INÉS MODRÓN LECUE  | Fotografía: Pixabay  |

El inicio del Cineclub en la Facultad de Filosofía y Letras este año tendrá lugar el miércoles 27 de marzo. Esta actividad, vinculada a Los Jueves de Letras, presenta a los estudiantes realidades diferentes de la mano de películas que se alejan de las que se proyectan en las salas de cine más comerciales, en busca de un tipo de arte alternativo y desconocido para el gran público.

Este ciclo, cuyo hilo conductor será `’Directores Europeos II’, se compone de cuatro sesiones. La primera de ellas será este miércoles a las 20:00 horas con la película Western’ de Valeska Grisebach, en alemán y búlgaro. Las demás proyecciones tendrán lugar los jueves 18 de abril a las 19:30 horas, 16 de mayo a las 20:00 horas y 20 de junio a las 19:30 horas. Los largometrajes serán Madre e hijo’, de Calin Peter Netzer, en rumano; Estados Unidos del amor’, de Tomasz Wasilewski, en polaco; y ‘En cuerpo y alma’, de Ildikó Enyedi, en húngaro. Todas ellas se presentarán en la Sala Lope de Rueda de la Facultad de Filosofía y Letras en su idioma original y con subtítulos en castellano. Esta actividad es gratuita y abierta a todo aquel que le interese el arte del cine.

Toda la información al respecto se puede encontrar en la agenda del Norte de Castilla, la página web de la Universidad y las redes sociales, tanto de la Cátedra de Cine como de la Facultad de Filosofía y Letras. Además, en el vestíbulo de este centro se colgarán pancartas que anuncien la programación de cada sesión. Javier Castán, Decano de la Facultad y Director de la Cátedra de Cine, como programador de la actividad, ha respondido a una serie de preguntas acerca de la misma para acercar el Cineclub al mayor público posible.

Pregunta: ¿En qué consiste el Cineclub?

Respuesta: Lo llamamos Cineclub por no llamarlo ciclo de cine. Es una pieza más de la programación cultural de la Facultad. Entre las demás cosas que programamos, destacan las presentaciones de libros, exposiciones y conciertos. Pensamos que el cine es una de las formas mayores de cultura y de arte, dos de las mayores preocupaciones de una facultad como esta. Además, el cine es una vía de difusión de grandes temas y nosotros somos un centro que nos consideramos solidario. Por ejemplo, en el mes de julio tenemos un Ciclo de Cine y Derechos Humanos. Colaboramos con todo tipo de festivales, como Cinhomo, porque pensamos que el cine es arte, es comunicación. Desde el año 2008, en el que yo fui nombrado Vicedecano de Extensión Universitaria, programamos este tipo de actividades. El Cineclub consiste en el diseño de un ciclo de largometrajes que tengan un hilo conductor. Las películas siempre van precedidas de una presentación, destacando los rasgos que nos han movido a elegirlas. Lo que no tenemos es el coloquio final, porque eso exigiría hacer las proyecciones a las seis de la tarde y a esa hora ni los estudiantes, ni las personas de fuera de la Universidad pueden venir. Entonces, sacrificamos el coloquio en favor de una hora más razonable.

P: Esta actividad está abierta a todo el mundo, pero ¿hay un público concreto?

R: Sí, el público. En Valladolid hay un público con mayúsculas. Son personas que superan los 35 años, fundamentalmente mujeres. Ese es el público de la ciudad. Yo, como Director de la Cátedra de Cine, programo el Documental del Mes en el Aula Mergelina y siempre tengo el mismo público, que es también el que encuentro cuando voy a conciertos al Auditorio o a alguna representación en el Teatro Calderón. Ese es el público fundamental que viene a nuestro cine. Tenemos pocos estudiantes, no sabemos porqué no les interesa lo que nosotros hacemos.

P: El hilo conductor de este año es ‘Directores Europeos II’, en el que encontramos nombres y títulos que, en su mayoría, no resultan familiares al gran público. ¿Cuál es el interés de hacer una programación tan alejada del ‘cine comercial’?

R: En primer lugar, el punto de partida es que nosotros siempre proyectamos en versión original. En segundo lugar, intentamos poner películas que no sean las que se pueden ver en una sala, para eso están los cines comerciales y las plataformas. Intentamos poner un cine que sea más alternativo, más desconocido. Claro que eso tiene un componente subjetivo. Yo, como programador, pongo películas que he visto y me han gustado, no tiene porqué gustarle a todo el mundo, pero habitualmente sí. O igual vienen porque saben qué tipo de cine programamos. Hemos tenido ciclos de todo tipo: cine histórico, cine político… Hace dos años, tuvimos uno que llamamos Directores Europeos, pero eran franceses e italianos. Y este año es el ciclo de Directores Europeos II, porque son directores de la antigua Europa del Este. Nos parecía que era un complemento necesario. Es un cine todavía muy desconocido que mucha gente vincula con el ‘telón de acero‘, pero que está haciendo cosas muy interesantes, porque ellos están viviendo el fenómeno de nuestra transición. Es decir, son países que, de repente, se ven en un ambiente de libertad y democracia, en el que las mujeres tienen que conquistar sus derechos, en el que las minorías tienen que hacerse valer. Y todas estas películas abordan eso con la complejidad y con las dudas con las que el cine de nuestra transición lo abordaba también. Puede que eso nos parezca muy lejano, puede que nos parezca la “batallita del abuelo” como dicen muchos de nuestros líderes políticos, pero es una realidad que está vigente en muchos países. En este ciclo vamos a ver lo que queda de la pequeña corrupción política de los regímenes del otro lado del muro; un mundo de mujeres de distintas edades, ante las que se abre un mundo de libertad, que se plantean a sí mismas si la vida que han llevado hasta ahora es la que quieren llevar o si tienen la oportunidad de plantearse otras cosas. A mí me parece que ver esos mundos y ver cómo llevan las películas los directores y directoras, ver a actores que no conocemos de nada, ver temas que a lo mejor no nos han preocupado nunca es muy interesante. El cine tiene la capacidad de empatizar. Es el principal valor que me parece que tiene lo que yo programo y este ciclo reúne todo eso.

