Daniele Grasso: el periodismo de datos a través de ‘Swiss Leaks’

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Daniele Grasso llegó a Madrid en el año 2009 tras licenciarse en Filología Española en Milán. Mientras trabajaba como freelance enviando sus artículos a diferentes medios de comunicación, cursó un máster de análisis y visualización de datos en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Pronto inició su labor en el periodismo de precisión para convertirse en el coordinador y creador de la Unidad de Periodismo de Datos del diario El Confidencial, donde actualmente trabaja, y el pasado martes hizo un hueco en su agenda para contar a los alumnos de Periodismo de la UVa todo esto y mucho más en una conferencia titulada “El periodismo de datos como base del periodismo de investigación: el caso de la Lista Falciani”.

Grasso comenzó su ponencia con la enunciación de lo más importante: que el periodismo de datos es un trabajo de colaboración entre periodistas y programadores informáticos. “Se trata de una disciplina creciente, que se basa en la transparencia de la información y en contar historias que permanecen ocultas a la opinión pública”, explicó.

Durante la ponencia, el profesional también indicó que una de las claves del periodismo de precisión es “dotar de sentido y estructura al flujo infinito de datos”. En este sentido, compartió su experiencia en relación a dos casos tan actuales como el drama de Lampedusa y la Lista Falciani, para ilustrar cómo se trabaja con grandes cantidades de información encriptada o de difícil interpretación para obtener información en clave de noticia.

Respecto a los naufragios de barcazas en las proximidades de la isla italiana, el primer trabajo de indagación sobre este tema para El Confidencial se centró en averiguar cómo contabiliza la Unión Europea la cantidad de vidas perdidas. Tras un trabajo de estructuración, eliminación de duplicados en la información, organización y geocodificación de los datos (poner las cifras sobre un mapa, según aclaró el ponente) se descubrió que las muertes en las rutas marítimas hacia Europa se han agravado con el cierre de fronteras. Así, la investigación reveló un balance de 23.000 muertos verificados en un total de 13 años de intentos por cruzar el Mediterráneo.

En una segunda parte de la charla, el conferenciante abordó el caso Swiss Leaks, que, tal vez por ser un tema controvertido y reciente, generó una gran expectación entre los oyentes. A través de la voz de Grasso, los asistentes repasaron el relato en el que Herve Falciani, “un informático, y muy bueno”, consiguió entre 2006 y 2007 información de miles de personas con cantidades millonarias en bancos suizos. Una vez obtenidos los datos, el ICIJ (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación) los estructuró gracias a un programador de Costa Rica, para ser posteriormente analizados por un total de 185 periodistas procedentes de más de 65 países.

Para comunicarse, los periodistas que trabajaban con la ‘lista Falciani’ utilizaron una red social interna, encriptada para que nadie externo al ICIJ pudiese acceder. Su trabajo consistió en mover la información de documentos pdf a bases de datos, (algo para lo que Daniele contó con la colaboración de un programador y del también especialista en periodismo de datos Jesús Escudero). Una vez obtenida toda la información, los profesionales reunieron a los redactores ‘seniors’ de El Confidencial durante cuatro horas, con el objetivo de que vieran la lista y escribieran una ‘X’ delante de los apellidos que les parecieran “interesantes”.

De este modo, en febrero de 2015 salieron a la luz los nombres más importantes expuestos por posible evasión fiscal. En primer lugar, se publicaron datos referentes a Botín y a otras figuras significativas a nivel internacional, aunque lo que realmente evidenciaban las noticias era la “facilidad” que ofrecía Ginebra para evadir impuestos. Una vez hecho esto, la lista española fue dividida en “minilistas” que fueron repartidas entre varios medios de nivel nacional como La Sexta, donde se buscó conseguir mayor repercusión para el tema en televisión. 

Así, entre datos y anécdotas referentes a un caso fascinante, transcurrió el tiempo establecido para la conferencia. Grasso recibió sus merecido minuto de aplausos y los estudiantes, con toda probabilidad, entendieron la importancia de la paciencia y el esfuerzo que requiere el periodismo de datos, así como la necesidad de no quedarse desactualizado y conocer las herramientas para el análisis de grandes cantidades de información. 

Texto y fotografía: Alba Rodríguez Cougil

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