Cultura y movimientos sociales en el último taller de Inform@uva

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Taller de Laura Fraile y Bea Esteban
Taller de Laura Fraile y Bea Esteban
ALEXANDRA HERNÁNDEZ MONROY  |  Fotografías: Alexandra Hernández y Patricia Luceño  |

En un aula de Filosofía y Letras reservada a tal efecto y con la asistencia de una parte de la redacción de Inform@uva, el pasado viernes empezó a las 16 horas el taller ‘Movimientos sociales y cultura de base’, a cargo de la periodista y redactora de últimoCero Laura Fraile y de la traductora, editora y correctora freelance Bea Esteban.

Fue la periodista la encargada de romper el hielo interesándose por los asistentes. Les preguntó en qué curso de Periodismo estaban para descubrir que había alumnos tanto de primero, que prácticamente acababan de empezar su relación con la profesión, como de cuarto, ya realizando prácticas. Laura relató su propia experiencia como estudiante de Periodismo, ya que formó parte de la primera promoción que se graduaba en la misma facultad en la que impartía clase en ese momento, “con todas las desventajas, que son más desventajas que ventajas”, que ello conlleva. “Éramos un poquito como cobayas”, recordó entre risas. Además, Laura pudo realizar su Erasmus en Turin, una ciudad con una amplísima oferta cultural que le permitió descubrir su pasión por la cultura: “Ahí empezó mi afición o, quizá más allá, mi necesidad vital por disfrutar de la vida cultural”, dijo.

Ya como redactora del medio digital últimoCero (un proyecto informativo independiente, sin ningún tipo de condicionamiento, que vio la luz hace tres años), Laura contó cómo es trabajar sin cobrar, las dificultades que entraña y lo duro que se hace. No obstante, también hizo ver la satisfacción que reporta el poder formar parte de un proyecto completamente distinto e innovador en el que, además, puede hacer lo que le apasiona. “ÚltimoCero nació ante la necesidad de contar otro tipo de cosas, de contar lo que otros no cuentan”, comentó. Precisamente por ello, un medio tan nuevo y crítico tiene esa dificultad para financiarse.

Publicaciones en papel de últimoCero. Fotografía: P. Luceño
Publicaciones en papel de últimoCero. Fotografía: P. Luceño

Laura trabaja en la sección de Cultura, en la que tiene total libertad para elegir los temas desde el principio, algo que agradece. Desde esta parcela de la Red, ha apostado por la cultura de Valladolid. “Sentía que los eventos de Valladolid no tenían voz”, confesó.

Otro rasgo distintivo de últimoCero es que no sigue la estructura de trabajo de un medio al uso, es decir, un medio que tiene a sus redactores en una redacción y con un horario fijo. Los redactores de este proyecto trabajan desde casa, autogestionando su propio trabajo y sin horarios. Esta forma de trabajar les permite salir, acudir a los sitios, estar presentes y formar parte de los temas que tratan. “Mi formación cultural viene más de estar ahí  que de formación académica”, resaltó Laura, aunque también reconoció que esta forma de trabajar puede tener sus desventajas: “Eres un poco esclavo de esa falta de horarios”.

A lo largo de estos últimos tres años, la cabecera ha podido crecer y llegar a ser más que un periódico digital. En noviembre de 2014 publicaron su primer libro, Yo León, yo Nerón, y pronto editarán otro. También han sacado un disco y publicado el Anuario de 2015 que, según contó Laura, fue una apuesta muy fuerte, ya que se trata de la primera publicación en papel de este medio digital.

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Un momento durante el desarrollo del taller. Fotografía: A. Hernández

Terminando su participación y dándose cuenta de que se le venía el tiempo encima, Laura explicó a los estudiantes su forma de trabajar desde la sección de Cultura. Para ella, como ya había menciónado antes, es muy importante estar en los eventos de los que va a hablar y poder conseguir información de primera mano. “Escapo normalmente de las ruedas de prensa. Mi modo de trabajo ideal es quedar [con quien organiza el evento] y realizar entrevistas. Con esto vas consiguiendo tejer muchas redes con muchas personas”, comentó. También da mucha importancia a las fuentes y resaltó la agenda El Otro Valladolid y la agencia Tam-Tam Press, con la que colaboran desde últimoCero.

