El comercio de proximidad también importa

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ANA GIL ARIAS        Fotografía: Pixabay

El comercio es una parte muy importante de nuestra economía. Su contribución al PIB ha aumentado progresivamente desde el año 2019. En ese año suponía el 13%. Sin embargo, esta importancia no es siempre reconocida.

La mayoría de los ingresos en España proceden del turismo. Esto provoca que, a veces, el comercio pase a un segundo plano, en  especial el comercio de cercanía, es decir, todas aquellas pequeñas y medianas empresas locales, que son las primeras que sufren las consecuencias cuando se produce una crisis económica.

Las empresas pertenecientes al comercio de cercanía son cruciales para la creación de empleo. Además, su contribución a la economía es elevada. Gracias a ellas, las calles de las ciudades se llenan de vitalidad y alegría y fomentan las relaciones sociales.

Existen asociaciones como VallaEcolid, que es  “un proyecto colectivo entre productores, elaboradores y pequeñas tiendas, asociaciones y cooperativas de consumo ecológico que apuestan por trabajar de manera conjunta en favor de la agroalimentación y el consumo local y responsable”, como explican en su página web. 

Esta asociación se creó con el objetivo de tener una cultura agroecológica sostenible y natural, más responsable y saludable y abastecer al territorio de una serie de productos agroecológicos y accesibles.

La asociación, además, gestiona el ecomercado que hay en la Plaza de España. Este comenzó en el año 2018 con la financiación del FEADER, el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, y del Ayuntamiento de Valladolid.

Imagen de un puesto en un mercado

Para adquirir un producto hay que acceder a la página web de la asociación (www.vallaecolid.es) y pulsar en el botón de acceso a la tienda online. También hay que tener en cuenta algunos otros aspectos. Por ejemplo, que la oferta de productos se actualiza todos los miércoles o que los pedidos se recogerán hasta el viernes a las 18:00.

VallaEcolid se centra sobre todo en productos ecológicos, pero otras, como la asociación FECOSVA, defiende el comercio a rasgos generales. Sin embargo, todas ellas tienen una serie de propósitos comunes. Quieren adaptar el comercio a las nuevas tecnologías y ayudar a las pymes a consolidarse, crecer y defenderse.