Ana Isabel Cordobés: picardía, números y letras

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Seamos sinceros: analizar el BOE, las encuestas del CIS o los Presupuestos Generales del Estado es un suplicio para muchos de nosotros. Listas interminables de números, fechas y datos de los que algunos han hecho su profesión. Este es el caso de Ana Isabel Cordobés (Ávila, 1991), que se decantó por el Periodismo de Datos cuando todavía era una alumna más en las aulas de la UVa.

Su vocación por lo periodístico se vio reforzada por la influencia familiar. “En mi casa siempre hemos sido bastante devoradores de información. Todos los domingos comprábamos el periódico y, por las mañanas, veíamos la extinta CNN+”, comenta. Eso la llevó, dejando tras de sí otras opciones como Derecho, a atracar en la capital del Pisuerga con la pretensión de convertirse en una profesional de las noticias de economía.

Otro influjo cercano -en este caso, el de una profesora de la carrera- orientó su inclinación por los números hacia el ámbito más puro de los datos. “La culpa total y absoluta de que yo esté metida en el Periodismo de Datos la tiene Eva Campos, apunta. Y es que, después de hacer ver a Ana Isabel que ya había muchos periodistas económicos, Campos la animó a desplazarse hasta Madrid para tener su primera toma de contacto con esta disciplina en forma de curso. Dicho y hecho.

A esa toma de contacto con las cifras no tardarían en seguirle otras –muchas veces, en forma de actividades organizadas en fin de semana o bien a través de Internet, a horas intempestivas que tenía que compaginar con las clases-, que la condujeron a su primera gran oportunidad. “En quinto de carrera ya tenía completamente claro que quería hacer datos y visualización. Por eso me incliné por ‘El Confidencial’, porque era uno de los sitios donde el equipo de datos estaba creado y era más estructurado”. Admite, eso sí, que llegó a sus filas “partiendo del morro”. En una charla organizada en la facultad de Filosofía y Letras conoció a Nacho Cardero, director de la cabecera, y su desparpajo la hizo acercarse a él cuando los micrófonos ya se habían apagado. Poco tiempo después, consiguió su ‘sillón’ de prácticas.

Tras finalizar sus estudios en la Universidad de Valladolid, el Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digital (CCCD) de la Universidad Rey Juan Carlos -que Ana obvia en algunos de sus perfiles virtuales para poder encontrar trabajo- ha establecido su sede en la capital de España. Allí colabora con uno de los periódicos digitales más importantes del país: ‘Eldiario.es – Periodismo a pesar de todo’. En este medio pone “nombre a los números”, pues recuerda que basarse en los datos “es analítica y puede hacerlo cualquiera, lo importante es hacer Periodismo”. También se nutre de su saber hacer ‘Cuarto Poder’, donde trabaja como ‘infografista’.

No han sido estas, en cualquier caso, las primeras experiencias de la periodista en una redacción. Su espíritu inquieto, unido a un cierto desencanto con el antiguo plan de estudios, ha conseguido que haya adquirido una dilatada experiencia en diferentes medios de comunicación con solo 24 años. “Nosotros no podíamos empezar las prácticas hasta tercero. Teníamos que estar tres años estudiando la carrera sin escribir ni una sola línea”, reconoce.

Dicen que las dificultades agudizan el ingenio y eso es lo que le ocurrió a Ana Isabel. Con 20 años, y al no poder realizar convenio con la Universidad, empezó a colaborar con una cabecera de su localidad, ‘Diario de Ávila’. De este modo, consiguió colarse en sus filas el verano siguiente -esta vez ya sí- con un contrato de prácticas. “Quería escribir, quería contar cosas”, relata.

Es precisamente esa picardía que ha ido fraguando en su más que considerable bagaje por el mundo profesional lo que da forma al consejo poco ortodoxo que da a los estudiantes de Periodismo: “Es importante formarse y trabajar, pero hay que echarle mucho morro”. Por supuesto, también destaca la relevancia de “ir forjándose un nombre, una firma”. Así, la moraleja –la de no dejar de moverse- parece ser una constante en todas las historias que pasan por esta sección. Tomamos nota.

‘Ruta 42’, ‘Onda Expansiva’, ‘El perfil de la tostada’ y su blog, ‘Oh, my data!’, son otros nombres que figuran en su currículo, donde también aparece en mayúsculas InformaUVa. Y es que, aunque en esta ocasión se ha puesto delante del micrófono, durante dos años Ana Isabel Cordobés formó parte de la pequeña historia de esta publicación. Uno de ellos, como directora.

De nuevo, su entorno -“gente que tenía la misma pasión por el Periodismo”- tuvo impronta en esa aventura, aunque no fue la única razón que encontró para unirse a su plantilla. “La Universidad de Valladolid era un nicho de información muy bueno porque estaba sin explotar. No había comunicación más allá de las notas de prensa. Nosotros contábamos todas aquellas charlas, encuentros, mítines y actividades culturales que había en la universidad y, así, nos fuimos curtiendo”.

Muchas veces, son esas iniciativas que minusvaloramos por no tener gran prestigio en el circuito mediático las que nos aportan cosas que no podemos encontrar en cabeceras consagradas. Ana lo sabe y, por eso, afirma: “De InformaUVa me llevo muchas cosas, como poder hablar ‘de tú a tú’ con gente muy importante del mundo del Periodismo, gente a la que, de otro modo, nunca hubiera podido acceder. Y no sólo eso, también aprendí muchísimo por la libertad creativa que nos daba, no había barreras. De hecho, ayudábamos a que se formara el estilo propio de cada uno”, declara.

Sea como sea, para ella no toda experiencia pasa por engrosar las filas de un medio de comunicación. Por eso, el verano anterior a terminar la carrera optó por no trabajar. “Decidí pasar el verano y vivir: ir a la piscina, ir a la playa y, sobre todo, moverme por el mundo. Me fui a Irlanda a aprender en general; a mejorar mi nivel de inglés, a aprender de la vida, a aprender a vivir por mi cuenta”. Con esta frase, no hace falta que segundos después explique cuál es una de sus grandes aficiones. 

“Viajar me encanta. Siempre que puedo, cuando tengo cuatro o cinco días libres, intento irme a cualquier sitio. Pero no con un paquete turístico; me gusta llegar allí, soltar la mochila y ponerme a caminar”. Junto con leer –siempre y cuando el tiempo se lo permite- y escuchar música, son pinceladas que forman parte de esa Ana que ya en 5º de primaria redactaba para el periódico de su colegio abulense. Quizás un día nos la crucemos pateando las calles de cualquier ciudad al son de Calle 13, Berri Txarrak o Quique González sin llegar a imaginarnos que es la chica que alimentaba en InformaUVa su pasión por conjugar letras y números.

Texto: Patricia Luceño

Fotografías: Ana Isabel Cordobés