PATRICIA FERNÁNDEZ SACRISTÁN  |  Fotografía: Sandra Soria  |

Castilla y León entra en el equivalente a la cuarta fase de la desescalada con nuevas medidas ante la evolución de la situación del COVID-19. El grado de ocupación del las UCI ha bajado del 35% de media en la suma de las nueve provincias y la tendencia de ingresos se mantiene a la baja. De esta forma, se recupera la actividad económica y social en todas las provincias castellano y leonesas. A partir del lunes 8 de marzo el interior de la hostelería y la restauración se reabre.

Por otro lado, persisten la prohibición de consumo en barra y el límite de aforo a un tercio del total. El número máximo por mesa es de seis personas, con una distancia mínima entre ellas de 1,5 metros en terrazas al aire libre y de 2 metros en el interior de los establecimientos.

La reapertura de centros comerciales y de otras actividades de ocio y deporte, como gimnasios, también se plasma en el régimen ordinario efectivo a partir del lunes. El aforo tanto en locales de interior como en zonas comunes queda limitado a un tercio. Por otro lado, la práctica de actividad deportiva debe realizarse con mascarilla (excepto para competiciones oficiales) y se permite la práctica de deporte sin contacto físico con un máximo de seis personas.

La asistencia a eventos deportivos está limitada a un aforo máximo de un tercio de la capacidad y, en el caso de que no hayan entradas preasignadas, solo se permite un máximo de 25 personas en interior y de 50 personas al aire libre. Respecto al ocio y cultura como museos y salas de exposiciones hay que respetar la limitación del aforo a un tercio, así como en cines y teatros. En estos últimos si no hay entradas preasignadas, se limita la asistencia a 25 personas en interior y 50 al aire libre.

En el ámbito social, los lugares de culto continúan a un tercio de su capacidad y se mantiene la limitación a 10 personas en velatorios de interior y a 15 al aire libre. El toque de queda se mantiene vigente entre las 22:00 horas y las 06:00 horas, así como el cierre perimetral de la Comunidad Autónoma. La entrada y salida de personas del territorio solo podrá ser excepcional ante causas justificadas.