ÁLVARO SAMAHA GALLEGO  |  Fotografía: Ignacio Repilado  |

Todos los sectores sufren una situación difícil debido a la COVID-19 y el deporte no es una excepción. Por el momento, todas las competiciones que se han iniciado funcionan con total normalidad. La gran diferencia entre ellas es la presencia o no de la afición. Esta cuestión ha generado debate en los últimos meses.

La polémica del fútbol ha comenzado hace poco, tanto en primera como en segunda división. Al ser profesionales, ninguna de las dos competiciones ha permitido público. Esto hace que la decisión recaiga en el Consejo Superior de Deportes (CSD). Mientras, en segunda B sí se admite la presencia de aficionados en las gradas, siempre con un aforo limitado que dependerá del estadio en el que se dispute el partido. Esto es así porque la decisión pasa a ser de Comunidades Autónomas y no del CSD. Legislativamente, se trata de una competición no profesional.

Aforo de Segunda B. / Fotografía: as.com

En cuanto a las ligas internacionales, ha habido diferencias entre unos países y otros. Por ejemplo, Francia dio cabida a 5000 espectadores y Holanda solo permitió entre un 30% y un 20% del aforo. En Alemania un único equipo abrió sus puertas a los aficionados, en concreto a 8.500 espectadores. Se hizo en un estadio con capacidad para 44.100 personas y con respeto en todo momento a las medidas impuestas en el país.

Sin embargo, todo esto tuvo que anularse a causa de la llegada de la segunda ola de contagios causados por la COVID-19. Otros países como Inglaterra o Italia no permitieron en ningún momento la vuelta del público a los estadios.

Como en el caso del fútbol, las demás especialidades deportivas han tenido que ir adaptándose a las circunstancias según la situación en la que se encontrara la pandemia.

Algunas han sido más permisivas. En el caso del tenis, en el Master 1000 de Paris se permite la entrada de 1000 espectadores por día. La excepción de este torneo, que comenzó el 31 de octubre, son los partidos que se celebran en el turno de noche. A estos no podrá asistir público debido al toque de queda impuesto por las autoridades sanitarias francesas, de 21:00 a 6:00 horas.

Otros deportes han mantenido las restricciones y prohibido la entrada al público. Este ha sido el caso del golf o el baloncesto, en este último la excepción es la liga femenina no profesional. Esta liga la controlan las distintas comunidades. La Euroliga ha de adaptarse a las medidas de cada país.

Estas decisiones generan debates sobre la organización o si tendría que haber un consenso generalizado para que todos los ámbitos deportivos convivan con las mismas medidas.

En los próximos meses, según el desarrollo de la pandemia, se verá si los aficionados podrán volver a apoyar de nuevo desde las gradas y esta vez para quedarse.

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