SARAH MANZANEQUE ALVARADO   |  Fotografía: Pixabay  |

Algunos expertos afirman que, a largo plazo, las consecuencias de la COVID-19 no serán favorables para el medio ambiente. Pero lo que no se puede negar es que grandes ciudades como Madrid vieron cómo la contaminación desapareció a la par que lo hacía la movilidad ciudadana. Aunque aún está por confirmar si es cierto que la mejora de la situación del cambio climático se deba a la pandemia.

El cielo ahora está mucho más limpio. La gente que desde sus ventanas antes solo veía una boina de polución ahora ve montañas. El coronavirus cambió por completo la vida de la población humana, en su mayoría de forma negativa, pero, si hay alguien que haya salido ganando, sin duda es el planeta.

Lo más probable es que, cuando se restaure la normalidad, esa nube de contaminación vuelva. Los cielos limpios y las calles con menos de basura volverán a ser un espejismo. Aunque debería ser así los 365 días del año y no solo en tiempos de pandemia. Esto es algo bastante difícil de llevar a cabo por una sociedad que no intenta solucionar un problema hasta que le explota en la cara.

El mejor legado que se puede dejar a las futuras generaciones es un planeta sano en el que criarse. El camino para conseguirlo puede comenzarse en cualquier momento y nada mejor que inculcar a los más jóvenes esa mentalidad. El Museo de la Ciencia organiza un concurso literario cuyo título lo dice todo, Esto del cambio climático va en serio.

El objetivo del concurso es plasmar en papel los sentimientos hacia la situación del cambio climático. Pueden ser reflexiones, sueños, temores o esperanzas expresados en un relato breve que no supere las 750 palabras. Pueden presentarse personas de cualquier edad.

Los ganadores obtendrán un diploma y una calculadora de la marca CASIO. Además, también recibirán lotes de productos relacionados con la temática del concurso, cedidos por la Casa Zorrilla o el propio Museo de la Ciencia. Entre ellos se incluye el carné de Familia amiga del Museo, que ofrece diversas facilidades gratuitas o a un menor precio.

Los trabajos deben enviarse a participaciencia@fmcva.org hasta el 15 de junio, cierre definitivo del concurso tras la ampliación del plazo. El autor tendrá que incluir en el mensaje su nombre completo, DNI, teléfono de contacto y fecha de nacimiento. Cada participante podrá enviar un máximo de dos obras. En caso de ser menor, necesitará una autorización paterna. 

Un jurado decidirá a los ganadores y contactará con ellos mediante teléfono y correo electrónico. Para más información sobre las bases del concurso, los participantes pueden leer el documento que el museo ha colgado en su página web.

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