ALBA MARTÍNEZ DEL CASTILLO  |  Fotografía: Sandra Soria  |

Estas Navidades serán diferentes a las que recordamos en años anteriores, ya que el COVID-19 está haciendo muchos cambios en la forma de vivir. Sobre todo, en esta época en la que tradicionalmente se juntaban las familias. Para proteger la salud de todos, el Gobierno, como apunta el Ministerio de Sanidad, ha recogido una serie de normas a cumplir para estar seguros en estas fiestas.

Son algunas como el uso de mascarillas, obligatorio desde que se levantó el primer confinamiento. También lavarse las manos con agua y jabón o, en su defecto, con gel hidroalcohólico. Además, es muy importante la distancia de seguridad entre las personas, la ventilación frecuente de las salas y la reducción de los contactos, que en estas fechas tienden a aumentar. Asimismo, hay que atender a los síntomas de la enfermedad. Si existe la posibilidad de estar infectado, es impensable reunirse con más personas.

Dejando a un lado las principales restricciones, hay otras especialmente ideadas para pasar las Navidades, como el máximo de seis o diez personas en cada residencia (dependiendo de la comunidad autónoma). Por otro lado, durante los días 24 y 31 de diciembre se reducirán las horas de confinamiento, ampliándose la movilidad hasta las 01:30 horas. También se recomienda no asistir a cabalgatas ni a la misa del gallo, entre otros eventos.

Los principales consejos que se dan en situaciones así para sentirse más cerca de la familia son, sobre todo, videollamadas y postales navideñas. Estas permiten ver la cara de las personas que faltan en la mesa o simplemente alegrar un poco la noche. También a través de las Redes Sociales. Hoy en día es muy fácil hacer cosas tan simples como enviar un vídeo cantando villancicos gracias a ellas. Puede ayudar a recortar distancias de forma sentimental, al no poder hacerlo físicamente.

Una gran recomendación, aunque en muchos casos no se puede cumplir, es hacer la cena navideña en un jardín o terraza. Al aire libre, los contagios son mucho menos probables. Para no pasar frío se pueden utilizar mantas, braseros, hogueras o chimeneas.

En unas buenas navidades nunca faltarían regalos para toda la familia. Este año no puede ser menos. Para ello, hay que asegurarse de que, aunque no se reúna gran parte de la familia, reciban muestras de cariño. Para no meterse en grandes superficies, lo más recomendable podría ser comprarlos en negocios locales o a través de plataformas online.

Además, también hay actividades con las que pasarlo bien, aunque con menos personas de lo habitual. Algunas ideas son películas y cuentos, tanto de Navidad como de cualquier tipo. Esto es una de las cosas más habituales. A su vez, se puede recurrir a juegos de mesa o videojuegos. A ellos se puede jugar de forma física, pero también a través de Internet. Es raro no encontrar una adaptación de un juego tradicional al entorno digital con el que poder jugar con amigos y familiares a través del ordenador o el móvil.

Aunque también se puede apostar por la repostería. Galletas, tartas o bizcochos. Si se hacen más de la cuenta, se pueden enviar a quienes más lo necesitan. Esta época del año es sinónimo de solidaridad, ya que se puede pasar bien y ayudar a la vez.

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