P: ¿Cuál es el objetivo que persigue esta actividad?

R: La finalidad de estas programaciones es abrir panorama para dar a conocer cosas que no conocemos de manera natural y de las que no nos vamos a enterar si no nos las ponen delante. Una cosa que me parece maravillosa es ver algo por vez primera, esa sensación muchos jóvenes la pierden porque la avalancha de cosas que se reciben a través de los dispositivos es tan grande que centrarse en una resulta imposible. Muchas veces empiezan a ver algo y, si no les convence en los primeros minutos, dejan de hacerlo. Yo creo que nosotros lo que ofrecemos es una proyección por la que tú te sientas y no te vas. Puede que al final no te guste o puede que descubras algo que no has visto nunca: un actor, un tema, un director, una situación o un país. Lo de descubrir algo maravilloso forma parte de la cultura de uno, descubres una causa en la que tu no creías, que de repente se abre ante ti y puedes participar, involucrarte. Eso es lo que tratamos de incentivar. Vivimos unos tiempos convulsos en los que se están pisando muchas cosas, se está dando por hecho que hay gente de nivel inferior y superior económicamente, laboralmente… Y a mí me gustaría transmitir que no todo está hecho.

P: Mencionabas antes que apenas asisten estudiantes, ¿de qué manera se podría animar a alguien que en principio no está interesado?

R: Siempre se buscan temas que puedan interesar a los alumnos, pero por algún motivo su rutina de funcionamiento no pasa por sentarse en una sala. Los temas del Documental del Mes son variadísimos, el año pasado proyectamos un documental y había 5 jóvenes a la salida, que me dijeron que les había parecido muy bien la proyección y que porqué no se habían enterado antes. Nosotros lo publicamos en muchos sitios, incluidas las redes sociales para que resulte más fácil que os llegue. Entonces la pregunta que yo les haría es: ¿por qué vosotros navegando en lo que navegáis no lo habéis encontrado? Cuando lo veis, os parece bien, pero ¿qué tenemos que hacer para que vengáis a la sala, os sentéis y nos deis la oportunidad de ver un documental, que luego os parezca maravilloso? Más que difundirlo, ofrecerlo gratuitamente y que nos parezca interesante no sé qué podemos hacer. Alguno me ha dicho que no puede ir, pero que ya se lo ‘bajará’. ‘Bajártelo’, lo primero, es una ilegalidad. A mí me gusta que, como profesor me paguen mi trabajo. El director del documenta necesita poder vivir de su trabajo para seguir haciendo documentales que nos interesen. No hay que confundir el derecho a la cultura con el pirateo. No te lo ‘bajes’, vete a la sala, lo ves y apoyas con tu presencia el proyecto de alguien que tiene mucho que decir. Nosotros reportamos la asistencia a los documentales, si tiene mucha audiencia se le va a dar la oportunidad de hacer más, si en cambio no la tiene, es difícil.  Todos tenemos responsabilidad en esto: la nuestra es programar y ofrecer, la vuestra es aceptarlo.

P: Para terminar, como Decano de la Facultad, ¿en qué medida crees que el cine complementa la formación de los alumnos de Filosofía y Letras?

R: En todo. Y no solamente en esta facultad. Hemos tenido el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia y la Cátedra programó la película ‘Figuras ocultas’, dirigida a toda la Universidad. Es un largometraje que muestra una realidad desconocida, según la cual, cuando EEUU hizo su primer proyecto para enviar al hombre a la luna, todos los cálculos y los diseños que se hicieron tuvieron como protagonistas fundamentales a una veintena de mujeres negras, que estaban en la NASA en Cabo Cañaveral, en espacios destinados a personas de color. Los proyectos que ellas hacían los firmaban los hombres, pero ellas eran las grandes mentes. Entonces, por ejemplo, en una facultad de ciencias o un centro tecnológico sirve para poner de relieve una situación a través de un lenguaje artístico, aprovechando el poder del audiovisual. El arte, sobre todo el cine, como arte total, permite conocer realidades, situaciones, problemas. No queremos adoctrinar, queremos abrir un mundo.

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