BLANCA BUENADICHA ALONSO  |  Fotografía: Blanca Buenadicha  |

Dunia Etura Hernandez, doctora de Periodismo por la UVa, ha leído un manifiesto un manifiesto con motivo del 8M en el hall de la Facultad de Filosofía y Letras.

Como bien ha indicado Etura, el 8 de marzo no es un día festivo, es la manera reivindicativa en la que se recuerda el día internacional de la mujer y rememoramos el menester de mantener el impulso por la igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres.

En las dos últimas décadas se ha conseguido que las aulas de la universidad estén formadas por mujeres y hombres de manera equilibrada. Asimismo, los claustros han avanzado en el mismo sentido, las profesoras han superado ya la barrera del 40%.

Dunia Etura leyendo su manifiesto / Fotografía: Blanca Buenadicha

Pero como explicó Dunia Etura, ‘en los niveles más altos de la carrera académica y científica persiste ese techo de cristal’. Se llama techo de cristal a la limitación velada del ascenso laboral de las mujeres dentro de las organizaciones. Se trata de un techo que limita sus carreras profesionales, difícil de traspasar y que les impide seguir avanzando. Y este techo hace que solo el 24% del total sean catedráticas, y por eso han creado hace menos de un año la delegación de la presidencia de La Conferencia de Rectores de Universidades Españolas para las políticas de igualdad. Conforme  las palabras de Etura, que se suman al lema de naciones unidas, ‘soy de la generación de la igualdad por los derechos de las mujeres’.

También se trabaja para hacer realidad La agenda 2030, en concreto el punto 5: lograr la igualdad real de mujeres y hombres.

Según Dunia Etura la igualdad legal establece el marco jurídico preciso, pero insuficiente para hacer posible la igualdad real entre mujeres y hombres. Esa igualdad verdadera y tangible no se puede conseguir sin la cooperación de toda la población, tanto de mujeres como de hombres. En esta construcción tiene un papel cuanto menos importante el sistema universitario español.

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