ÁLVARO SAMAHA GALLEGO  |  Fotografía: Mayela de Castro  |

Ha pasado casi un año desde que el conjunto global se vio asolado por la pandemia, causada por el COVID-19. Todos los ámbitos se han visto afectados, incluido el mundo del deporte. Han sido muchas las competiciones aplazadas o canceladas en este tiempo. Entre ellas se encuentra un evento de gran importancia en el mundo deportivo, los Juegos Olímpicos.

Los Juegos Olímpicos se iban a celebrar en 2020 en la ciudad de Tokio (Japón), pero debido a la situación sanitaria se tuvieron que aplazar a este año 2021. La fecha de inicio será el 23 de julio y finalizará el 8 de agosto.

Llama Olímpica. / Fotografía: Ian Patterson

Son muchas las incógnitas que han ido surgiendo todo este tiempo y todas han sido respondidas con paciencia tanto por el Comité Olímpico Internacional (COI), como por la presidenta del comité organizador. Sin embargo, a medida que se acerca la fecha de inicio, surgen otras nuevas. ¿La población nipona acepta la celebración de los Juegos? ¿Las medidas son las necesarias para un evento de este calibre? ¿Podrá acceder público?

Parece que poco a poco se esclarece todo. En cuanto a la aceptación de la celebración del evento, es muy negativa. La gran mayoría de los japoneses son escépticos respecto a su celebración. En una encuesta que se realizó hace pocos días, un 80% de ellos prefería su cancelación o un nuevo aplazamiento. Pese a esto, Seiko Hashimoto, actual presidenta del comité organizador, ha afirmado, junto con el Comité Olímpico, que están preparados para todo tipo de escenario que les pueda plantear la evolución de la pandemia.

Como es lógico, muchas de las medidas involucran directamente a los atletas. Estos no estarán obligados a vacunarse, ya que legalmente es inviable. Sin embargo, sí que se les recomienda que lo hagan. Cuantas más precauciones se tomen, más seguro será el evento.

Durante la celebración los deportistas deberán encerrarse en una ‘burbuja’ anti-COVID. No podrán salir de la villa olímpica, se controlara estrictamente sus actividades y se someterán a exhaustivos test PCR a su llegada a Japón y durante su estancia. En el caso de que alguno de ellos diera positivo, se le aislaría en alguna de las instalaciones designadas y no podrá competir. El incumplimiento de alguna de las medidas resultará en su descalificación.

Las últimas declaraciones de la presidenta del COI fueron referentes a la presencia de público. Hace pocos días comentó en una entrevista que estaba haciendo todo lo posible para que esto pueda ser viable. Sin embargo, esto depende de la situación del país. Actualmente Japón tiene restringida la entrada a turistas. A día de hoy se encuentran preparando el plan de entrada de los deportistas extranjeros. Esto se cree que servirá de ‘piloto’ para elaborar otro plan para la entrada de turistas. Habrá que ver cómo evoluciona la pandemia y si permite que todo siga hacia delante.

Es innegable que, a día de hoy, la situación no es ni mucho menos buena. Por esto hay que apelar a la responsabilidad de la población mundial. Los Juegos Olímpicos, más allá de ser un evento deportivo, son un símbolo de unión. Conseguir que la llama olímpica se encienda en julio, significará que aún hay esperanza.