Nightcrawler: el periodismo sensacionalista en nuestro tiempo

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El personaje Joe Loder, grabando un accidente automovilístico.
ANDRÉS TEJADA IGLESIAS | Fotografía: fotograma de Nightcrawler

“Si sangra, vende” – Joe Loder


Nightcrawler es una película estadounidense escrita y dirigida por Dan Gilroy, que nos cuenta la historia de Louis Bloom, un joven desempleado que se encuentra con una oportunidad y un hueco de negocio donde es bueno y disfruta de lo que hace: el periodismo sensacionalista.

Una de las primeras preguntas que se pueden plantear al analizar la película es: ¿se trata de Periodismo o Pseudoperiodismo? Puede entenderse que las personas que no conocen a fondo los aspectos del periodismo vean al protagonista como un periodista convencional, puesto que él que va al lugar de los hechos, está al tanto de lo que sucede en toda la ciudad y además graba lo acontecido para vender las piezas audiovisuales a los medios de comunicación. Pero, ¿Louis es un verdadero periodista? No, no lo es, se trata de un pseudoperiodista, un individuo que busca primicias “sangrientas”, que graba sin pudor o discreción hechos relacionados al ámbito criminal.

Es importante resaltar el contexto en el que se desarrolla la película: una ciudad de Los Ángeles donde algunos sectores están sufriendo por la economía, donde existe inseguridad y miedo en las calles, sobre todo en los suburbios habitados por gente adinerada, quienes temen que la ola de crímenes se acerque a su paraíso. El papel de los medios de comunicación dentro de este panorama social es explicado a lo largo de la película, donde los periodistas no sienten ningún interés por informar sobre hechos en zonas peligrosas al no considerarlas “noticia”, sino situaciones que la sociedad ya da por hechas y las normaliza.

Louis Bloom grabando una víctima mortal de un accidente | Nightcrawler
Louis Bloom grabando una víctima mortal de un accidente | Nightcrawler

Puede que Nightcrawler sea una historia de ficción, pero al mismo tiempo es un reflejo de la sociedad actual, donde la inestabilidad económica y laboral es una amenaza, donde el periodismo vende más cuando es gráfico e indiscreto, la información queda a un lado para que prime la imagen y el espectáculo, podría decirse que es una desfiguración de la famosa frase “una imagen vale más que mil palabras”.

Llama la atención el descarado uso de adjetivos para dramatizar las historias que usan los presentadores durante los informativos con la intención clara de impactar en el espectador de manera engañosa. Al analizar el contenido informativo de estos boletines, la información facilitada por los periodistas resulta incompleta, ya que los huecos que deja se tapan con el “espectáculo” de las imágenes y el dramatismo, algo a lo que recurren constantemente los presentadores y que enfatizan con su tono de voz.

Pero hay algo más en Nightcrawler y es la crítica a la sociedad consumista de este pseudoperiodismo. A pesar de que no vemos reacciones directas por parte de los espectadores, tenemos al personaje de Nina, la directora de noticias en la sección nocturna de la estación a la que Louis vende su material. Ella es quien conoce a su audiencia, por esto pide constantemente cosas gráficas y sangrientas. En una escena donde discute con un colega, este le dice: “No podemos mostrar esto, la gente va a estar desayunando”, a lo que ella responde: “Y hablarán sobre ello en el trabajo”.

Nina Romina | Nightcrawler
Nina Romina | Nightcrawler

Es un ejercicio casi obligatorio para los estudiantes de periodismo ver esta gran película, analizar y reflexionas sobre cómo de cerca estamos como sociedad de esa realidad o si, de hecho, ya estamos viviéndola. Es una película para todo el público, tiene un protagonista-antagonista con el que se crea empatía sin estar de acuerdo con sus acciones y la línea narrativa es interesante, pero también es una película que invita al diálogo entre periodistas, a reflexionar sobre esta profesión y lo que la sociedad demanda de los medios de comunicación.

Trailer:

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