MARTA ROPERO GONZÁLEZ  |  Fotografía: Joana Biarnés  |

Joana Biarnés y Florensa nació en Tarrasa, España,  y era una de las pioneras de fotoperiodismo español, en el que empezó tras la Guerra Civil. Además, su manera de enfrentarse a los roles de género y de abrirse paso en un mundo dominado por hombres la han convertido en un referente digno de estudio sobre la mujer y la fotografía en nuestro país.

Se inició en la fotografía desde muy pequeña. Siempre mostró su interés y ayudaba a su padres cuando podía en el laboratorio donde trabaja revelando las fotos que hacía como fotógrafo deportivo. Aunque, cuando finalizó la carrera de periodismo en Barcelona, se le cerraron las puerta del trabajo, su pasión por la fotografía no se perdió. Pues, a menudo trabajaba con su padre cubriendo eventos deportivos, hecho que no le fue fácil debido al desprecio que sufría por ser mujer.  La situación que vivía era tan difícil que, en una ocasión, un árbitro paró un partido de fútbol para impedir que una mujer hiciese las fotos.

Pero la fase más importante de su carrera, que la conduciría a ser una de las fotoperiodistas más importantes del país comenzó en 1962. En este año, realizó un trabajo para el diario Pueblo, titulado La Cenicienta de Pueblo. Este reportaje le gusto tanto al director del periódico, Emilio Romero, que le ofreció un trabajo como fotógrafa en el diario Pueblo de Madrid, ciudad en la que conoció al periodista francés Jean Michel Bamberger, con quien después se casaría.

La fotógrafa siempre fue conocida por su  gran profesionalidad ya que arriesgaba lo que fuera con tal de conseguir la foto que buscaba. Por ello, no es de extrañar que cubriese, en 1965, el concierto de Los Beatles en Madrid. Es más, la periodista consiguió colorarse en su hotel y fotografiarlos en la habitación donde se alojaban. Incluso, se llegó a decir  que Ringo Star cayó rendido a sus pies. Sin embargo su reportaje fue rechazado por Pueblo, y por eso, lo tuvo que regalar a la revisa Ondas para que se publicase. Tras esto, sus fotografías tuvieron muchos protagonistas famosa. Realizó reportajes para Sara Montiel, La Duquesa de Alba, Lola Flores, Juan Manuel Serrat e, incluso, a Roman Polanski. Además, acompañó a Massiel a París a comprarse el vestido que luciría en los premio de Eurovisión e,incluso, el pintor Salvador Dalí demostró una gran admiración hacía ella. También, fue durante muchos años la fotógrafa de Raphael.

Por otra parte, realizó trabajos sobre moda para el diario Pueblo al estilo de la revista Vogue y Elle. Cuando dejó su trabajo en pueblo, se dedicó a fotografiar a Raphael, hasta que Luis María Ansón la ficho para el ABC. Más tarde, fundó con un grupo de amigos la agencia de fotográfica Sincropress. Pese a su éxito, dejó el trabajo en la presa en 1985 por un desacuerdo con la prensa amarillista y abrió un restaurante en Ibiza que fue considerado uno de los mejores de las Islas Baleares, pero que cerró para retirarse a vivir a Viladecavalls, en Barcelona.

La periodista conserva, aún después de su muerte, la importancia que se ganó en el siglo XX. En diciembre de 2013, se inició una campaña de micromecenazgo en la plataforma Verkani para completar el presupuesto de un documental sobre Biarnés. En 2014 La Generalitat de Cataluña le concedió La Cruz de Sant Jordi. Más tarde, el 25 de octubre de 2017 se presentó su libro “Joana Biarnés. Disparando en el corazón”. Y en diciembre de ese mismo año, se expuso en Barcelona una sección de 90 fotografías de su amplio archivo fotográfico que muestran La España de la Posguerra. Debido a una enfermedad degenerativa fue perdiendo la visión, pero ello no le impidió hacer lo que as le gustaba: trasmitir la vida en imágenes. Cosa que continuó haciendo hasta su fallecimiento en 2018.

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