LUIS ALONSO HERRERA  | Fotografía: FNPI  |

En el mundo en el que vivimos hay multitud de eventos traumáticos que las personas pueden vivir. Padecer los horrores de una guerra, acoso sexual en el trabajo,desastres naturales en sus países, secuestros, un atentado… y así una larga lista de ellos. Pero si algo tienen en común las personas que viven esos sucesos y tienen la oportunidad de contarlos, es que son supervivientes de éstos. 

Como reportero de estas tragedias, al periodista se le presenta un reto especial a la hora de entrevistar a quienes han vivido estas difíciles situaciones. Algunos se resisten a hablar y contar su historia, mientras que otros se muestran un tanto recelosos a la hora de responder a las preguntas que se suelen hacer en estos casos: ¿cómo se siente?, ¿qué fue lo más difícil de lo que acaba de vivir?

Por eso, la hora de entrevistar a estas personas hay que seguir unas pautas, una especie de protocolo, para que la entrevista salga bien, sin herir los sentimientos o la sensibilidad de las víctimas. De ahí, las 10 reglas para entrevistar a supervivientes de eventos traumáticos propuestas por el Centro Shorestein de la Escuela Kennedy de la Universidad de Harvard para el estudio de los Medios, la Política y la Legislación, que aparecen recogidos en un articulo publicado por la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano(FNPI). Son unas recomendaciones propuestas por The War Horse, un proyecto periodístico que, desde 2016, se interesa por cubrir asuntos relacionados con la guerra, el trauma y los problemas de los militares retirados en el mundo después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Las diez reglas a seguir son las siguientes:

1. Resistirse a decir “entiendo como se siente”. No importa lo bien que se haya preparado la entrevista, el periodista nunca podrá entender del todo por lo que ha pasado la fuente, ya que cada historia y cada experiencia son únicas. Si esto no fuese así, estaríamos perjudicando a las fuentes y a los lectores.

2. Prepararse verdaderamente para la entrevista. Informar sobre sucesos traumáticos exige cuidados especiales y una mayor sensibilidad ética. Son necesarias habilidades de entrevista especializadas, la comprensión de la Ley y una conciencia básica sobre el impacto psicológico del trauma.

3. Usar el término “superviviente de trauma” en lugar de “víctima de trauma”. El periodista debe hacer que el leguaje sea correcto. Las personas no son “víctimas” a menos que así se describan ellas.

4. Respetar el derecho del entrevistado a decir “no”. No se puede obligar a nadie a dar todos los detalles de un evento traumático.

5. Proporcionar un espacio seguro para que las fuentes discutan sus traumas individuales. Si el periodista se gana la confianza de la fuente, debe cuidarla, sin menospreciar al entrevistado. Hay que tener una escucha activa y sin prejuicios.

6. No subestimar cómo las reacciones a los detalles pueden influir en la conversación. Si la conversación se vuelve desafiante, el periodista debe guardárselo para si mismo y concentrarse en lo que se está diciendo.

7. Tener cuidado al hacer preguntas de “por qué”. Generalmente el trauma va asociado a altos grados de culpabilidad y vergüenza, se debe evitar el lenguaje que de alguna manera hace responsables a las víctimas.

8. El periodista tiene la responsabilidad de que el entrevistado no sufra mas abusos. Las fuentes deben leer al menos partes de la historia antes de la publicación, ya que puede disminuir el impacto y el posible trauma de la exposición pública.

9. El trabajo puede generar un bien mayor. El periodista debe utilizar la información, datos, recursos y las diversas experiencias de manera inteligente para asegurarse de que está contando la verdad, no debe quedarse solo en las primeras impresiones.

10. Mirar más allá del trauma. Una historia no es solo contar lo qué pasó, hay que investigar cómo la vida del entrevistado lo llevó a ese punto.

Compartir