MÓNICA SÁNCHEZ BLANCO  |  Fotografía: colegioperiodistascyl.com  |

El Colegio de Periodistas de Castilla y León ha colaborado con la Asociación de Prensa de Valladolid y el ayuntamiento de la ciudad con el fin de traer a sus calles una campaña para sensibilizar a la sociedad sobre la desinformación.

Con ella se intenta defender la necesidad de un periodismo profesional como fuente fiable para la ciudadanía ante la inmensidad de noticias falsas compartidas en redes sociales a diario.

La campaña ha creado varias imágenes en las que se leen lemas como “El periodismo no es una afición, es una profesión”. También “Un medio de comunicación sin periodistas no es un medio de comunicación”; “Antes de compartir en redes sociales comprueba si ha sido publicado en un medio de comunicación”. Y “El Periodismo es la mejor vacuna contra la desinformación”.

Cartel de la campaña contra la desinformación del Colegio de Periodistas de Castilla y León / Fotografía: pueblosycomarcas.com

Estas continuarán proyectándose en pantallas repartidas por la ciudad hasta el 15 de marzo. La mayoría en encuentran en lugares céntricos como la Plaza Mayor, la Plaza Zorrilla y el Museo Patio Herreriano, pero otras iluminan la Plaza del Carmen y la Plaza del Centro Cívico del barrio de La Rondilla.

El Colegio Profesional de Periodistas de Castilla y León quiere impulsar otras campañas similares en todas las capitales de provincia de la comunidad. De hecho, Pedro Lechuga, el decano del Colegio y presidente de la Asociación de Periodistas de León, fue previamente uno de los propulsores de otra iniciativa para ayudar a la alfabetización mediática en León.

Las seis imágenes de esa campaña se pueden buscar escribiendo la etiqueta #periodismoleonés en redes sociales. En ellas también se dan consejos para informarse con rigor y diferenciar lo que es el periodismo de lo que no lo es.

Al ser el decano Pedro Lechuga preguntado por sus impresiones de la campaña de Valladolid destacó la importancia de valorar el papel del periodismo en el correcto funcionamiento de la democracia.

“Desempeñamos una labor clave en el control del poder y en informar a la ciudadanía de lo que sucede realmente y así ayudar a la sociedad a no caer en los peligros derivados de la desinformación”.

Las campañas para promover la alfabetización mediática son importantes porque la desinformación está sofocando a la democracia en todo el mundo. Existen millonarios que se aprovechan de unos algoritmos cada vez más inteligentes para desestabilizar naciones mediante la difusión de noticias falsas.

Esta habilidad es  inexistente en los países en vías de desarrollo y limitada en los desarrollados como España. En estos últimos es común que las generaciones jóvenes confíen más en los influencers que en los periodistas a la hora de informarse.

Una práctica que aumenta el consumo de desinformación, ya que a los nuevos líderes de opinión no se les exige tener una formación en comunicación. Además,  sin esa formación es fácil cometer errores. Esto se debe a que no saben tratar correctamente la sobreinformación proporcionada por la red. No verifican los contenidos o comparten datos descontextualizados.

Un ejemplo de esto último es los votantes que, hartos de los medios de comunicación, deciden informase por las redes sociales de sus políticos de preferencia. Ignoran que esta decisión les hará sufrir diariamente un bombardeo de informaciones que carecen de filtración sobre el contexto que las rodea.

Por ello, es esencial educar a las personas para que su mirada traspase los fuertes vínculos emocionales que han establecido con los nuevos líderes de opinión. De esta manera, podrán cuestionar eficazmente el contenido que consumen.

La campaña contra la desinformación del Colegio de Periodistas de Castilla y León se ha centrado en esta búsqueda de fuentes fiables de información. Pero hay otras formas de para desarrollar un consumo crítico de la comunicación de masas que se podrían explorar en futuras iniciativas.

Algunas herramientas de alfabetización mediática relativamente fáciles para educar a la ciudadania son enseñar a el público desconfiar de las noticias que parecen parodias y las piezas diseñadas para despertar sus emociones e inhibir su pensamiento racional, y mostrar a la audiencia   el riguroso proceso de comprobación que siguen proyectos de verificación como Maldita  para eliminar su desconfianza en ellos. .

Además, se podría instruir a los ciudadanos acerca de herramientas de detección de bulos como la investigación del origen de una publicación en redes sociales, la búsqueda inversa de imágenes en Google y el uso de la geolocalización en Google Maps son algunas de estas formas de alfabetización mediática.

Por último, los próximos proyectos del Colegio de Periodistas de Castilla y León para erradicar la desinformación podrían explorar maneras de evitar prácticas periodísticas que la favorecen. Muchas son toleradas en la profesión porque generan dinero, como los titulares clickbait.

Justamente es en proyectos como estos, que están destinados a captar la atención de comunicadores y audiencia, donde mejor se puede poner en practica la teoría de la ventana Overton: intentar que una idea impensable y radical en la actualidad como puede ser acabar con el clickbait se convierta en sensata y popular ante la opinión pública para  posteriormente ser traducida en medidas tangibles.