Óscar Herrero: “La inteligencia emocional es fundamental para cualquier profesión”

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GUILLERMO GALLEGOS GÓMEZ Y CAROLINA BLASCO PREGO  |  Fotografías: Sandra Fernández

¿Inteligencia emocional? ¿Excelencia profesional? Es posible que no manejes demasiado estos términos y es todavía más improbable que conozcas la estrecha relación que éstos mantienen con el mundo del periodismo. Pero, tranquilo, ahora tienes un libro que te lo explica. Este pasado lunes, el periodista y ahora autor Óscar Herrero Conde iniciaba su aventura como escritor en la librería Oletvm en la presentación de su libro La Ventana Interior, que contó con la ayuda de sus compañeros Arancha Jiménez, presidenta de la Asociación de la Prensa de Valladolid (APV), Elsa González, presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas en España (FAPE), y el consultor en comunicación Arturo Merayo y cerca de una treintena de asistentes.

La presentación del libro comenzaba con un mensaje de bienvenida por parte de Arancha Jiménez, que se encontraba en su primer acto como presidenta la asociación periodística. Después, tomaba la palabra Elsa González, que aprovechaba su intervención para reivindicar la importancia de la temática de este libro. “La inteligencia emocional se encuentra en pañales en España”, explicaba. La caracterizaba además como esencial para el periodista para moldear su metodología y su constancia”. Según la presidenta, la inteligencia emocional “incrementa el espíritu emprendedor y ayuda a superar las frustraciones originadas en la profesión del periodista”. Por último destaca un listado de un centenar de películas que cree que sirve para “ayudar a formar y ejercer la profesión, dejando atrás las cuestiones teóricas que todo periodista tiene al finalizar la carrera”.

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Ejemplar de ‘La ventana interior’ | Sandra Fernández

Acto seguido, tomaba la palabra Arturo Merayo, doctor en comunicación y catedrático con más de 25 años de experiencia en la docencia. Comenzaba explicando el concepto de inteligencia emocional, el cual definía como “la capacidad de percibir, comprender y manejar las propias emociones”. Cabe destacar que Arturo Merayo ha conseguido grandes avances acerca de la inteligencia emocional, entre otros, consiguió que se fueran introduciendo asignaturas de esta índole en los diversos cursos del grado de periodismo en diversas universidades de España. A la pregunta de por qué insistía tanto en todo esto la respuesta de Merayo era clara: “los periodistas necesitaban estar bien fortalecidos en su inteligencia emocional”, y definía el oficio periodístico como “una profesión con muchos dientes de sierra”. Explicaba que además de necesitar “gente estable, que no vaya dando tumbos”, se necesitaban profesionales que “se relacionen en sus grupos de trabajo”. Argumentaba esto basándose en que era una profesión “muy rozada, muy presionada, con muchas aristas y con horarios de trabajo indefinidos”. Añadía que estos equipos de trabajo debían estar bien armonizados, pero que solo lo estarían cuando “la inteligencia emocional de los participantes se desarrolle”. Dejando un poco más de lado la inteligencia emocional y centrándose más en el libro, Arturo Merayo destacaba que el libro era “infrecuentemente humanista”. Explicaba esto refiriéndose a que por debajo del trabajo de todo periodista, tiene que haber una vocación de servicio. “Nuestro trabajo no tiene el menor sentido sin el servicio a la verdad y a la gente”, explicaba. Comentando cómo había llegado el libro de Óscar a sus manos por primera vez, explicaba que tras leerlo se llevó una grata sorpresa. “El libro estaba bien escrito, que para los tiempos que corren, no es poco”. Lo caracterizaba como un libro “agradable de leer”, primado de experiencias personales y sucesos que facilitan una lectura tan densa. “No es libro para empezar a leer y no parar hasta el final”, decía, dado que leyéndolo poco a poco y realizando paradas “se permite que el cerebro asienta todos los conocimientos del libro”. Destacaba también, al igual que su compañera González, el “útil” catálogo final de películas y no dudaba en reconocerse orgulloso de su compañero Herrero, que, según él, había sido capa de escribir un libro de “mucha lectura previa y documentación”.

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El público en la presentación del libro | Sandra Fernández

Llegaba el turno final, turno para la voz del autor protagonista. Comenzaba Óscar Herrero con muestras de gratitud hacia todos los presentes en la librería. Expresaba una doble satisfacción: en primer lugar, por el hecho de haber escrito un libro y, en segundo, lugar por poder compartir con todo el mundo una temática que, para él, resulta indispensable. “Existe una gran falta actitud, la inteligencia emocional es fundamental para cualquier profesión”. De manera más general comentaba que el libro no es un manual de uso, sino que “una colección de ideas para alcanzar la excelencia profesional”. Explicaba que el libro está basado en las veinte competencias emocionales, en su día ya clasificadas por el experto Daniel Goleman, pero que en La ventana interior las había adaptado “a las peculiaridades del periodismo”.

“La ventana interior es una colección de ideas para alcanzar la excelencia profesional”


 

Este libro se estructura en cuatro cuadrantes principales: los principios íntimos “ que engloban a uno mismo”: autoestima, optimismo, motivación, creatividad y constancia; los principios corporativos que “se proyectan hacia la empresa”: compromiso, iniciativa, previsión, decisión y liderazgo; los principios sociales “que se proyectan sobre los compañeros de trabajo”: respeto, adaptación, comunicación, empatía y cooperación; y los principios públicos “que se centran en la audiencia que recibe el mensaje informativo elaborado”: integridad, receptividad, ciudadanía, perfeccionismo y responsabilidad. Por último el escritor hacía un análisis sobre su anexo, que contiene un centenar de películas, todas ellas relacionadas con el periodismo. “Es un regalo para interiorizar más allá del acto de la lectura”, explicaba. Ante la pregunta de uno de los redactores sobre qué aspecto de la inteligencia personal puede resultar de mayor interés para un estudiante de periodismo, Herrero  reivindicó “la capacidad de resistir” en una profesión tan compleja. La ventana interior está ya disponible en librerías y puedes seguir su evolución a través de las redes sociales.

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