ALBA MIERES NAVEIRAS  | Fotografía: Pixabay  |

Hay mucha historia detrás de cada 8 de marzo. Es una reivindicación por la igualdad que lleva siglos en marcha. Y a pesar de que este año la jornada de manifestaciones será diferente a causa de la pandemia de Covid-19, la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres es constante; denunciar comportamientos machistas, ayudar a víctimas de violencia de género, compartir testimonios por redes sociales para crear consciencia, etc. A pesar de que se ha avanzado mucho en el terreno, aún queda camino por recorrer, también en el periodismo.

Breve historia del 8M

La explicación de la celebración del Día Internacional de la mujer se remonta en primera instancia al siglo XIX. El 8 de marzo de 1857, miles de trabajadores del mundo textil salieron salir a protestar por las calles de Nueva York. Protestaban por sus condiciones laborables, que eran miserables, y exigieron recudir la jornada laboral y terminar con el trabajo infantil.

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El 3 de mayo del año 1908 tuvo lugar en el teatro Garrick de Chicago un acto denominado ‘Día de la mujer’, presidido por mujeres socialistas. Sin embargo, fue el 28 de febrero de 1909 cuando se celebró por primera vez el Día Nacional de la Mujer. Todo ello, ocurrió en la ciudad de Nueva York, donde unas 15.000 mujeres marcharon por sus calles pidiendo una reducción de la jornada laboral, mejores salarios y derecho al voto.

Al año siguiente, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas estableció el día 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora, debido al episodio reivindicativo de 1857.

Pero, el acontecimiento que marcó la lucha del feminismo en la historia fue el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York, el 25 de marzo de 1911. En él murieron 123 mujeres y 23 hombres. La mayoría eran jóvenes inmigrantes de entre 14 y 23 años. Este hecho sirvió para que se introdujesen nuevas normas de seguridad y salud laborar por todo el país.

Por último, en 1975 la ONU celebró el Año Internacional de la Mujer y se adoptó oficialmente el 8 de marzo como el Día Internacional de la mujer.

Un 8 de marzo diferente

No es ningún secreto que la pandemia de Covid-19 ha cambiado en un año nuestra manera de hacer las cosas y el 8M no iba a ser excepción.

Así pues, Madrid ha prohibido las manifestaciones mientras que otros lugares tratan de llevar a cabo la jornada de otra manera. En Valencia, por ejemplo, se celebrará con reivindicaciones en los balcones y concentraciones descentralizadas. En Galicia piensan hacer una manifestación online.

De igual forma este año se ha visto que profesiones asociadas históricamente a las mujeres han sido esenciales durante la alerta sanitaria: enfermeras, encargadas de la limpieza, cuidadoras…

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Por ese motivo, además de las reivindicaciones más demandadas como cobrar un salario igual que el de los hombres, poder llegar a altos cargos directivos o el cese de cualquier tipo de violencia hacia la mujer, se suman otras.

La pandemia ha puesto de manifiesto que los cuidados de niños, ancianos o familiares son  más asumidos por las mujeres que por los hombres. Es decir, ellas dedican más parte de su tiempo o incluso dejan de trabajar para ocuparse de una actividad no remunerada. Solamente en España en el primer año de pandemia, 10.000 mujeres han abandonado su puesto laboral para dedicarse a los cuidados.

Una perspectiva cercana: La mujer en el periodismo

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No obstante las chicas jóvenes son optimistas respecto al futuro. Si se mira hacia atrás, es cierto que ha habido una evolución positiva en la sociedad. Si se centra el punto de vista en el periodismo, ahora es mucho más común que antes ver en la televisión a mujeres presentadoras, escuchar voces femeninas en la radio, leer artículos firmados por redactor, etc.  Aunque se siga dando más importancia al aspecto de la mujer en comparación con el hombre o su edad, entre otras cosas.

Andrea y Sandra son dos chicas de periodismo que terminan la carrera este año. Entre sus planes para un futuro cercano se bajara la posibilidad de buscar trabajo o de irse a otro país a estudiar idiomas.  Pero ambas se muestran optimistas respecto a la igualdad en el trabajo ya que han notado una evolución dentro de la profesión.

‘Actualmente, en lo que concierne al periodismo, la igualdad está bastante conseguida‘ opina Andrea, pero por otro lado también defiende que en áreas como en el periodismo deportivo ‘queda mucho por hacer. Hay muchas tertulias con presencia masculina, se cubren pocos deportes femeninos… ‘.

Sandra, por su parte, aclara que ‘trata de ser positiva’ y que es cierto que ‘le da temor que pueda haber desigualdades’ porque ‘en algunas empresas las mujeres tienen más dificultad para acceder a puestos de trabajo, de dirección o que conlleven mayor responsabilidad’.

Dentro del mundo laboral, las predicciones de Sandra y Andrea son bastante acertadas. Cristina Martín hizo el grado de Periodismo en la promoción de 2014-2018. Al año siguiente, cursó también en la UVa el Máster de Ivestigación de la Comunicación como Agente Histórico-Social. Después, gracias a sus prácticas extracurriculares y a través del programa Funge para titulados accedió a una empresa de consultoría y auditoría. Presta servicios de comunicación, marketing, eventos y formación.

‘No he sufrido ninguna injusticia en el trabajo, pero lo que sí que veo es que los grandes puestos los ocupan hombres y no mujeres, y eso hay que cambiarlo’ comenta Cristina cuando se le pregunta sobre la situación de la mujer dentro del periodismo.

Dentro del mundo del periodismo la igualdad está bastante lograda en cuanto a iguales salarios y condiciones, pero aún queda por romper el techo de cristal, terminar con la importancia del físico de la mujer y aumentar la presencia femenina en algunas áreas periodísticas. Aún quedan victorias que ganar.