MANUEL DE LA FUENTE BAÑOS  |  Fotografía: manuelsart  |

La sala municipal de exposiciones del Museo de Pasión ubicada en la céntrica calle de la Pasión, al lado de la Plaza Mayor de Valladolid, ofrece la muestra Durero. El artista y su tiempo hasta el 24 de noviembre de 2019.

Una nueva muestra con una selección de 70 grabados de Durero. En el magnífico marco de la antigua iglesia penitencial de Valladolid, construida en 1577 para ser la sede de la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo, con estilo barroco churrigueresco, se puede disfrutar de uno de los grandes artistas de todos los tiempos. La obras seleccionadas, muestran el genio creativo, su capacidad de expresar y difundir un nuevo lenguaje, el Renacimiento, en un norte de Europa inmerso en la preponderancia del gótico flamenco.

Grabado Gran Carro Triunfal de Maximiliano I, (1515-1522) de Alberto Durero, Museo de la Pasión de Valladolid. / Fotografía: Manuel De La Fuente

La exposición tiene un fuerte componente pedagógico, ofrece una clase magistral para  dar a conocer al gran autor introductor del renacimiento. Con la producción artística que ofrece, contextualiza el entorno social, político y económico del tiempo que vive Durero.  Una mirada conjunta del artista junto a los hechos y personajes históricos que rodearon su figura. Durero no solo fue el artista del emperador Maximiliano I de Habsburgo, de quien este año se conmemoran los 500 años de su muerte, también es protagonista  de la capacidad de difusión de la imagen asociada al poder. Un ejemplo es la obra Gran Carro Triunfal.

Un hombre mira los grabados de Durero, Museo de la Pasión de Valladolid. / Fotografía: Manuel De La Fuente

El artista mediante el dominio maestro del grabado, le permite una libertad expresiva y creativa inigualable. Todo unido a la reciente invención de la imprenta en Alemania, que no solo sirvió para consolidar la imagen del poder de los monarcas, también fue para la propia genialidad de Durero por Europa. El primer ilustrador por su capacidad de crear obra propia y de encargo, su raíz artística siempre es la de un dibujante.

En la muestra de la sala de la Pasión se encuentran el público frente a obras con numerosos retratos de personajes importantes de la época, a la obra religiosa y a la individual; a series como La vida de la Virgen, o a la Pasión pequeña en cobre, y grabados referentes como Melancolía I y El caballero, la muerte y el diablo. Además, desde la sala ofrecen la posibilidad de observar con una lupa las obras y así lograr admirar los detalles maestros de Durero.

Un momento en la sala, Museo de la Pasión de Valladolid. / Fotografía: Manuel De La Fuente

Es una selección de los grabados más representativos de Durero, desde sus primeras obras anteriores al año 1500 hasta su plenitud artística, ya a principios del siglo XVI, que destaca su maestría y la búsqueda constante de la belleza absoluta. Además, Durero logra hacer del grabado un arte mayor a comienzos del siglo XVI e influye, con su obra gráfica, en todo el arte europeo hasta nuestros días. Durero se convierte en atemporal a lo largo de toda la historia del arte universal.

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