Arancha Jiménez: “Una situación profesional precaria influye en la calidad de la información”

0
483
RUBÉN VEGA |  Fotografía: Rubén Vega

La Asociación de Prensa de Valladolid inaugura un nuevo periodo. La APV comienza así una etapa de cuatro años en los que Arancha Jímenez tiene previsto alzar a la asociación como principal defensora de los derechos del periodismo en Valladolid. Ve oportuno dignificar la imagen que se tiene de la profesión, luchar a favor de la libertad de prensa y en contra de su precarización laboral. InformaUVa entrevista a la nueva directora para analizar el presente del periodismo en nuestra ciudad, sus intereses y sus retos.

Jiménez es licenciada en periodismo por la Universidad de Gales y figura en su currículo haber trabajado durante 14 años en la agencia de noticias Europa Press hasta este mismo año. Fue elegida durante  2016 como presidenta de la Asociación de Prensa de Valladolid y también fue nombrada como jefa de prensa de Sí se Puede, en el Ayuntamiento. Ha realizado un curso de inteligencia emocional de 228 horas, pronto verán la relación.

¿Se está acomodando bien al cargo de la presidencia de la APV?

Sí, yo ya trabajaba en la anterior junta y había funcionamientos que ya conocía. Me estoy adaptando bien. Hay un equipo alrededor que te ayuda a hacer las cosas y colabora activamente. De esta manera la adaptación es mucho más sencilla.

¿Qué diría que le ofrece ser parte de la APV?

La asociación de la prensa supone un compromiso, ya que es un trabajo que no está remunerado. Aporta la satisfacción de pensar que uno trata de trabajar para que la profesión pueda avanzar en alguna medida; para que los compañeros puedan estar amparados en determinados momentos y porque creo que las asociaciones son importantes para avanzar como profesional. También es importante como órgano representativo. En definitiva, la asociación da satisfacciones cuando las cosas salen bien. Pero también es cierto que hay casos que dejan insabores y que requieren de una gran inteligencia emocional para poder afrontarlas [se ríe].

¿Qué cree que le puede aportar a la ciudadanía la APV?

Sobre todo dar a conocer nuestro trabajo. Creo que existe un déficit de información por parte de la ciudadanía sobre cómo es nuestro trabajo. Somos blanco de muchas críticas. En muchos casos con razón, pero creo que es muy necesario que la gente sepa las condiciones en las que muchas veces se trabaja: la precariedad en la que están trabajando muchos compañeros, las horas que trabajan y los sueldos que cobran por ello. Los ritmos que se llevan en una jornada normal impiden reflexionar sobre cómo abordar determinadas materias. Creo que en estos últimos cuatros años, durante el periodo de presidencia de Jorge Francés, se ha hecho un importante ejercicio de apertura a la sociedad que nos ha permitido, poco a poco, ir dando a conocer cómo es nuestra forma de trabajar. La gente tiene que entender que una situación profesional muy precaria, como es la que existe en el periodismo, influye en la calidad de la información. Tienen que saber que la causa es esa y no otras que se nos atribuyen muy gratuitamente.

Dice que la APV ha logrado la apertura a la sociedad, ¿cómo?

Hemos sabido transmitirlo a ciertos colectivos que en un momento determinado han demandado la atención de la asociación: la discapacidad, la gente que trabaja con minorías étnicas… También se ha tratado de conectar con la sociedad a través de la vinculación con la universidad. Creo que siempre se ha tratado de demostrar cómo es el trabajo de la profesión. Además podría decir que algunas de nuestras actividades tienen ya un peso en la ciudad, como el premio nacional Miguel Delibes.

En su página web muestran su deseo de “dotar aún de mayor brillo y excelencia” al premio nacional Miguel Delibes. ¿Cómo lo tiene previsto?

El premio tiene un objetivo claro, tiene un fin claro… nada se va a variar sobre eso. Tiene la característica de ser único por el tema y la materia que trata y que reconoce: “la defensa del buen uso del español”. Para nosotros darle mayor brillo muchas veces tiene que ver con la puesta en escena del premio. Este año estamos abriendo nuevos caminos y nuevas colaboraciones. Creo que el premio es suficientemente atractivo, incluso por la dotación económica del premiado (de 6000 euros), como para poder plantearse ciertos asuntos con él. Avanzaremos poco a poco, aunque el premio está ya consolidado. Tenemos cuatro años por delante para pensar como seguir avanzando.

