MARINA LAJO TRAPOTE  |  Fotografía: Marina Lajo  |

Los periodistas que cubren información sobre el COVID-19 muestran signos de ansiedad y depresión. Así lo demuestra  una encuesta sobre el estado del bienestar de los periodistas, del Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo y la Universidad de Toronto. El objetivo es llamar la atención sobre el tema para buscar soluciones cuanto antes, y que los periodistas y medios de comunicación se conciencien.

Este estudio cuenta con una muestra de 73 periodistas (42 mujeres y 31 hombres), con una media de 41 años y el 55% tienen hijos. Los supervisores son el doctor Anthony Feinstein, profesor de psiquiatría en la Universidad de Toronto y neuropsiquiatra; y Meera Selva, directora del Programa de Becas para Periodistas del Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo.

Según los resultados, todos estos problemas se relacionan con la gran demanda que sufren para cubrir noticias. Incluso los reporteros más experimentados están sufriendo problemas de salud sin precedentes  en su vida. Todos los encuestados han trabajado en algún tema relacionado con la pandemia. La mayoría de ellos, aproximadamente el 70%, sufren algunos niveles de angustia psicológica y el 26% tienen ansiedad.

Por otro lado, alrededor del 11% sufren problemas de depresión postraumática. Y es que no se puede olvidar que están cubriendo noticias sobre una pandemia mundial que se está llevando por delante más de un millón de vidas. El 99% de redactores con un promedio de 18 años de experiencia consideran que tienen una buena salud físico-mental, pero aún así se ven afectados por las circunstancias.

Un aspecto clave es que la pandemia es un tema que todos los periodistas han tratado. En consecuencia, han tenido que especializarse en temas de salud. Para empezar, solo el 4% de los encuestados estaban especializados en sanidad, pero ahora el 74% aseguran estar informados sobre los temas relacionados con la salud. Sin embargo, temen no poder realizar su trabajo adecuadamente.

Cabe destacar que solo uno de los encuestados ha padecido el COVID-19. El 45% reconoció conocer compañeros que habían contraído el virus y dos encuestados confiesan conocer a algún compañero que ha fallecido a causa del virus.

Un periodista explicó la dificultad a la hora de tratar el tema, ya que debían hacerlo de manera precisa, responsable y rápida. También varios encuestados comentaban la dificultad de informar, ya que los usuarios se hallaban en el punto más alto de desconfianza hacia los medios de comunicación.

Esta pandemia también ha provocado cambios en la forma de trabajar. El 60% afirma haber trabajado más horas durante la pandemia y tener una mayor demanda de noticias que cubrir. Por lo que un nuevo ritmo de trabajo y la adquisición de nuevos conocimientos de forma rápida son los posibles causantes del incremento de periodistas con problemas de salud.

Respecto al trato de las empresas con los trabajadores, los encuestados afirman que han recibido un apoyo moderado, dando una puntuación media de 6/10, donde el 10 significa un gran apoyo y 0 nulo. Del mismo modo, consideran su trabajo moderadamente estresante y lo califican también como 6 sobre 10.

Además, el estudio revela que los periodistas de mayor edad tienen menor probabilidad de cubrir una noticia sobre el COVID-19. Por otro lado, los que han ido a terapia desde el inicio, tienen menos riesgo a desarrollar algún problema psicológico. En consecuencia, los periodistas sin asesoramiento en un inicio tienen mayores problemas de salud.

Compartir