La segunda participación, no por ello menos importante, fue la de Bea Esteban, que, tal y como confesó, aunque no es periodista, ha estado muy relacionada con el mundo de la comunicación. En los últimos años ha participado en muchos movimientos sociales hasta llegar a darse cuenta de que existen “necesidades comunicativas en los movimientos sociales”, tal y como rezaba el título de su charla. Desde muy joven participó en movimientos sociales impulsados por diversos colectivos. Entre los proyectos más importantes en los que ha participado recientemente, destaca su podcast en Onda Expansiva, Hacia el Sur en el Atlántico, que primero la llevó a participar en Radio 3 y, más tarde, a convertirse en un proyecto integral que ha generado sinergias con diferentes colectivos. Su trayectoria también ha ido de la mano del fanzine Ramalazo; del Bah!, una huerta ecológica autogestionada en la que, “además de doblar el lomo”, llevó a cabo actividades de cartelería y difusión; del Potorrock, un festival musical feminista; de la gestión comunicativa de Valladolid Toma la Palabra

Un momento durante el desarrollo del taller. Fotografía: A. Hernández
Complicidad entre Bea Esteban y Laura Fraile. Fotografía: A. Hernández

“Yo creo que todo tiene mucho sentido: empezar en movimientos sociales de una manera muy intuitiva ha desembocado en controlar la campaña de comunicación de una plataforma política que ha conseguido cuatro concejales”, declaró Bea, reconociendo que la militancia en movimientos sociales le ha ido enseñando muchas cosas. El activismo no sólo consiste en hacer manifestaciones, tiene también una parte creativa que reclama el cambio social a través de conciertos, festivales, fanzines, exposiciones… Ante la posibilidad de militar en un movimiento social, Bea alentó a los asistentes para que se animaran a participar en algo si realmente les llamaba la atención. “No tengáis miedo”, les dijo. Y es que, como ella misma vivió, puede ser una forma de cada uno se conozca a sí mismo, desarrolle sus múltiples facetas y desenvuelva su responsabilidad política.

En cuanto a las objetivos que, según la traductora, debe tener un movimiento social o una asociación, es necesario que tengan un carácter justo y realizable, con independencia económica, y llevados a cabo con una gestión interna y una difusión adecuadas. Por ello, los movimientos sociales tienen unas necesidades comunicativas tanto a nivel interno como externo y deben contar con buenas herramientas de comunicación.

Redactores de Inform@UVa con Bea Esteban y Laura Fraile. Fotografía: P. Luceño
Redactores de Inform@UVa con Bea Esteban y Laura Fraile. Fotografía: P. Luceño

Es muy importante comunicar qué es lo que se va hacer y cómo, y hacerlo de forma divulgativa: “No sirve de nada un gran discurso si no se difunde o no lo entiende nadie. Hay que difundir bien tanto en cantidad como en calidad”. También resaltó la importancia que tienen el ciberactivismo y los medios en esta difusión, por lo que los medios propios son una buena herramienta, ya que quienes mejor pueden contar qué se hace son las personas que lo organizan.

Por otro lado, hay que reconocer que, aunque hay veces que a los medios de comunicación no les interesan contar ciertas cosas, juegan un importante papel. “A pesar de que generen desconfianza, hay que colaborar con la prensa y tener buena relación con los periodistas para que cuenten bien tu información”, alegó Bea.

A modo de conclusión, reconoció que los movimientos sociales necesitan gente con capacidad comunicativa, imaginación, curiosidad, motivación y apasionada por realizar un cambio, conclusión que resumió con una cita de Guy Debord: “Un movimiento revolucionario debe recordar que su objetivo no es conseguir que la gente escuche los discursos de sus líderes, sino lograr que cada persona hable por sí mismo”.

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