¿Cuáles cree que son los retos fundamentales a los que se enfrenta la APV durante estos cuatro años que vienen por delante?

El primero, aunque no el más importante, es ampliar la base social. Somos cerca de 210 asociados ahora mismo, una cifra para nada desdeñable. Pero hay muchos compañeros de medios de comunicación a los cuales tenemos que contar y convencer de que deben de asociarse. Les tenemos que contar cuales son los beneficios y sobre todo les debemos hacer ver que cuantos más seamos más clara y más potente será la voz de la profesión.

¿Otros retos?

Poder seguir atendiendo las demandas de los socios es otro reto. Muchas veces esto tiene que ver con la formación, porque hay socios que nos piden seguir recibiendo formación en determinados temas. Nuestra voluntad va a ser atenderlo, indudablemente. Esto supone el esfuerzo adicional de una búsqueda de recursos para poder afrontarlo. Es importante también seguir defendiendo el valor de la libertad de expresión, seguir defendiendo la necesidad de dignificar esta profesión, de acabar con la precariedad laboral y de solucionar todo lo que pueda suponer una injerencia, dificultad u obstáculo contra nuestra profesión.

Problemas de la precariedad laboral en el periodismo…

La precariedad es un problema muy importante en este oficio. Y hay un porcentaje muy elevado de personas con verdaderas dificultades para llegar a fin de mes. Y ya no para llegar a fin de mes, sino para poder desarrollar un proyecto vital: emanciparse, formar una familia… Personas en estas circunstancias no pueden.

Óscar Herrero es asociado de la APV, ha publicado recientemente un libro, La Ventana Interior ¿Qué opinión le merece?

A finales de julio tuve conocimiento de Óscar había escrito este libro. Y la verdad es que nos pareció que la presentación del libro podía ser una buena oportunidad para dar el pistoletazo de salida del curso de la asociación. El libro es muy interesante. Se lo recomiendo tanto a periodistas como a no periodistas porque la inteligencia emocional es una herramienta fundamental para manejarse en la vida.

 

Ciertas situaciones pueden causar la desmotivación, y sin motivación, ¿es posible aplicar la inteligencia emocional?

Uno nunca tiene que perder de vista que es importante trabajar en unas buenas condiciones. Tampoco debe de perder de vista que hay una parte de orgullo profesional que nos tiene que llevar a hacer las cosas de la mejor de las maneras. Esto no significa que sea así, el periodismo es una profesión de gente que trabaja mucho y muy bien; hablo especialmente de esta ciudad que es lo que más conozco. La inteligencia emocional es una herramienta muy importante. No contar con los recursos necesarios hace que el cumplimiento de ese trabajo, de ese derecho, pueda ponerse en ocasiones en entredicho.

En los años en los que cursaba la universidad ha realizado gran cantidad de prácticas ¿aconsejaría seguir pasos similares a los alumnos de periodismo?

Yo lo que aconsejo a los alumnos es aprender todo lo que puedan. Ello significa hacer prácticas y un montón de cosas más. Especialmente en el periodismo, una titulación de la cual salen graduados muchos alumnos al año a un mercado que no absorbe esa demanda. Nunca se sabe, mi trabajo en Europa Press, que fue mi trabajo durante 14 años, surgió precisamente a raíz de unas prácticas. Esto significa que ya no solo es una posible salida laboral, sino que es una manera de ver cómo es en la práctica todo lo que te enseñan en cuatro años de universidad. Por ello animo a los estudiantes a que hagan el mayor número de prácticas en la mayor variedad de medios que puedan.

¿Qué otros consejos daría a los alumnos?

Tener los ojos bien abiertos. Hay que estar atentos de la actualidad, hay que leer… hay que leer muchos libros, ya que ayudan mucho a escribir bien. Dentro de las posibilidades hay que intentar viajar, no hay que tener perjuicios y se debe ir siempre con la mente abierta. Es muy importante vivir con los ojos bien abiertos.

Compartir