ALBERTO DE PEDRO ABASCAL  |  Fotografía: Pixabay  |

La violencia está muy presente en casi todos los deportes, y es que es un elemento inherente a la actividad pues esta está repleta de contacto físico y rivalidad, por lo que no sorprende que de vez en cuando aparezca.

El último caso ocurría esta semana en un partido de prebenjamines en Tenerife, cuando uno de los padres y un entrenador se enzarzaron en una pelea mientras el resto de espectadores les separaban. Se trata de un vídeo grabado con un móvil que, de no ser por medios de comunicación como As o Marca, apenas habría tenido visibilidad.

Los titulares de ambos periódicos respectivamente son: Lamentable escena: un padre y un entrenador, a puñetazos en un partido de prebenjamines y Un padre agrede al entrenador de su hijo de 8 años… ¡y se lían a puñetazos!. En el caso del titular de Marca hay un amarillismo claro con rasgos de clickbait, a diferencia de As, que denuncia la situación calificándola de “lamentable”.

Como se puede observar, ya sea con mayor o menor frivolidad, los medios deportivos están en contra de este tipo de actos y, en el caso de una pelea, son responsables directos de dar visibilidad a lo sucedido y condenarlo, ya que la mayoría de estos incidentes ocurren en ligas regionales o partidos de benjamines que, en realidad, casi nadie conoce.

Se entra, entonces, en una dicotomía deontológica: ¿hacer “publicidad” de la violencia contribuye a erradicarla o a fomentarla? Depende del tratamiento que se haga de ella, y es ahí donde entra la responsabilidad social de los medios. En el caso del titular de Marca se aprecia una falta de seriedad ante un hecho detestable e incluso un tono cómico en las últimas palabras “… ¡y se lían a puñetazos!”, en las que parece que hay más admiración que denuncia.

Medios generalistas como El País y El Mundo no se han hecho eco de la noticia, pero sí Antena 3 Noticias, que no solo ha denunciado este suceso, sino que está promocionando junto con la Fundació Brafa la campaña #noseashooligan: una crítica hacia aquellos padres que no se comportan como deberían en los partidos de sus hijos y que son protagonistas de actos como el que ocurrió este fin de semana. La campaña consta de varios vídeos en tono de sátira que representan el perfil de padre controlador que presiona a su hijo en todos y cada uno de sus partidos o entrenamientos, mostrando el agobio que sufren los jóvenes futbolistas desde temprana edad y que les impide disfrutar del deporte.

Es por ello que los medios de comunicación, tanto deportivos como generalistas, son responsables de promover valores de deportividad y respeto en su tarea de difusión y educación para evitar futuros incidentes, pues tienen el poder de hacer llegar su mensaje, y el de asociaciones como la mencionada anteriormente, a una masa de población muy amplia que puede hacer que las cosas cambien.

Siempre desde la imparcialidad, la actitud de rechazo a la violencia y huyendo de los titulares sensacionalistas o cómicos, ya que podrían incitar a cualquiera que quiera ser “famoso por un día” a salir en la televisión solo por pegar un puñetazo. Hay una fina línea entre la promoción y la denuncia.

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