SOFÍA MARTÍN RUBIO  |  Fotografía: Sandra Soria  |

Luchar contra la desinformación y las fake news se ha convertido en una prioridad para la sociedad actual. No se trata de un fenómeno nuevo, a lo largo de la historia ha sido empleado en numerosas ocasiones para intentar dominar la opinión pública. Sin embargo, en la era informática, los bulos han encontrado en los medios digitales y las redes sociales su vía principal para difundirse con mayor rapidez.

La facilidad de acceso a estas informaciones vuelve a la población vulnerable ante esta amenaza. ¿Entonces, qué hacer para combatir las noticias falsas? En primer lugar, espacios como Newtral y Maldita.es surgieron con el objetivo de desmentirlas. La segunda presenta en su página seis consejos básicos para identificarlos.

La desinformación abarca desde contenidos completamente inventados o manipulados para un fin específico, hasta parodias o sátiras que pueden tener este efecto si son malinterpretadas. Cabe destacar, la importancia de saber identificar la información difundida en clave de humor. Para ello, hay que asegurarse de si es un medio destinado a la publicación de información veraz o si, por el contrario, es una plataforma satírica. Es el caso del diario español El Mundo Today.

Se debe prestar atención también a quién lo publica. Al ser acontecimientos nuevos, son tratados por la mayoría de los medios de comunicación. Es decir, que pueden encontrarse noticias relacionadas si se trata de información veraz. Del mismo modo, hay que leer la noticia completa. En ocasiones, los medios amarillistas recurren a titulares sensacionalistas o engañosos para captar al lector. Muestran una parte descontextualizada o controvertida que explican posteriormente en el cuerpo de la noticia.

La habitual presencia de citas atribuidas a personajes públicos en los textos periodísticos aporta un mayor grado de veracidad, al ser declaraciones directas de una fuente. Para reconocer si son ciertas es imprescindible fijarse en datos concretos como fechas, así como la corroboración de otras fuentes. Además, a la hora de leer las noticias que pueden generar cierta polémica es preciso reconocer la línea ideológica del medio. De este modo, se puede diferenciar la intención que ha tenido en el tratamiento informativo.

Especial mención requieren los mensajes de alertas que se difunden mediante las redes sociales con la finalidad de causar inquietud y temor a la población. En caso de duda, se puede recurrir a las etiquetas #StopBulos y #NoPiques en Twitter. A través de ellas, instituciones como la Policía Nacional y la Guardia Civil desmienten estas alarmas.

Alerta desmentida por la Policía Nacional / Fotografía: Policía Nacional

Otros mecanismos para reconocer bulos

La desinformación no solo está presente en los textos, sino que se puede percibir también en imágenes y vídeos. Para poner fin a estas prácticas recurrentes, el usuario puede utilizar la herramienta Google Reverse Image Search. La extensión de Google busca la fuente original de la fotografía, además de indicar qué otros espacios la han empleado. Asimismo, Firefox y Chrome han elaborado Invid, una plataforma que detecta vídeos falseados.

Las aplicaciones desarrolladas con el mismo fin son cada vez más. Programas como Fake News Detector organizan las noticias según su grado de veracidad mediante un código de colores. Aunque está aún en desarrollo. Otros como WaybackMachine estás destinados a la recuperación de información eliminada. A través de ella, el lector puede encontrar la versión de una página web en determinada fecha. El tira y afloja entre noticias veraces y bulos puede llegar pronto a su fin gracias al incremento del número de plataformas para frenar el auge de las ‘fake news’ y a la mayor concienciación social.