MARINA LAJO TRAPOTE y ANDREA MARCILLA CARRANZA |  Fotografía: Marina Lajo  |

La salud mental es una cuestión que preocupa mucho entre el colectivo universitario. Los estudiantes son, a día de hoy, un grupo muy vulnerable a sufrir enfermedades mentales por los problemas a los que se enfrentan al comenzar su vida universitaria. La importancia es tal, que anualmente cientos de organizaciones y particulares se vuelcan en su estudio.

Pero ¿cómo se define la salud mental?

La salud mental es el estado psicológico y emocional general de una persona. La buena salud sería un estado de bienestar en el que la persona es capaz de enfrentarse a los problemas sin ningún problema y de manera positiva. Por este motivo, es bueno intentar llegar a alcanzar una buena salud mental.

En el año 2019, el Centro para la Salud Mental de Reino Unido (Centre for Mental Health, CMH) publicó una importante investigación sobre la salud mental entre los jóvenes que cursan una educación superior. En este, los investigadores diferenciaban tres etapas: la dificultad de acceder a la universidad, el segundo año de carrera y, por último, los años restantes.

En primer lugar, el CMH explicaba los difíciles procesos a los que someten a los jóvenes para poder acceder a la universidad. En España, el proceso previo es la suma de bachillerato y la EBAU (Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad). Los alumnos se enfrentan año a año no sólo al estrés y la ansiedad por ser capaces de alcanzar la nota que definirá su futuro, si no también al miedo a sentirse inferiores o rechazados en caso de no conseguirla.

Una vez conseguido el primer paso, los universitarios se enfrentan a infinidad de retos: problemas económicos, cuestiones de interacción social, miedo al rechazo…

La segunda etapa comienza durante el segundo año de carrera. Según muestra la investigación, los estudiantes deben hacer frente a problemas como el traslado a un piso o una mayor exigencia académica: exámenes, altas demandas de trabajos prácticos, la gestión de la vida social y la académica… En esta etapa el 8% de los estudiantes llegan a sufrir pensamientos suicidas, tal como informa el CMH. Finalmente, la etapa universitaria se prolonga durante un número indefinido de años en los que los estudiantes deben acarrear con los problemas iniciales, además del incipiente miedo al mundo laboral.

Estrés, ansiedad, soledad, rechazo, miedo, agotamiento, desgana… son muchos de los términos que se utilizan en el artículo de investigación. Sin embargo, son miles los estudiantes que superan la universidad y presumen de esta experiencia. Cada uno de los estudiantes tiene métodos propios para hacer frente a estos problemas y priorizar su salud mental y su bienestar. Algunos de ellos son:

 

A todos estos problemas universitarios hay que sumarle la crisis sanitaria a causa del COVID-19. Muchos estudiantes han tenido que vivir la mitad del curso del año 2020 desde sus casas debido al confinamiento. En el curso académico 2020/21, pudieron volver a las aulas pero de una manera muy diferente de la que estaban acostumbrados. Por este motivo, son muchos los estudiantes que manifiestan su cansancio psicológico a causa de la fusión entre la universidad y la pandemia.

Para poder conocer un poco más a cerca de estos cansancios, preguntamos a estudiantes universitarios sobre cómo se sentían ellos. Y estos son los testimonios de alguno de ellos:

 

No se puede olvidar que la salud mental es importante.  El 98% de los estudiantes preguntados por esta revista han confirmado que cada día les cuesta más prestar atención y el 90% ve cómo la universidad les afecta psicológicamente cada vez en mayor grado.

Con el fin de ofrecer una vía de apoyo, la UVa pone a disposición de la comunidad universitaria un servicio de atención psicológica, que opera en los diferentes campus. Tiene carácter anónimo y confidencial, además de ser gratuito en las primeras tres sesiones.

Muchas veces, se centra la atención en la salud física y se olvida el cuidado por dentro. Por eso, es tan importante dedicar tiempo a uno mismo.