BLANCA BUENADICHA ALONSO  |  Fotografía: Libros.com  |

Las brujas que desaparecen’, así se titula el proyecto de Huevo Cósmico Editorial, que va a escribir Berta Ferrer, con ilustraciones de Inés Jimm y notas de Eugenia Tenenbuam. Estas mujeres se dedicarán a contar las historias reales sobre la brujería en Nueva Inglaterra y sus terroríficos juicios desde 1648 al 1706. El proyecto ha recaudado más de 12.000 euros de 4000 mecenas en solo dos días desde su lanzamiento.

La Librería Primera Páginaa manos de Tamara Crespo junto con Libros.com, ha organizado una rueda de prensa online el lunes 18 de mayo a las 17:00 horas de la tarde, en la que han dado más información sobre su proyecto. Patricia Álvarez Casal, editora de Huevo Cósmico Editorial, comenta que le ha sorprendido un poco el éxito de ‘Las brujas que desaparecen’, ya que es el proyecto que mayor número de mecenas ha conseguido en menos tiempo, ha batido récords. ‘Yo creo que el éxito ha sido la perspectiva que damos’, explica la editora.

Al ser un proyecto que no parte de cero, Álvarez Casal no sabe decir ‘si es más fácil o difícil’, asegura que ‘es más bien diferente’. ‘Hay personas que pueden pensar que deberíamos traducir el manuscrito al 100% y que llegase igual que el original hasta nuestros días y hay gente que les guste más nuestra forma de haber hecho la edición de este libro en concreto, la selección de haberlo acercado a la gente de otra manera’, cuenta Casal.

Este libro es un claro ejemplo de que personas con perfiles muy diferentes se pueden juntar y realizar grandes cosas en común. Berta Ferrer, por ejemplo, se dedica a traducir el texto y dividirlo en capítulos, mientras que Inés Jimm  realiza las ilustraciones de los diferentes capítulos del libro. Estas ilustraciones, según ha dicho la artista, serán una grande por capítulo y otras más detalladas para aportar narrativa al libro y hacerlo más atractivo. El estilo que se utilizará será un punto medio, no un grabado especialmente fiel al estilo de la época, pero tampoco un dibujo que le quite seriedad. Considera que es importante ‘para quitarle el miedo a la gente de entrar a un libro histórico y poder acercarlo un poco más a un público medio’. ‘Haremos algo más tradicional, con un tono tenebroso, algo en la línea de la época que era’, asegura.

Eugenia Tenenbuam se incorporó a este proyecto cuando ya estaba iniciado, y su papel en esta obra es añadir la perspectiva de género en el análisis histórico de tal manera que, según ella, ‘la gente al verlo no se asuste por su seriedad’. ‘Queremos que sea profesional, pero accesible’, mantiene. El tirón que este tema tan antiguo tiene entre la gente se debe, según Ferrer, a que ‘está de moda’. ‘Aun así no te esperas que vaya a impactar tanto’, confiesa.

Un debate que ha surgido a lo largo de esta nota de prensa ha sido si existe una especie de patrón o un estereotipo que defina a estas brujas, a lo que la traductora ha respondido que ‘no hay estereotipo, igual la mujer viuda o divorciada, la que vive sola… Son más bien las cosas pequeñas que se repiten, como que haya un gato negro o que se esfume de repente’.

En cambio, Eugenia Tenenbuam ha dado otro punto de vista muy interesante: ‘este contexto hace de Nueva Inglaterra el germen de una histeria colectiva que se ha llamado la caza de brujas, pero tiene una explicación lógica desde el punto de vista de la historia. El estereotipo de bruja, más que basarse en las fuentes de la época tanto escritas como artísticas, ha sido por así decirlo un producto de la cultura audiovisual. Es la historia de la fealdad, cómo se ha representado artísticamente la fealdad. Por lo que estoy investigando, se crean perfiles muy heterogéneos de mujeres de muy diversa clase. A una mujer que era curandera y practicaba la medicina, la acusaban de brujería, quizás también acusaban de brujería a una mujer que tenía mucho poder en una comunidad, bien es sabido que a lo largo de la historia las mujeres con poder no le han gustado mucho a las esferas’.

Pero este libro no se dedica a describir a estas brujas, sino a narrar los juicios.

La idea le nació a la editora cuando, en 2015, se estrenó la película La Bruja, y se cuestionó por qué todos tienen siempre las mismas ideas en la cabeza cuando hablan de las brujas. Para darle respuesta a esa pregunta, hizo un trabajo de investigación gracias al que encontró el documento original, que Berta Ferrer está traduciendo. En él se basa este proyecto, que saldrá a la luz en noviembre o diciembre para la campaña de navidad.

Compartir