La cultura clásica, compendiada en la revista Minerva

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ALBA CAMAZÓN PINILLA

Fotografías: Alba Camazón

Minerva. Derivado del latín, da nombre a la diosa romana de la sabiduría y las artes, las técnicas de la guerra. Pero también da nombre a una revista que se publica Facultad de Filosofía y Letras desde 1987. Su verdadero origen se remonta más allá. El experto latinista Millán Bravo Lozano decidió fundar la revista ‘Durius’ —nombre que derivó con los años en el término que hoy designa al río Duero— en 1973.

El catedrático en Filología Griega, Emilio Suárez de la Torre, transformó esta publicación y la renombró recurriendo a Minerva. Minerva, que es también Atenea. Dos diosas, dos culturas, dos caras de la misma moneda que es la cultura clásica para el mundo actual. Una simbiosis de ambas religiones que sirvió para reforzar la anterior revista y la primera promoción completa de Filologías Clásicas.

Minerva es ahora una de las revistas especializadas más veteranas y consolidadas. “Además, en los últimos años hemos dado un salto de calidad y renombre”, apunta Miguel Ángel González Manjarrés, su director. La secretaria de Minerva, Ana Isabel Martín Ferreira, comenta sonriente: “Prácticamente hemos cerrado ya la edición de la revista para 2016, hemos recibido muchos artículos”.

Ejemplares de la revista Minerva

[La colección de los últimos ejemplares de la revista]

En 300 páginas analizan determinados aspectos concretos de la cultura grecorromana de forma anual. Este año tienen récord de calidad y podrán imprimir 400 páginas pulidas como un seno de la Venus de Lely, alojada en el Museo Británico de Londres. La tirada consta de entorno a 500 ejemplares que se reparten en los ámbitos nacional e internacional.

La publicación se divide en tres partes:

– Sesión de debate: todos los años la Revista Minerva organiza un debate sobre un tema relativo a la cultura grecorromana en la Universidad de Valladolid. Los intervinientes escriben un artículo para la revista respecto al tema en cuestión, que se publicará en ‘Sesión de Debate’.

– Artículos: los candidatos envían sus ensayos, que son recibidos a través de un sistema de ‘doble ciego’: el autor envía un artículo, que es sometido al juicio del consejo de redacción (compuesto por seis expertos en la cultura clásica de toda la geografía española). Después, es enviado a otros dos expertos —que desconocen la autoría y son extranjeros—, que darán su visto bueno y plantearán los aspectos a mejorar.

– Reseñas de libros: una serie de libros es enviada a la revista, que se compromete a realizar una crítica seria al respecto.

Minerva es una revista especializada, es decir, suelen participar doctorados en lengua, literatura, arqueología, historia, historia del arte, filología y filosofía, incluso. El único requisito es que su campo esté relacionado con la cultura clásica. En los últimos años, los investigadores predoctorales que encaran su fase final ha comenzado a intentar participar ya que, para poder doctorarse, necesitan haber publicado al menos un artículo, según González Manjarrés.

Minerva cuenta con una notoriedad visible para los expertos en el mundo clásico. La revista, de las más antiguas en España, ha recibido el Sello de Calidad de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), que la califica de “excelente” para el periodo 2014-2017 y está indexada en la web científica de Thomson Reuters (ESCI).

Filología Clásica —ahora conocida como Estudios Clásicos— es una opción vocacional. Manjarrés afirma que están formando una élite. “De hecho, nuestras tesis doctorales y másteres han recibido premios de grandes sociedades como el primer premio nacional de 2013 de la Sociedad Española de Estudios Clásicos obtenido por la estudiante de la Universidad de Valladolid, Rosa María Moral Maeso, debido a su trabajo ‘Los colores del cabello en la literatura fisiognómica: Antigüedad, Edad Media y Renacimiento’. La Revista Minerva es una forma de darse a conocer, potencia los lazos entre las universidades y refuerza el prestigio de sus participantes”.

Miguel Ángel González Manjarrés y Ana Isabel Martín Ferreira, de Revista Minerva

[Miguel Ángel González Manjarrés y Ana Isabel Martín Ferreira, de izq. a drch.]