTEFANÍA CHAMORRO | Fotografía: Unsplash

Es curioso lo rápido que pasa el tiempo, hace apenas tres meses que inaugurábamos el curso y hoy me despido de los lectores hasta febrero. Echo la vista atrás y me parece increíble todo lo que ha pasado, todo lo que el equipo de InformaUVa ha conseguido. Empezamos con unas expectativas modestas y humildes, pisando con mucho cuidado y deseando hacer periodismo con toda la ilusión que nos cabe en el corazón. Poco a poco hicimos nuestras pequeñas conquistas; la Seminci, más feminismo, crónicas deportivas, más vídeos, reportajes con temas variados…  mejorando a través del método más viejo del mundo; ensayo y error. Y, sin darme cuenta, diciembre ha llegado para despertarme de este trance tan maravilloso en el que llevo absorta estas semanas.

Nos marchamos durante las vacaciones de navidad. Cambiamos las cámaras, grabadoras y ordenadores por las montañas de apuntes, las horas de sueño perdidas y el estrés de los exámenes. Nuestros redactores de primero ya se habrán dado cuenta de que la universidad no es igual que el Bachiller y que en el periodismo no todo es fama y gloria, sino que hay mucho trabajo duro detrás de cada párrafo. Traerles la información a ustedes, nuestros queridos lectores, día tras día supone un gran esfuerzo, hacer malabarismos con las tareas de la universidad e intentar sacar el periodista que llevas dentro. Por eso este artículo va especialmente dedicado a ellos, los redactores que nos han acompañados durante estos 3 primeros meses y de los que tanto he aprendido. Cada tímido “¿me puedes dar un consejo?”, la rapidez con la que pedíais los temas, ver que aplicabais las correcciones y que mejorabais con cada nuevo artículo demostraba vuestro verdadero carácter como comunicadores y hacíais que una alumna de 4º como yo se preocupase de los chicos que nos pisan los talones. Nuevamente, muchas gracias a todos, sin vosotros la revista no habría sido lo que es ahora.

Me gustaría mencionar especialmente a los jefes de sección, 5 personas maravillosas que han estado siempre al pie del cañón, solucionando temas en silencio y trabajando fines de semana, puentes y vacaciones sin descanso. Me han sorprendido enormemente, porque su dedicación ha ido siempre más allá de los deberes de su cargo, siempre buscando nuevas formas de mejorar su sección, de innovar y de enseñar a sus redactores. No quiero cerrar este artículo sin reconocer también a Diego Arias y a María Guerra, a la que he visto corregir con fiebre y que no ha dudado nunca en echarme una mano cuando lo he necesitados. Gracias también a vosotros, sois el esqueleto que mantiene a InformaUVa.

Para cerrar me serviré del consejo que les dio mi compañera María; lean. Pero no lean solo clásicos como “Cuento de Navidad” de Dickens, “Las cartas de Papá Noel” de Tolkien o el relato de Truman Capote, “Un recuerdo de Navidad”. Dediquen un cachito de sus fiestas a leernos, a bucear en nuestros artículos, reportajes y entrevistas. Les animo a que aprecien el fruto de todo nuestro trabajo y que se unan a nosotros el próximo cuatrimestre. Porque InformaUVa lo hacemos todos.

¡Felices Fiestas!

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