ALBA CALLE PÉREZ  |  Fotografías: Alba Calle  |

La 64 SEMINCI ofrece un enorme abanico de películas y cortometrajes durante una semana completa. En esta ocasión, en presencia de la proyección de Dossier of the Dossier, un cortometraje de 18 minutos y de origen tailandés. El director, guionista y productor es Sorayos Prapapan.

Comienza la sesión con una gran cola de personas interesadas en obtener una entrada para la sesión matinal del Teatro Zorrilla y encontrar la butaca asignada. Aún así, la proyección empezó a las 11:30 horas sin ningún retraso. Al entrar en la sala reparten un papel para puntuar a las películas que se proyectan durante esa sesión. El papel posee números del 1 al 5 y el metraje ganador depende de la opinión de las personas sobre las películas. La encuesta se deposita a la salida en una urna, con la asignación de un número más alto o más bajo.

Poco a poco el Teatro se completa, hasta que en el patio de butacas no queda ni un asiento libre. Una vez que todo el público está acomodado, las luces se apagan dando paso a varios anuncios de la SEMINCI y, por fin, ver Dossier of the Dossier, el entrante para esta sesión matinal.

Inicio de las proyecciones. / Fuente: Alba Calle.

Se trata de un cortometraje sin doblaje, donde las voces originales de los actores van secundadas por subtítulos, tanto en inglés como en español. Comienza con una pantalla de ordenador, que muestra una presentación de Power Point. Aunque no se puede ver a la persona que está trabajando en el documento, se puede escuchar el sonido de sus dedos tecleando. Mientras se observa cómo se va creando la introducción, se presenta de forma indirecta a los protagonistas de la historia, pues ellos son los que estaban escribiendo y creando las diapositivas.

Una vez hecha la presentación y tras algunas discusiones sobre el nombre del archivo, se produce un apagón y se oyen las voces de los protagonistas quejándose porque no habían guardado el proyecto, curiosamente en la siguiente escena aparece una impresora imprimiendo el trabajo ya finalizado. Poco después, muestra una gran ciudad y a dos chicos jóvenes de rasgos tailandeses esperando a un barco, tras una breve travesía en el barco sin mediar palabra, ambos acaban en una cafetería esperando a alguien que llega tarde a la reunión. Como se intuía, los dos personajes principales estaban esperando a un productor para mostrarle su proyecto, llamado Dossier of the Dossier, y para solicitar financiación para realizar el cortometraje.

Salida del Teatro Zorrilla al acabar la sesión. / Fuente: Alba Calle.

Sin embargo, a pesar del retraso, este productor con aires de superioridad muestra poco interés en la idea. Impone sus cambios si quieren contar con su ayuda y se acaba yendo del local rápidamente sin las fotocopias. Para el colmo los dos directores reciben un email que les comunica que su idea ha sido rechazada de un plan de financiación. Los dos amigos suben a la azotea de un edificio y se ponen a hablar sobre lo difícil que es llevar a cabo un plan de esas magnitudes y sin un presupuesto. Aunque uno no quiere darse por vencido buscando otras alternativas, para sacar a flote su proyecto sin la ayuda de nadie, los dos acaban saliendo de la azotea dejando las fotocopias abandonadas a propósito. El cortometraje, termina con la lluvia, estropeando las fotocopias y da a entender que solo fue un sueño truncado. A continuación del cortometraje comienza The son, una película de 95 minutos bastante dura y emotiva, encargada de poner el broche final a la velada.

Dossier of the Dossier representa de una forma muy realista el panorama que se encuentra en la actualidad una persona dueña de un proyecto original, pero que no posee recursos para desarrollarla. Lejos de la ficción, cada vez es más difícil desarrollar una idea original para una personal sin medios, sobretodo para el sector joven que es el más acostumbrado a ver sus creaciones en la basura por el simple hecho de no ser rentable  o atractivo para las grandes empresas.

Cartel del cortometraje Dossier of the Dossier. / Fuente: Alba Calle.

Tanto en el caso de los dos jóvenes directores de la proyección como en el caso del periodista actual, la obra nueva o trabajo periodístico es rechazado si no produce beneficios económicos y, el contenido original se ve modificado por las grandes empresas para que sean más rentables y atractivas para el público. Muchas buenas propuestas se queda atrás, solo por el hecho de no ser atractivas o porque dependen de las ayudas económicas de grandes empresas o de personas con gran nivel económico.

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